En el año 2025, el Ministerio de Salud de la provincia impulsó el relanzamiento de la Línea 135 "Salud mental escucha", un dispositivo telefónico orientado a brindar escucha, contención, asesoramiento, asistencia y seguimiento a personas que atraviesan situaciones de crisis de salud mental y/o riesgo de suicidio.
Este servicio se posiciona como una herramienta central dentro de las políticas públicas sanitarias, con un enfoque integral que no solo atiende la urgencia del momento, sino que también apunta a sostener el acompañamiento en el tiempo.
Desde su nueva etapa de funcionamiento, y hasta el mes de febrero, la línea registró un total de 933 intervenciones, lo que da cuenta de la demanda existente y del alcance territorial del dispositivo.
Alcance territorial y diversidad de llamados
Las 933 intervenciones realizadas no se limitaron a un único punto geográfico, sino que reflejan una amplia cobertura:
- Se recibieron llamados desde distintos puntos de la provincia.
- También se registraron comunicaciones desde otras provincias del país.
- Entre ellas, se destacan llamadas provenientes de la provincia de Buenos Aires, cuyos casos fueron derivados a los servicios correspondientes según su jurisdicción.
Este flujo de comunicaciones evidencia que la línea no solo cumple un rol local, sino que también funciona como un nodo de orientación y derivación dentro de un sistema más amplio de atención en salud mental.
Características del servicio
La Línea 135 se distingue por una serie de características que la convierten en un recurso accesible para la población. Se sabe que es gratuita, confidencial. anónima y que está diisponible las 24 horas.
Estas condiciones garantizan que cualquier persona pueda acceder al servicio sin barreras económicas ni exposición de su identidad, aspectos fundamentales en situaciones de crisis. Además, el dispositivo está dirigido a un amplio universo de usuarios, a saber, personas mayores de 13 años, familiares, referentes afectivos, instituciones y comunidad en general.
Esto amplía el alcance del servicio, permitiendo no solo la atención directa de quienes atraviesan una crisis, sino también el acompañamiento a su entorno cercano.
Funciones del dispositivo
El funcionamiento de la línea no se limita a la recepción de llamados, sino que contempla una serie de acciones orientadas a garantizar un abordaje integral:
- Contención en situaciones de crisis
- Orientación sobre recursos socio-sanitarios
- Derivación asistida a efectores de salud
- Seguimiento posterior en casos de riesgo moderado y alto
Este esquema permite que la intervención no quede circunscripta al momento de la comunicación, sino que se proyecte en el tiempo, fortaleciendo la continuidad del cuidado.
El seguimiento como eje central del abordaje
Uno de los aspectos más relevantes del dispositivo es el enfoque en el seguimiento de los casos, especialmente en situaciones de mayor complejidad.
Este proceso no se limita a un contacto puntual, sino que implica una estrategia sostenida:
- Se elabora un plan de abordaje integral
- Se verifica la llegada de la persona a un centro de salud
- Se constata la adherencia al tratamiento
- Se mantiene el acompañamiento en el tiempo
El objetivo de este seguimiento es claro: garantizar el cuidado de la persona más allá de la intervención inicial. De este modo, se busca evitar la discontinuidad en la atención y reforzar los vínculos con el sistema de salud.
Un dispositivo en expansión y con impacto concreto
Las cifras registradas hasta febrero —933 intervenciones— permiten dimensionar el impacto de la Línea 135 en su nueva etapa. Cada llamado atendido representa una instancia de escucha y acompañamiento en contextos de vulnerabilidad emocional.
En este sentido, el dispositivo se consolida como una herramienta fundamental en el entramado de políticas públicas, al ofrecer una respuesta inmediata y sostenida frente a situaciones de crisis.