Meta, la compañía tecnológica fundada por Mark Zuckerberg y propietaria de Facebook, Instagram y WhatsApp, anunció la eliminación de más de ocho millones de cuentas falsas utilizadas para cometer estafas digitales en sus plataformas. La medida forma parte de una ofensiva global contra el cibercrimen, que busca frenar la expansión de redes dedicadas al fraude en línea.
Según detalló la empresa, desde comienzos de 2025 se identificaron y desactivaron casi ocho millones de perfiles falsos en Facebook e Instagram. Estas cuentas estaban involucradas en actividades delictivas que incluían suplantación de identidad, esquemas piramidales, falsas ofertas de inversión en criptomonedas, y servicios inexistentes de atención al cliente.
El informe de Meta también reveló que las operaciones más activas provenían de organizaciones criminales radicadas en Myanmar, Laos, Camboya, Emiratos Árabes Unidos y Filipinas. En estos países proliferan los llamados "centros de estafa", verdaderas fábricas digitales donde los delincuentes trabajan en masa generando campañas fraudulentas que se difunden a través de redes sociales, plataformas de citas y aplicaciones de mensajería.
Además de las cuentas individuales, Meta eliminó más de 21.000 páginas falsas que simulaban pertenecer a bancos, aerolíneas y grandes empresas. Estas páginas eran utilizadas para captar datos personales y financieros de los usuarios mediante formularios o enlaces engañosos. En paralelo, la compañía suspendió más de seis millones de cuentas de WhatsApp vinculadas a actividades fraudulentas similares.
Estafas en auge: del falso soporte técnico al fraude con criptomonedas
Entre los engaños más frecuentes detectados en los últimos meses, Meta destacó tres modalidades principales.
La primera es la de las falsas inversiones en criptomonedas, donde los estafadores utilizan perfiles de apariencia profesional para ofrecer supuestas oportunidades de rentabilidad inmediata. A menudo, recurren a imágenes y testimonios robados de figuras públicas o empresarios ficticios.
La segunda modalidad es la del falso servicio de atención al cliente: ciberdelincuentes que se hacen pasar por representantes de bancos, aerolíneas o plataformas de compras. Suelen responder a comentarios legítimos en redes sociales para redirigir a las víctimas hacia chats o formularios fraudulentos donde les solicitan datos personales o financieros.
Por último, Meta detectó un aumento en las ofertas de alivio de deudas o beneficios sociales inexistentes, dirigidas principalmente a adultos mayores. También identificó grupos que se presentan como organismos oficiales —incluso con nombres similares al FBI o centros de quejas internacionales— y prometen recuperar dinero perdido en estafas previas, muchas veces cobrando "comisiones" anticipadas.
Nuevas herramientas de protección
Frente a la sofisticación creciente de los fraudes digitales, Meta presentó una serie de medidas tecnológicas para reforzar la seguridad de sus usuarios.
En WhatsApp, se introducirá una función que advierte automáticamente cuando un usuario intenta compartir su pantalla durante una videollamada con un contacto desconocido, una práctica habitual entre estafadores que buscan acceder a información privada.
En Facebook Messenger, se está probando un sistema avanzado de detección de fraudes que alerta sobre mensajes sospechosos. La herramienta, basada en inteligencia artificial, incluso podrá analizar los chats recientes en caso de que se detecten indicios de estafa.
Tanto en Facebook como en Instagram, la compañía amplió la función de Revisión de Seguridad, que ahora sugiere cambiar contraseñas, activar autenticación en dos pasos y utilizar métodos biométricos de verificación. Además, WhatsApp actualizó su Revisión de Privacidad, que permite gestionar quién puede añadir a un usuario a grupos o acceder a su información personal.
Meta explicó que su objetivo es fortalecer la confianza de los usuarios y adelantarse a la evolución del cibercrimen, que cada vez adopta formas más complejas y personalizadas. "Seguiremos colaborando con autoridades y expertos en ciberseguridad de todo el mundo para detectar y desactivar nuevas redes de fraude antes de que afecten a más personas", indicó la empresa en su comunicado oficial.
La ofensiva de Meta refuerza una tendencia global entre las grandes plataformas digitales, que buscan equilibrar la expansión de sus servicios con mecanismos más sólidos de seguridad y control, en un ecosistema virtual cada vez más vulnerable a la manipulación y el engaño.