Lo que había sido pensado como una celebración popular para conmemorar el 25 de Mayo y festejar los 25 años de una tradicional parrilla de Avellaneda terminó convertido en una escena de descontrol. El evento organizado por "Parrilla El Tano", ubicada en Villa Domínico, concluyó con incidentes luego de que decenas de personas derribaran las vallas de seguridad y se abalanzaran sobre un gigantesco sándwich de matambre a la pizza preparado especialmente para la ocasión.
La propuesta gastronómica había sido anunciada durante los días previos a través de redes sociales y prometía convertirse en un acontecimiento multitudinario. El desafío consistía en elaborar "el sándwich de matambre a la pizza más largo del mundo", con una extensión aproximada de 750 metros, en el marco de los festejos por el aniversario número 25 del local gastronómico.
Sin embargo, el desarrollo del evento quedó completamente alterado cuando parte del público comenzó a impacientarse y avanzó sobre el sector delimitado para la organización y distribución de las porciones.
Un evento pensado para celebrar el 25 de Mayo
La iniciativa impulsada por "Parrilla El Tano" buscaba combinar una fecha patria con un aniversario significativo para el histórico comercio gastronómico de Villa Domínico. La preparación del enorme sándwich había generado expectativa en redes sociales y convocó a una importante cantidad de vecinos de la zona y asistentes interesados en participar del evento.
Según habían anunciado los organizadores, el objetivo era preparar un sándwich de aproximadamente 750 metros de largo, una propuesta que rápidamente ganó notoriedad y atrajo la atención de cientos de personas.
La actividad se desarrollaba en un clima festivo hasta que comenzaron los problemas vinculados al orden y al manejo de la multitud presente en el lugar.
El momento en que todo se descontroló
De acuerdo con el relato de los propios organizadores, la situación comenzó a complicarse cuando numerosas personas empezaron a empujar, treparse y avanzar sobre las estructuras montadas alrededor del gigantesco sándwich.
"Muchas personas comenzaron a descontrolarse, subiéndose, empujando y metiéndose directamente a sacar y comer el sándwich antes de que pudiera entregarse de manera organizada", explicaron desde la parrilla luego de los incidentes.
Los videos registrados por asistentes y difundidos posteriormente en redes sociales muestran el momento en el que varias personas saltan las vallas de contención y se lanzan directamente sobre la preparación gastronómica para tomar porciones por sus propios medios.
Las imágenes rápidamente se viralizaron y reflejaron el caos que se produjo en el lugar, con empujones, corridas y personas intentando acceder al sándwich mientras los organizadores trataban de contener la situación.
Denuncias de robos y daños durante el evento
Además del desorden generado alrededor de la distribución del sándwich, desde la organización denunciaron que durante los incidentes también desaparecieron elementos utilizados para el desarrollo de la actividad.
Según señalaron los propietarios de "El Tano", "se llevaron cosas que formaban parte de la organización", en medio del avance de la multitud sobre el área preparada para el festejo. El episodio provocó malestar entre quienes trabajaban en la actividad y entre las personas que aguardaban de manera ordenada para recibir una porción.
El operativo montado para organizar la distribución quedó rápidamente desbordado ante la cantidad de asistentes y el comportamiento de parte del público presente.
El descargo de los dueños de "El Tano"
Tras los incidentes, los propietarios de la parrilla realizaron un descargo público a través de una historia publicada en su cuenta de Instagram, donde expresaron tanto agradecimiento hacia quienes participaron pacíficamente del evento como indignación por el desenlace de la jornada.
"Queremos agradecer de corazón a todas las personas que fueron parte de este evento histórico", señalaron inicialmente.
Sin embargo, luego remarcaron el profundo malestar que les generó lo ocurrido y definieron los incidentes como "algo que nos dejó un sabor amargo". Los dueños del histórico local gastronómico aseguraron además que lo sucedido representó "una falta de respeto para quienes estaban trabajando y para la gente que esperaba tranquila".