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Tensión en la industria textil

Escándalo en Cocot y Dufour: denuncian 140 despidos y sueldos pagados "en cuotas"

Trabajadores de la planta textil alertan sobre una ola de cesantías y la precarización de haberes mientras la producción se mantiene activa las 24 horas del día.

25 Enero de 2026 19.12

El sector industrial textil ha sumado este fin de semana un nuevo y crítico foco de conflicto que pone en jaque la estabilidad de dos de las marcas más históricas y reconocidas de la lencería argentina: Cocot y Dufour. La planta fabril, situada estratégicamente en el barrio porteño de Parque Chas, se convirtió en el escenario de una masiva protesta gremial donde los trabajadores alzaron la voz contra lo que consideran un ajuste sistemático y arbitrario sobre su fuente de sustento y dignidad laboral.

La denuncia central, que ha cobrado fuerza en las últimas horas y ha generado una gran preocupación social, señala que en el transcurso de los últimos dos meses se han producido 140 despidos. Esta reducción drástica de la nómina de empleados no solo genera un clima de incertidumbre y miedo entre quienes aún conservan sus puestos, sino que también marca el inicio de un proceso de creciente precarización laboral que afecta tanto las condiciones de trabajo diarias como la percepción de los haberes mensuales indispensables para la subsistencia de las familias.

Uno de los puntos más alarmantes recolectados por la Agencia Noticias Argentinas durante la manifestación frente al establecimiento es la modalidad de pago irregular adoptada por la firma. Según expusieron los operarios con profunda indignación, la empresa ha comenzado a abonar los sueldos, el aguinaldo e incluso las vacaciones de manera fraccionada y "en cuotas".

Esta decisión administrativa, que la compañía intenta justificar bajo la premisa de supuestos problemas financieros, choca frontalmente con la realidad que los propios trabajadores observan y protagonizan puertas adentro de la fábrica. Los manifestantes sostienen con firmeza que la producción se mantiene plena y activa, con líneas que funcionan ininterrumpidamente las 24 horas del día para abastecer al mercado. Esta contradicción flagrante entre la alta productividad fabril y el incumplimiento salarial ha generado un profundo malestar en una dotación que actualmente ronda los 500 operarios, quienes ven vulnerados sus derechos más básicos.

Durante la protesta, que vivió momentos de tensión por la presencia policial, los trabajadores denunciaron un cambio drástico en la estrategia comercial de la empresa. Aseguran que existe una sustitución de producción nacional por mercadería importada desde China, lo que pone en riesgo el futuro de la industria local.

El argumento de la patronal, que sostiene recurrentemente que "no hay plata", es duramente cuestionado por los empleados que ven salir camiones con mercadería a diario. "El patrón dice que no hay plata, pero nosotros seguimos trabajando. Las cuentas no esperan y en marzo tenemos que afrontar los gastos de escolaridad", expresaron con angustia los manifestantes en la puerta de la fábrica. Según su visión, la firma está priorizando la importación de insumos y productos terminados en detrimento del empleo argentino, agravando el impacto del ajuste en un contexto general de caída del consumo.

Un escenario de incertidumbre y deudas acumuladas

El conflicto en Cocot y Dufour no es un hecho aislado, sino que se inscribe en un marco de retracción de la actividad industrial. Sin embargo, lo que diferencia este caso es la persistencia de una actividad febril frente al desfinanciamiento de los sueldos de los trabajadores. Los operarios reclaman la regularización inmediata de los haberes y el cese de la presión para aceptar retiros voluntarios que disminuyen la dotación de 500 empleados.

Mientras la empresa mantiene deudas por bonos y fracciona los ingresos básicos, los trabajadores advierten que la lucha continuará. La incertidumbre sobre el futuro permanece latente mientras la producción de lencería continúa saliendo de las máquinas de Parque Chas, aunque el dinero para quienes la fabrican llegue solo de forma parcial y a cuentagotas.