Hoy, Anahí Pacheco, la madre de Benicio, el niño de San Martín, Capayán que falleció en medio de su traslado a la Capital, casi 90 kilómetros, dejó un fuerte mensaje y reclamo al ministerio de Salud. " La gente necesita que le de recursos", exigió la mujer en llanto, totalmente conmocionada tras la trágica pérdida de su hijito que cumpliría 9 años. La mamá había llevado a su hijo al hospital de la localidad, pero no había médico, por lo cual, debía ser trasladado a la ciudad Capital.
"Le pido al ministro de Salud que capacite a la gente, que ponga los insumos. No es lindo estar llorando y dar lastima, pero ruego por favor que se pongan las pilas. El interior esta muy olvidado. Cuando son las elecciones ahí se acuerdan que existimos. Ellos están ahí por el voto nuestro. Me duele en el alma estar aquí. No quiero estar dando lástima", señaló la madre y explicó que no critica al personal del hospital de San Martín, sino que exige a las autoridades de Salud por la carencia de los hospitales del interior.
"Ese día que pasó de Beneficio, quería que donemos los órganos pero no pude porque mi marido se descompenso y tuvo que pasar a coronaria. Pasamos de todo", indicó.
La comunidad de San Martín viene reclama la ausencia de servicios por parte del ministerio de Salud al interior de la provincia. A ello, se sumó la trágica historia de Benicio que expuso el muchas veces trágico desfasaje que hay entre la inversión en infraestructura hospitalaria de la que el Gobierno hace gala y la gestión de los recursos humanos indispensables para que sea eficaz.
"La gente necesita que le de recursos, que los capacite a los paramédicos", señaló la madre de Benicio quien recordó la odisea que fue el último viaje de Benicio hacia la Capital en medio de una emergencia, con convulsiones, en cuyo trayecto lamentablemente falleció ya que esperaban poder cruzar a medio camino una ambulancia del SAME con un profesional médico.
"Es abandono de persona, pero no sé si algún abogado me va a acompañar. Van a decir que queremos plata, pero a mi hijo nadie me lo devuelve. Vengo luchando desde dos años contra la burocracia de OSEP", aseveró la progenitora.