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Alerta científica

Los océanos entre Argentina y Nueva Zelanda se calientan más rápido y preocupa

Un informe internacional reveló que las aguas del Atlántico Sur frente a Argentina, junto con las de Nueva Zelanda y Tasmania, experimentan un calentamiento sin precedentes. Las consecuencias afectan al clima, la biodiversidad marina y la economía regional.

26 Mayo de 2025 07.39

El cambio climático está dejando una marca cada vez más visible en los océanos, donde se acumula la mayor parte del exceso de calor generado por la actividad humana. Un reciente informe internacional advirtió que ese calentamiento no ocurre de forma uniforme y que hay regiones del mundo donde el fenómeno se acelera a niveles preocupantes.

Según un estudio publicado en la revista Journal of Climate de la Sociedad Meteorológica Estadounidense, las aguas oceánicas comprendidas entre los 40 y 45 grados de latitud sur —una franja que incluye el Atlántico frente a la costa argentina, así como zonas cercanas a Nueva Zelanda y Tasmania— están registrando un aumento de temperatura sin precedentes.

La investigación fue realizada por expertos de Nueva Zelanda, China, Estados Unidos y Austria, y liderada por el climatólogo Kevin Trenberth, investigador del Centro Nacional de Investigación Atmosférica (NCAR) de EE.UU. y de la Universidad de Auckland. En diálogo con Infobae, Trenberth señaló que el hallazgo de este patrón tan marcado de calentamiento fue "muy sorprendente".

El trabajo identificó un aumento significativo del contenido de calor en los océanos del hemisferio sur entre los años 2000 y 2023. La mayor acumulación se detectó precisamente en esa banda del Atlántico Sur, lo que podría tener efectos locales importantes.

"El calentamiento no es un proceso lineal, sino que presenta variaciones fuertes", explicó Trenberth. Entre las consecuencias más directas mencionó un aumento en la evaporación y la humedad, factores que intensifican las tormentas, incrementan las precipitaciones y elevan el riesgo de inundaciones y erosión costera. "Esto puede repetirse como un ciclo, retroalimentando los cambios climáticos", agregó.

El científico también advirtió que este fenómeno impacta directamente sobre la biodiversidad marina: "Algunas especies pueden desaparecer o desplazarse hacia los polos. También podría haber un aumento de especies de aguas cálidas en las zonas más afectadas".

Opiniones desde Argentina

Consultado por Infobae, el doctor Alberto Piola, investigador superior del CONICET en oceanografía física, señaló que el estudio "explica mecanismos posibles detrás del calentamiento observado en varias investigaciones anteriores".

Según Piola, el cambio térmico ya está generando una migración de especies hacia latitudes más altas, lo que trae consecuencias ecológicas y económicas. "Algunas especies comerciales podrían verse afectadas, lo que también plantea desafíos geopolíticos", advirtió.

Martín Saraceno, investigador del Centro de Investigaciones del Mar y la Atmósfera (CIMA) del CONICET y la UBA, validó los resultados del estudio y recordó que "la pesca en Brasil se redujo en los últimos años, mientras que en Argentina aumentó, probablemente debido al mayor calentamiento en latitudes medias".

Cómo se hizo el estudio

Los investigadores analizaron datos sobre contenido de calor oceánico hasta una profundidad de 2000 metros. También utilizaron registros satelitales de la NASA y otros análisis atmosféricos, detectando patrones claros de aumento de temperatura entre los años 2000 y 2023.

El análisis mostró que los océanos del hemisferio sur se están calentando a mayor velocidad, con máximos en la zona de los 40 grados de latitud. Esto incluye aguas frente a Nueva Zelanda, Tasmania y el este de Argentina.

Recomendaciones ante la crisis

Trenberth y su equipo recomendaron mejorar el monitoreo combinado de la atmósfera y los océanos para anticipar nuevas tendencias. También propusieron adoptar un enfoque interdisciplinario para identificar el papel de los factores naturales y humanos.

El investigador advirtió que "la acumulación de gases de efecto invernadero está detrás del calentamiento oceánico, y la solución pasa por descarbonizar la economía: más energías renovables y menos uso de combustibles fósiles".

Además, instó a fortalecer la resiliencia mediante una mejor gestión del agua, sistemas de drenaje más eficientes, infraestructura adaptada y la restauración de ecosistemas naturales que actúan como barreras protectoras.