Medio Oriente: la Iglesia argentina pidió rezar por la paz y rechazó "el camino de la violencia"
La Conferencia Episcopal Argentina convocó a parroquias, colegios y comunidades cristianas a elevar plegarias este domingo por el fin de los conflictos armados. El pronunciamiento reclamó "el silencio de las armas en favor del diálogo".

Frente a la ofensiva militar de Estados Unidos e Israel en Medio Oriente, que impactó en todo el mundo, la Iglesia argentina lanzó un llamado público a "rezar fervientemente en este domingo por la paz en el mundo" y reafirmó una definición categórica: "la violencia nunca es un camino para resolver los conflictos y solo conlleva destrucción".

El pronunciamiento fue emitido por la Conferencia Episcopal Argentina, organismo que reúne al centenar de obispos del país, y lleva la firma de su presidente, el arzobispo de Mendoza, monseñor Marcelo Colombo, así como la del secretario general del Episcopado y obispo auxiliar de San Isidro, monseñor Raúl Pizarro.

El texto se difundió en un contexto signado por nuevos focos de enfrentamiento en Medio Oriente, que se suman a los múltiples conflictos armados que atraviesan distintas regiones del planeta.

"Nuevos focos de violencia y enfrentamiento"

En su comunicado, la Iglesia advirtió sobre la gravedad de la coyuntura internacional y expresó su preocupación por los acontecimientos recientes. "En estos días estamos siendo testigos de nuevos focos de violencia y enfrentamiento. A los múltiples conflictos armados en el mundo, se han sumado este sábado estremecedoras imágenes en Medio Oriente", señala el documento.

El texto subraya el impacto emocional y espiritual que generan estas escenas: "Estas realidades nos duelen profundamente y nos recuerdan que la violencia nunca es un camino para resolver los conflictos y solo conlleva destrucción".

La referencia a las "estremecedoras imágenes" en Medio Oriente se inscribe en el marco de la ofensiva militar de Estados Unidos e Israel, señalada como un hecho que repercute más allá de la región y que vuelve a poner en primer plano la urgencia de iniciativas orientadas a la paz.

Oración y compromiso cristiano

El mensaje del Episcopado argentino no se limita a una expresión de preocupación. También formula una invitación concreta a las comunidades cristianas de todo el país.

"Como cristianos nos sentimos desafiados a encarnar la Palabra de Jesús: 'Felices los que trabajan por la paz'", expresa el comunicado, citando un pasaje del evangelio de San Mateo. A partir de esa referencia, el texto vincula la situación internacional con el compromiso espiritual de los fieles.

En esa línea, añade: "Nuestro compromiso por la paz se hace oración ferviente y perseverante suplicando al buen Dios el cese de todo conflicto y el silencio de las armas en favor del diálogo".

La expresión "el silencio de las armas en favor del diálogo" sintetiza el núcleo del reclamo eclesial: un llamado a sustituir la confrontación armada por instancias de diálogo que permitan desactivar los enfrentamientos.

Una convocatoria a toda la comunidad

El llamado no se dirige únicamente a los obispos o al clero, sino que se extiende a toda la vida eclesial y social. Monseñor Colombo convocó "a todas las comunidades de nuestra Patria: parroquias, movimientos, congregaciones, instituciones educativas y hogares, a rezar fervientemente en este domingo por la paz en el mundo".

La invitación contempla distintos ámbitos:

Parroquias

Movimientos

Congregaciones

Instituciones educativas

Hogares

El comunicado propone que la súplica por la paz esté presente "en cada Eucaristía, así como en cada oración personal y comunitaria", elevando "una súplica confiada por el establecimiento de una paz duradera".

En sintonía con el mensaje papal

El Episcopado recordó además el mensaje para la Jornada Mundial de la Paz convocado por el papa León XIV, retomando una exhortación dirigida a creyentes y no creyentes.

"Ya sea que tengamos el don de la fe, o que nos parezca que no lo tenemos, queridos hermanos y hermanas, ¡abrámonos a la paz! Acojámosla y reconozcámosla, en vez de considerarla lejana e imposible. Antes de ser una meta, la paz es una presencia y un camino", cita el documento.

De esta manera, la convocatoria se amplía más allá del ámbito estrictamente confesional, invitando a una apertura común hacia la paz entendida no solo como objetivo final, sino como proceso y presencia concreta.

Una súplica final

El pronunciamiento concluye con una invocación: "Que María, Reina de la Paz, interceda por nuestro mundo herido y nos haga artesanos de paz".

La referencia a un "mundo herido" retoma el diagnóstico inicial del comunicado y lo proyecta hacia una actitud activa: convertirse en "artesanos de paz".

En un escenario internacional atravesado por conflictos armados y nuevas ofensivas militares, la Iglesia argentina optó por un mensaje centrado en la oración, el diálogo y el rechazo explícito de la violencia como mecanismo de resolución de disputas. El llamado a rezar este domingo por la paz en el mundo se presenta así como una respuesta espiritual ante una coyuntura marcada por la confrontación y la incertidumbre global.