Lo que debía ser una instancia clave de participación ciudadana terminó convertido en un escenario de tensión, denuncias y violencia. Durante la tarde de este sábado, vecinos de la zona sur de la Capital catamarqueña se acercaron al centro vecinal ubicado sobre avenida Cobacho con el objetivo de concretar su afiliación como socios. Sin embargo, la jornada, que representaba la última oportunidad para inscribirse, se vio atravesada por una serie de incidentes que escalaron hasta derivar en la intervención de la policía.
Según relataron los propios asistentes, el proceso no se desarrolló con normalidad. La convocatoria generó expectativas en los vecinos que buscaban garantizar su derecho a participar en futuras decisiones del centro vecinal, pero el desarrollo de los hechos provocó un profundo malestar que rápidamente se transformó en reclamo.
Denuncias de irregularidades y exclusión
Uno de los testimonios más contundentes fue el de Fernando Ontivero, vecino de la zona, quien denunció públicamente una serie de situaciones que, según su relato, vulneraron el derecho de los residentes a afiliarse.
"Hoy cuando llegamos nos dimos con que era el último día para inscribirte como socio. Creo que es injusta esta situación, nos están quitando el poder de votar", expresó. Su declaración pone el foco en lo que considera una restricción directa a la participación democrática dentro de la institución barrial.
Entre las principales acusaciones, Ontivero señaló:
- Ingreso de personas provenientes de otros barrios, lo que, según indicó, alteraría la representatividad del centro vecinal.
- Actitudes de burla por parte del personal de Personería Jurídica cuando los vecinos intentaban completar su afiliación.
- Existencia de pruebas documentales y audiovisuales, incluyendo el estatuto y videos que mostrarían ofrecimientos de dinero a personas externas al barrio.
"Ellos trajeron gente de otros barrios. El personal de Personería Jurídica se burló de nosotros cuando queríamos afiliarnos. Todos son vecinos de este barrio. Los otros trajeron gente de otros barrios", insistió Ontivero, reforzando la denuncia sobre una supuesta maniobra organizada.
Asimismo, el vecino remarcó un reclamo central: "Le pedimos a las autoridades que tomen cartas en el asunto. Tenemos pruebas... Queremos elecciones".
Cierre anticipado y tensión creciente
Otro de los puntos críticos señalados por los vecinos fue el cierre anticipado del centro vecinal, que habría impedido la inscripción de numerosos interesados.
De acuerdo con lo informado, se había publicado una nota estableciendo las 21 horas como plazo límite para la afiliación. No obstante, según denunció Ontivero, las puertas fueron cerradas antes de las 20 horas, lo que generó indignación entre quienes aún aguardaban su turno para ingresar.
"Hicieron que la gente de ellos vote, hicieron el problema y lo clausuraron", afirmó, sugiriendo que el cierre no fue casual sino parte de una dinámica que favoreció a un sector determinado.
Esta situación desencadenó un reclamo inmediato por parte de un grupo de vecinos que permanecía en el lugar, quienes comenzaron a manifestarse en la puerta del edificio exigiendo explicaciones y la reapertura del proceso de afiliación.
Violencia en escalada: represión y un policía herido
La escalada del conflicto derivó en la presencia de dos móviles policiales en el lugar. Según lo relatado, en medio de algunos forcejeos entre los presentes y las fuerzas de seguridad, la situación se agravó cuando la policía decidió intervenir utilizando balas de goma para dispersar a los manifestantes.
El accionar policial dejó como saldo vecinos con lesiones, según denunciaron los propios afectados. Aunque no se detallaron cifras precisas, el uso de este tipo de munición en un contexto de protesta vecinal generó aún más indignación entre los asistentes.
En paralelo, se produjo un hecho de gravedad que elevó aún más la tensión: un efectivo policial resultó herido con un arma blanca, en un episodio atribuido a un sujeto que pertenecería al grupo de vecinos que reclamaba poder afiliarse. Este incidente marcó un punto crítico en el desarrollo de los acontecimientos, evidenciando el nivel de violencia alcanzado durante la jornada.
La coexistencia de represión policial y agresiones contra un uniformado configura un escenario complejo, en el que las responsabilidades y los hechos deberán ser esclarecidos.