Jornada de gratitud en el 5º aniversario de la Beatificación de Fray Mamerto Esquiú
"Que podamos honrar al Beato, en este Bicentenario de su nacimiento, a través de una vida humilde, transparente, de servicio, de oración", dijo el obispo.

Durante la tarde de este viernes 4 de septiembre, Catamarca vivió una jornada jubilosa con la celebración del 5º aniversario de la Beatificación del humilde fraile franciscano y obispo Mamerto Esquiú en Piedra Blanca, su tierra natal, enmarcada en el Jubileo por el Bicentenario de su nacimiento. 
El acontecimiento coincidió con el inicio de la Fiesta de la Protección de Nuestra Madre del Valle a 22 años del sismo, y el cierre de la segunda sesión del III Congreso Académico destinado a profundizar en el conocimiento de su figura y su legado, que tuvo como sede nuestra diócesis, en su modalidad itinerante, precedida por la instancia inicial en Tarija, Bolivia, y que continuará en Salta y Córdoba.  
Las celebraciones se iniciaron con la llegada de la imagen de la Virgen Morenita, proveniente del Santuario Catedral, a Callejón Hondo, lugar donde la esperaba la imagen del Beato Esquiú para comenzar la procesión, con la participación del Obispo diocesano, sacerdotes, autoridades civiles, efectivos de Infantería de la Policía de la Provincia, delegaciones escolares, agrupaciones gauchas, devotos y fieles en general, destacándose la presencia de participantes del III Congreso Académico.
La marcha procesional concluyó en la explanada del histórico templo de San José de Piedra Blanca, donde se celebró la Santa Misa, presidida por Mons. Luis Urbanč y concelebrada por el párroco anfitrión, Pbro. Marcelo Amaya; el rector y el capellán del Santuario Catedral, Pbros. Juan Ramón Cabrera y Leandro Roldán, respectivamente; el párroco de la Sagrada Familia, Pbro. Oscar Tapia; el sacerdote franciscano Pablo Reartes, de Santa Fe; el Pbro. Gustavo Irrazábal, de Buenos Aires, y Pbro. Gabriel Merlano, de Uruguay, ambos disertantes del III Congreso Académico.
Participaron autoridades municipales locales encabezadas por el presidente del Concejo Deliberante de Fray Mamerto Esquiú, a cargo de la Intendencia, Dr. Francisco Acosta; el senador departamental, Dr. Guillermo Ferreyra, concejales, entre otras.

"Dos motivos importantes para agradecer"
En el inicio de su homilía, el Obispo resaltó que este 4 de septiembre es una jornada de gratitud, ya que en horas de la mañana dio inicio el triduo en honor a Nuestra Madre del Valle, "para dar gracias por la protección que recibimos hace 22 años cuando esta tierra catamarqueña tembló tan feo, y a la tarde estamos agradeciendo el 5º aniversario de la Beatificación de nuestro querido comprovinciano y vecino de este lugar, el Beato Esquiú. Dos motivos importantes para agradecer". 
"Esta realidad de María y del Beato nos tiene que interpelar para que, como pide Jesús durante toda esta semana por su Iglesia, nuestra vida sea más religiosa", dijo, aclarando que "religioso significa alguien que está religado a Dios, profundamente unido a Dios; mi corazón late al unísono del corazón de Dios, de Jesús, ese corazón manso y humilde, servicial. Y ahí tenemos estos dos corazones, el de María y el del Beato, que realmente han estado así profundamente unidos a la voluntad de Dios. Eso significa ser religioso".