Una fuerte preocupación se instaló entre los pobladores del norte de Fiambalá luego de conocerse la decisión del Dr. Leonardo Camacho de renunciar a su cargo como médico en el Hospital Dr. René Favaloro de la localidad de Medanitos. La noticia impactó especialmente en la comunidad, donde el profesional asistía a pacientes de la zona en un contexto ya marcado por la protesta de trabajadores de la Salud por haberes insuficientes y por la falta de médicos que presten servicios en el interior.
La situación adquiere mayor relevancia por tratarse de una región donde la cobertura sanitaria depende en gran medida de la permanencia de los pocos profesionales disponibles. En ese marco, la salida de Camacho no solo representa la pérdida de un médico, sino también un nuevo factor de incertidumbre para los habitantes que recurren al hospital de Medanitos para su atención cotidiana.
El anuncio de la renuncia
El propio profesional fue quien comunicó la noticia a través de sus redes sociales, con un mensaje cargado de pesar por la decisión tomada. "Con muchísimo pesar les aviso que el mes de abril es mi último mes como médico en Fiambalá", expresó.
La frase dejó en claro que el alejamiento ya tiene una fecha definida y que el próximo mes marcará el final de su etapa laboral en la zona, donde, según sus propias palabras, mantuvo un vínculo cercano con la comunidad durante el último año y medio.
En su publicación, el médico detalló que la determinación fue adoptada luego de una reunión con autoridades sanitarias. "Acabo de salir de una reunión con el Ministerio de Salud, los cuales me dijeron que mi sueldo empezaría a ser la mitad de lo que cobro ahora", señaló. A ese planteo añadió un elemento que profundiza la gravedad del conflicto: el salario que percibía, afirmó, ya se encontraba por debajo de la oferta inicial que le habían realizado para trasladarse a Fiambalá.
El profesional resumió el impacto de esa decisión oficial con una frase contundente: "No dejándome otra opción más que tener que buscar otro empleo".
Un mensaje de despedida a la comunidad
Más allá del conflicto, el Dr. Camacho dedicó palabras de agradecimiento a las personas con las que compartió su tarea diaria durante su permanencia en Fiambalá. "Agradezco a cada alma que conecté aquí en este último año y medio. Siempre voy a llevar a cada uno en mi corazón", remarcó.
La despedida dejó entrever el lazo construido con pacientes, trabajadores del hospital y vecinos de la zona, en una comunidad donde la cercanía entre médico y población suele adquirir un valor aún mayor por las características del interior.
La denuncia por persecución y las "injusticias"
Sin embargo, el aspecto más fuerte del mensaje fue la denuncia pública sobre los motivos de fondo que, según sostuvo, precipitaron su salida."No seamos ingenuos, somos todos adultos, la cuestión no es salarial, sino que yo no me callo frente a injusticias, frente a cosas incorrectas y etc.", dijo.
Con esa afirmación, el médico sostuvo que el conflicto excede la reducción de haberes y que su postura frente a situaciones que consideró irregulares habría generado incomodidad.
En ese sentido, aseguró que su accionar estuvo siempre orientado a la defensa del sistema de atención y de quienes lo integran. "Yo lucho por los pacientes, por los enfermeros, por todos... y eso incomoda", enfatizó. La declaración avanzó aún más al denunciar que, según su visión, existió una estrategia para forzar su alejamiento. "Ya me estaban tratando de hacer la vida imposible para que me vaya, y lo lograron", expresó.
Una salida con fuerte impacto
El cierre de su mensaje resume el sentido con el que el profesional decidió hacer pública su renuncia. "Pero voy con la consciencia limpia que di mi 100% por una salud mejor a una población que la necesita", resaltó.
La frase sintetiza el impacto de una salida que genera alarma sanitaria y preocupación social en el norte de Fiambalá. En un escenario atravesado por reclamos salariales, dificultades para sostener personal médico en el interior y denuncias de persecución, la renuncia del Dr. Leonardo Camacho abre un nuevo capítulo de incertidumbre para la atención de los pacientes de Medanitos y zonas aledañas.