La receta para hacer tutucas caseras como las que comías en la infancia
Con apenas unos pocos ingredientes, es posible preparar este clásico snack en casa.

Las tutucas son un verdadero ícono de la infancia en la Argentina. Se podían comprar en el kiosco o alrededor de las plazas de todas las ciudades del país.

Hoy, con unos pocos ingredientes y siguiendo los pasos justos, es posible recrearlas en casa gracias a esta receta compartida por TN.

A diferencia del pochoclo, las tutucas se hacen con maíz blanco partido que, al ser cocido, adquiere una textura aireada y crocante.

El secreto está en inflarlo correctamente y luego recubrirlo con un caramelo ligero que le da el sabor dulzón y el brillo clásico.

Receta de tutucas caseras

Ingredientes:

  • 1 taza de maíz blanco partido o maíz para hervir (no pisingallo)
  • Agua para hervir
  • 1 taza de azúcar
  • 3 cucharadas de agua
  • 1 cucharada de aceite neutro
  • Opcional: una pizca de sal

Preparación:

  1. Cocinar el maíz: hervir el maíz en abundante agua hasta que los granos estén tiernos pero no deshechos. Escurrir bien y dejar secar completamente (podés dejarlos sobre un repasador durante unas horas o secarlos en horno bajo para acelerar el proceso).
  2. Inflar los granos: calentar una sartén grande o una olla con base gruesa y, sin agregar grasa, colocar una capa de maíz seco. Tapar y cocinar a fuego fuerte moviendo cada tanto, hasta que los granos comiencen a inflarse (no van a explotar como los pochoclos, pero se inflan y se tuestan ligeramente). Retirar del fuego y reservar.
  3. Preparar el caramelo: en una olla, colocar el azúcar, las cucharadas de agua y el aceite. Cocinar a fuego medio hasta que el azúcar se disuelva y tome un color dorado claro. No revolver con cuchara: solo mover la olla de vez en cuando.
  4. Mezclar todo: incorporar rápidamente las tutucas infladas al caramelo y mezclar bien con una cuchara de madera hasta que todos los granos estén cubiertos. Si se desea, agregar una pizca de sal para realzar el sabor.
  5. Enfriar y disfrutar: volcar sobre una bandeja aceitada o con papel manteca, separar los granos con cuidado y dejar enfriar completamente antes de guardar en frasco hermético.