La llegada de la primavera encontró a Catamarca nuevamente atravesada por su característica actividad sísmica, con dos movimientos telúricos registrados durante la madrugada del lunes y reportados por el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES).
El primero de los fenómenos se produjo a las 02:18, con una magnitud de 2,6. De acuerdo con los datos consignados por el organismo nacional, el movimiento tuvo como referencia una zona ubicada a 49 kilómetros al Noroeste de Aimogasta, 72 kilómetros al Sur de Andalgalá y 77 kilómetros al Suroeste de Belén.
Se trató del primer episodio de una madrugada que, pocas horas después, volvería a estar marcada por otro movimiento telúrico, esta vez de mayor magnitud y con características que favorecieron una percepción más notoria en distintos sectores de la provincia.
El segundo sismo alcanzó una magnitud de 3,4
El segundo movimiento ocurrió a las 04:02 y alcanzó una magnitud de 3,4, superior a la registrada por el primer temblor de la jornada.
En este caso, el INPRES ubicó el fenómeno en territorio salteño. Sin embargo, la referencia geográfica permite comprender su incidencia sobre Catamarca: el sismo se registró a apenas 69 kilómetros al Este de Antofagasta de la Sierra.
A esa cercanía se sumó un dato particularmente relevante: la profundidad fue de solamente 6 kilómetros. Esta escasa profundidad contribuyó a que el movimiento se sintiera con fuerza en territorio catamarqueño, aun cuando el epicentro fue localizado administrativamente en la provincia de Salta.
La sucesión de ambos fenómenos dejó así una madrugada con dos registros sísmicos, separados por menos de dos horas, en una provincia acostumbrada a convivir con movimientos de estas características.
Un territorio en constante movimiento
Catamarca, como se sabe, está en constante movimiento, y la sucesión de estos registros volvió a colocar la actividad sísmica en el centro de la escena durante las primeras horas de la jornada.
La referencia a estos dos nuevos episodios se suma, además, a un movimiento registrado durante la madrugada del domingo, es decir, apenas un día antes. En aquella oportunidad, el fenómeno también fue informado por el Instituto Nacional de Prevención Sísmica, aunque presentó características diferentes respecto de los sismos registrados posteriormente.
El temblor del domingo alcanzó una magnitud de 4,3 y tuvo una profundidad de 205 kilómetros. El movimiento se produjo a las 05:32 y tuvo como referencia geográfica un sector cercano a la localidad salteña de Angastaco.
Según el reporte oficial, el epicentro fue ubicado a determinadas distancias de Incahuasi, Cachí y Antofagasta de la Sierra, incorporando nuevamente a esta última localidad catamarqueña dentro de la referencia geográfica de un movimiento sísmico registrado en la región.
El antecedente del temblor de 4,3
El sismo de la madrugada del domingo se produjo, además, en una jornada que había estado marcada previamente por un fuerte temblor ocurrido en la provincia de Tucumán. De este modo, la actividad sísmica regional tuvo presencia durante esas primeras horas, con movimientos registrados tanto en la provincia vecina como en sectores próximos a Catamarca.
Aunque el movimiento de magnitud 4,3 fue calificado como leve en los lugares donde llegó a ser percibido, su registro volvió a poner el comportamiento sísmico regional en el centro de la escena.
La diferencia entre aquel episodio y los dos movimientos registrados posteriormente también queda expresada en sus profundidades. Mientras el sismo del domingo tuvo una profundidad de 205 kilómetros, el movimiento de las 04:02 del lunes se produjo apenas a 6 kilómetros de profundidad.
Ese contraste constituye uno de los elementos destacados de la secuencia: el segundo sismo del lunes tuvo una magnitud de 3,4, pero su escasa profundidad y su proximidad con Antofagasta de la Sierra favorecieron que fuera percibido con mayor fuerza en la provincia.