La Virgen del Valle y el Beato Esquiú también bendicen El Poncho
La Patrona Nacional del Turismo y el Beato Mamerto Esquiú presidieron la apertura oficial de la 55° edición de la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho en el Predio Ferial Catamarca. Durante la ceremonia, el obispo diocesano convocó a vivir el festival bajo el signo de la gratitud, el compromiso y la unidad.

La Virgen del Valle, Patrona Nacional del Turismo, junto al Beato Mamerto Esquiú, cuya figura es especialmente celebrada durante este Año Jubilar por el Bicentenario de su Natalicio, protagonizaron la ceremonia de bendición con la que quedó inaugurada la 55° edición de la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho, desarrollada en el Predio Ferial Catamarca.

La apertura oficial reunió a autoridades, visitantes y participantes de la tradicional celebración que convoca a cientos de artesanos y a numerosos exponentes de la cultura catamarqueña. En ese marco, la presencia de las imágenes sagradas aportó un fuerte contenido espiritual a una de las manifestaciones culturales más importantes de la provincia.

Durante la ceremonia, el obispo diocesano, Mons. Luis Urbanc, expresó un mensaje centrado en la gratitud, el compromiso y la unidad, vinculando el significado del poncho con la protección maternal de la Virgen del Valle. "Qué hermoso que, cobijados bajo el manto de nuestra Madre, que nosotros lo representamos con el poncho, podamos compartir estos días de fiesta, de gratitud, de compromiso", manifestó el Obispo durante su invocación religiosa.

 

El ingreso de las imágenes sagradas

La ceremonia comenzó con el ingreso de la sagrada imagen de Nuestra Madre Morena a la sala mayor del Predio Ferial Catamarca. La Virgen fue llevada en brazos por Mons. Luis Urbanč, luciendo una chalina de vicuña donada por el artesano Enrique Maldonado, de la localidad de Londres, departamento Belén.

Acompañaron el ingreso el Pbro. Leandro Roldán, capellán del Santuario Catedral, el Pbro. Héctor Montiel, perteneciente a la Diócesis de La Rioja, junto con servidores del Santuario Catedral. Por su parte, la imagen del Beato Mamerto Esquiú, portando su estola de vicuña, fue trasladada en andas por reinas de distintas ediciones de la Fiesta del Poncho oriundas del departamento Fray Mamerto Esquiú, tierra natal del beato.

Su presencia adquirió un significado especial dentro del Año Jubilar Diocesano por el Bicentenario de su nacimiento, que atraviesa las celebraciones religiosas de este período. El recorrido de ambas imágenes estuvo acompañado por música, glosas alusivas y el aplauso de los presentes, quienes siguieron el paso de la Virgen del Valle y del Beato hasta el escenario principal del predio.

Los altares y la invocación religiosa

Una vez concluido el ingreso, las imágenes fueron colocadas en altares especialmente preparados sobre el escenario mayor, donde permanecieron durante la ceremonia oficial de apertura.

Posteriormente se entonaron las estrofas del Himno Nacional Argentino y del Himno a Catamarca, tras lo cual Mons. Luis Urbanc realizó la invocación religiosa. En ese momento leyó un pasaje del Evangelio de San Marcos y dirigió un mensaje a todos los presentes.

El Obispo recordó que la Virgen del Valle es Patrona de toda Catamarca, Patrona Nacional del Turismo y también patrona de numerosas realidades en el país, destacando el valor espiritual del encuentro que representa la Fiesta del Poncho.

El mensaje del Año Jubilar del Beato Esquiú

Durante su reflexión, Mons. Urbanč también hizo referencia al marco jubilar que vive la diócesis con motivo del bicentenario del nacimiento del Beato Mamerto Esquiú. Explicó que el lema establecido para este período, comprendido desde el 10 de enero, día de su fallecimiento, hasta el 11 de mayo del año próximo, fecha de su nacimiento, es:

"Beato Mamerto Esquiú, apóstol y ciudadano, servidor de la unidad". Al respecto expresó: "Quiera Dios que este lema penetre profundamente en la conciencia de todos nuestros argentinos y que este festival sea realmente la ocasión propicia para que todos nosotros, los argentinos, trabajemos por la unidad en nuestra patria".

Más adelante manifestó su deseo de que la presencia de las imágenes durante toda la celebración contribuya a fortalecer la espiritualidad de quienes visitan la fiesta.

En ese sentido señaló: "Que estas imágenes de la Virgen del Valle y del Beato Mamerto, que van a estar en otro salón durante todo este festival, realmente les ayude a todos nuestros visitantes y a nosotros como anfitriones, para embebernos del espíritu de María y del espíritu del Beato Mamerto Esquiú".

La bendición del espacio cultural

Como parte de la ceremonia, el Obispo invitó a todos los presentes a rezar el Padrenuestro. Posteriormente realizó la aspersión con agua bendita sobre el espacio destinado al encuentro cultural y finalmente impartió la bendición final, dejando oficialmente bendecida la nueva edición de la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho.

La ceremonia integró así la dimensión religiosa con la celebración cultural que caracteriza al evento, en un acto que reunió la fe, las tradiciones y la identidad catamarqueña.

 

Las imágenes en el stand de Turismo

Antes de concluir el acto oficial, la Virgen del Valle fue trasladada por Mons. Luis Urbanc hasta el stand ubicado en el ingreso al Pabellón de Turismo, donde comenzó a recibir a los visitantes.

En ese mismo pabellón, el Beato Mamerto Esquiú fue ubicado en otro espacio especialmente preparado para este año jubilar, permitiendo que quienes recorran la Fiesta del Poncho puedan encontrarse con ambas imágenes a lo largo del desarrollo del festival.