Más de 1.800 personas fueron capacitadas en emergencias y primeros auxilios durante 2025
El Ministerio de Salud fortaleció la respuesta comunitaria ante accidentes y situaciones críticas a través de capacitaciones, programas escolares, formación en salvamento acuático y la reactivación de un sistema clave de registro epidemiológico.

En el marco de las políticas públicas de prevención y promoción de la salud, el Ministerio de Salud de la provincia llevó adelante durante 2025 una intensa agenda de acciones destinadas a reducir el impacto de lesiones y accidentes evitables. A través del Programa Provincial de Prevención y Control de Lesiones, se desarrolló un trabajo sostenido de capacitación y formación comunitaria que alcanzó a miles de personas en distintos puntos del territorio provincial.

A lo largo del año se concretaron 23 instancias de capacitación, que permitieron llegar a más de 1.886 personas, entre estudiantes, docentes, personal de salud, fuerzas de seguridad, agentes municipales, sanitarios y vecinos de la comunidad en general. Las actividades se desplegaron tanto en la capital como en diversas localidades del interior, con el objetivo de garantizar una cobertura territorial equitativa y fortalecer la capacidad de respuesta ante emergencias en todos los ámbitos.

Las capacitaciones abordaron contenidos considerados esenciales para la atención inmediata de situaciones críticas. Entre las principales temáticas se destacaron primeros auxilios, reanimación cardiopulmonar (RCP), maniobra de Heimlich, uso del desfibrilador externo automático (DEA), inmovilización de pacientes traumatizados y estrategias de prevención de lesiones, entre otros ejes clave. Estos conocimientos resultan fundamentales para actuar en los primeros minutos posteriores a un accidente, cuando una intervención adecuada puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.

Uno de los pilares del trabajo desarrollado durante 2025 fue el fortalecimiento del proyecto provincial "Aprendiendo a Salvar Vidas en la Escuela", una iniciativa orientada a incorporar la educación en emergencias dentro del ámbito educativo. A través de este programa se logró capacitar a más de 700 estudiantes, 60 docentes y más de 300 integrantes de la comunidad, promoviendo la construcción de una cultura preventiva desde edades tempranas y multiplicando el impacto del conocimiento adquirido.

En paralelo, el Ministerio de Salud impulsó una capacitación específica en salvamento acuático y prevención en medios naturales, una temática de especial relevancia en zonas con ríos, diques y áreas de difícil acceso. Esta instancia contó con la participación de personal de salud, Fuerzas de Seguridad, Defensa Civil, agentes municipales, comunidad local y baqueanos de las localidades de Ambato y Guayamba.

Desde la cartera sanitaria destacaron especialmente el rol de los baqueanos, cuyo profundo conocimiento del territorio aportó un enfoque comunitario invaluable para la prevención de accidentes y el rescate en zonas rurales o de acceso complejo. Su participación permitió integrar saberes tradicionales con protocolos técnicos, fortaleciendo la articulación entre el sistema de salud y la comunidad.

Como parte de las acciones estratégicas del año, también se concretó la reactivación de la Unidad Centinela del Hospital San Juan Bautista, un dispositivo clave para el registro y análisis de lesiones. En esta unidad se sistematizan los datos de pacientes que ingresan por distintos tipos de accidentes, como cortes, quemaduras y traumatismos, siendo los accidentes viales los que concentran la mayor cantidad de casos en la provincia.

La información recopilada por la Unidad Centinela permite identificar patrones, zonas de riesgo y grupos más afectados, constituyéndose en una herramienta fundamental para el diseño de estrategias de prevención basadas en evidencia. Desde el Ministerio subrayaron que contar con datos confiables es indispensable para orientar políticas públicas eficaces y reducir la incidencia de lesiones evitables.

De esta manera, el balance del Programa Provincial de Prevención y Control de Lesiones durante 2025 refleja una política sanitaria integral, con fuerte presencia territorial y un claro enfoque en la formación comunitaria, la prevención y el uso estratégico de la información para proteger la salud de la población.