La Escuela N° 443 de la localidad de La Falda de San Antonio, en el departamento Fray Mamerto Esquiú, pasará oficialmente a llamarse "Alpatahuca" luego de que la Cámara de Diputados de Catamarca otorgara sanción definitiva al proyecto de ley que impulsa el cambio de denominación de la institución educativa.
La aprobación legislativa se concretó este miércoles durante la 3° Sesión Ordinaria desarrollada en el departamento Fray Mamerto Esquiú, en una jornada cargada de simbolismo institucional y cultural, ya que la Cámara baja también rindió homenaje al Beato Mamerto Esquiú al cumplirse el Bicentenario de su natalicio, conmemorado el pasado 11 de mayo.
La iniciativa había sido presentada por el senador Guillermo Ferreyra y ya contaba con media sanción de la Cámara de Senadores de la provincia. Finalmente, el proyecto obtuvo el respaldo definitivo de Diputados y quedó formalizada la asignación del nombre "Alpatahuca" a la escuela fundada el 1 de marzo de 1935.
Un nombre construido desde el consenso comunitario
Uno de los aspectos destacados del proyecto fue el proceso de construcción colectiva que acompañó la elección del nuevo nombre para la institución. Según se informó, la denominación fue consensuada entre:
- Vecinos de la comunidad.
- Docentes.
- Miembros de la institución educativa.
La propuesta buscó otorgarle a la escuela un nombre vinculado directamente con la identidad cultural y territorial de la comunidad de La Falda de San Antonio, fortaleciendo el sentido de pertenencia y el reconocimiento de las raíces históricas del lugar. La decisión de adoptar el nombre "Alpatahuca" no solo representa un cambio formal en la identificación de la escuela, sino también una definición simbólica y cultural construida desde la participación comunitaria.
El significado de "Alpatahuca"
El término "Alpatahuca" proviene de la voz kakán, lengua originaria del pueblo Diaguita, y significa "pueblo de la falda". La incorporación de esta denominación fue presentada como un gesto de reivindicación de las lenguas originarias y de recuperación de la memoria histórica vinculada a los pueblos preexistentes de la región.
Desde los fundamentos del proyecto se remarcó que el nuevo nombre simboliza el compromiso de la comunidad de mantener viva una tradición cultural profundamente ligada a las raíces originarias.
El proyecto también señala que este acto constituye una forma de mantener presente la memoria viva y la herencia cultural de los pueblos originarios, integrando esos valores a la identidad cotidiana de la institución educativa.
Un acto de reparación simbólica e histórica
La aprobación definitiva de la ley fue interpretada como un acto de reparación simbólica, histórica y cultural. En los fundamentos de la iniciativa se planteó que la incorporación del nombre "Alpatahuca" representa una reivindicación de la lengua kakán y un reconocimiento del valor histórico y cultural de las comunidades originarias.
La propuesta legislativa estuvo orientada a consolidar una identidad institucional construida desde el sentido de pertenencia y el reconocimiento de las tradiciones locales. En ese marco, el nuevo nombre adquiere una dimensión que excede lo administrativo y se proyecta sobre la construcción de identidad comunitaria y educativa.
La sesión especial en Fray Mamerto Esquiú
La sanción definitiva se produjo durante una sesión realizada en el departamento Fray Mamerto Esquiú, escenario elegido para conmemorar el Bicentenario del natalicio del Beato Mamerto Esquiú.
En ese contexto, la aprobación del proyecto vinculó dos dimensiones simbólicas: por un lado, el homenaje a una de las figuras históricas más importantes de Catamarca y, por otro, el reconocimiento de las raíces originarias y de la identidad cultural local a través de la nueva denominación de la escuela.
La jornada legislativa tuvo así un fuerte contenido histórico y cultural, reforzando la importancia de las instituciones educativas como espacios de transmisión de identidad y memoria colectiva.