Manuel Moisés Álvez, un histórico vecino de la localidad misionera de San Vicente, murió este jueves y dejó una historia marcada por una longevidad extraordinaria. Según los datos consignados en su Documento Nacional de Identidad (DNI), tenía 118 años y se encontraba a tan solo cuatro días de cumplir un nuevo aniversario de nacimiento. En Misiones era reconocido como uno de los pobladores más antiguos de la provincia y había alcanzado notoriedad pública por su edad, sus costumbres y las particularidades del trámite que le permitió obtener su documentación.
La noticia fue confirmada por la Policía de Misiones, que informó que recibió el aviso del fallecimiento alrededor de las 12.40. La fuerza de seguridad había sido protagonista de uno de los momentos más recordados de su historia reciente: en 2022, cuando los registros oficiales indicaban que cumplía 115 años, varios agentes se acercaron hasta su vivienda para compartir una celebración con él y sus seres queridos.
Álvez vivía en el paraje Las Tunas, en una casa situada a la altura del kilómetro 34 de la ruta provincial 13. Allí transcurría su vida cotidiana, acompañado por su familia y dedicado a una de sus aficiones preferidas: tocar la armónica, instrumento que había comenzado a practicar aproximadamente doce años antes de que su historia se hiciera conocida.
Un documento que indicaba que había nacido en 1907
De acuerdo con su DNI, Manuel Moisés Álvez había nacido el 26 de octubre de 1907. Sin embargo, la obtención de ese documento no se produjo durante su infancia, sino muchas décadas después, cuando inició los trámites correspondientes en 2021 mediante un procedimiento especial de inscripción tardía.
La información fue consignada por el Registro Provincial de las Personas de Misiones, organismo que explicó las características del trámite utilizado para registrar oficialmente su nacimiento. Este procedimiento está destinado a las personas cuyos nacimientos no fueron inscriptos durante el primer año de vida.
La particularidad de su caso hizo que su historia trascendiera las fronteras de su localidad. Según la documentación disponible, Álvez habría llegado a los 118 años, una edad que lo ubicaba entre las personas más longevas de la Argentina. No obstante, la verificación de esa condición a nivel nacional no pudo establecerse de manera concluyente.
Cuando su caso tomó repercusión pública, el diario Clarín consultó al Registro Nacional de las Personas (Renaper) para comprobar si podía ser considerado el hombre más longevo del país. Desde el organismo no brindaron precisiones y señalaron que se trataba de una cuestión vinculada con la protección de datos personales.
Por ese motivo, aunque en Misiones era presentado como uno de los habitantes de mayor edad y su DNI consignaba una fecha de nacimiento de 1907, la afirmación sobre su posición exacta entre las personas más longevas de la Argentina no contó con una confirmación nacional aportada por el Renaper.
La visita policial que marcó sus 115 años
La historia de Álvez alcanzó una mayor repercusión en 2022, cuando, según los datos oficiales, cumplió 115 años. En aquella oportunidad, integrantes de la Policía de Misiones llegaron hasta su domicilio con una torta para compartir el cumpleaños con el hombre y sus familiares.
El encuentro tuvo un significado especial porque coincidió con la entrega de su primer Documento Nacional de Identidad. Los agentes le cantaron el feliz cumpleaños, se tomaron fotografías junto con él y sus seres queridos y, finalmente, le entregaron el documento que acreditaba oficialmente sus datos personales.
La escena quedó asociada a uno de los momentos más destacados de su historia pública. Para el hombre, la obtención del DNI representó mucho más que contar con una identificación: le permitió acceder a trámites y gestiones que hasta entonces no podía realizar con normalidad debido a su situación documental.
En aquella oportunidad, Liliana, su sobrina nieta, explicó que Álvez llevaba mucho tiempo sin contar con documentación personal. Según relató, muchos de sus papeles se habían perdido años atrás, cuando se incendió la casilla en la que vivía en ese momento.
El siniestro había provocado la pérdida de sus documentos y contribuido a que su situación permaneciera sin resolverse durante un largo período. La recuperación de su identidad documental llegó finalmente a través del procedimiento de inscripción tardía.
Su vida cotidiana: familia, armonía y una alimentación sencilla
Más allá de la edad que le atribuían los registros oficiales, quienes lo conocían destacaban aspectos de su vida cotidiana. Su sobrina nieta Liliana lo describió como una persona «muy sana» y recordó que comía «mucha carne y mucha agua».
En diálogo con el medio Arriba Misiones, la mujer también contó que Álvez había comenzado a tocar la armónica unos doce años antes. Con el tiempo, el instrumento se convirtió en uno de sus pasatiempos preferidos y en una actividad que disfrutaba durante su vida en el paraje Las Tunas.
En su vivienda, ubicada sobre la ruta provincial 13, compartía momentos con sus familiares y mantenía esa afición musical. Estos detalles formaron parte de los relatos que acompañaron la difusión de su historia y permitieron conocer aspectos de su vida más allá de la cifra de edad consignada en su documento.
Su caso despertó interés tanto por la extraordinaria longevidad que se le atribuía como por las circunstancias que rodearon su identificación oficial. La combinación de ambos aspectos convirtió a Álvez en una figura reconocida en su comunidad y en distintos medios de comunicación.
Un hombre que habría atravesado más de un siglo de historia
Si se toma como referencia la fecha de nacimiento indicada en su DNI, Álvez habría nacido en 1907 y vivido acontecimientos históricos que abarcaron más de un siglo. A lo largo de ese período, habría sido testigo del inicio y el final de las dos Guerras Mundiales, de la Gran Depresión y de la llegada del hombre a la Luna, entre otros acontecimientos que habitualmente forman parte de los libros de historia.
La dimensión temporal de su vida, de acuerdo con los datos documentales, constituye uno de los aspectos que más llamaron la atención desde que su caso se conoció públicamente. Sin embargo, la edad consignada en el DNI y su reconocimiento local no equivalen a una certificación independiente de que haya sido el hombre más longevo de la Argentina.
Su historia también puso de relieve las dificultades que pueden atravesar las personas que llegan a la adultez sin contar con documentación registrada y las consecuencias que esa situación puede tener para el acceso a derechos y trámites.
El programa que le permitió obtener su DNI
Según las explicaciones brindadas por el Registro de las Personas de Misiones cuando se conoció su cumpleaños número 115, Álvez accedió a su documentación mediante el sistema de inscripción tardía. Además, habría podido recurrir al programa provincial Indocumentado Cero, una iniciativa que permitía a personas mayores de edad que no tenían DNI comenzar el trámite en cualquiera de las sedes del Registro Provincial de las Personas.
Antes de la implementación de ese mecanismo, la obtención de documentación en situaciones de este tipo debía realizarse mediante un proceso judicial prolongado. El programa buscaba facilitar el acceso al registro oficial de identidad para quienes no habían sido documentados oportunamente.
En el caso de Álvez, la regularización de su situación tuvo consecuencias concretas. Medios locales destacaron que, después de obtener su DNI, pudo tramitar una pensión por viudez y una jubilación, beneficios que hasta entonces no figuraban disponibles para él dentro del sistema debido a la falta de documentación.
De esta manera, el documento no solo permitió acreditar los datos personales consignados en el registro, sino que también abrió la posibilidad de iniciar gestiones previsionales.
La confirmación de su muerte
Este jueves, la Policía de Misiones comunicó el fallecimiento de Álvez a través de sus redes sociales. Según informó la fuerza, el aviso fue recibido alrededor de las 12.40. Tras llegar a su domicilio, los agentes solicitaron la intervención de un médico policial para examinar el cuerpo y determinar las circunstancias de la muerte.
Luego de la evaluación, el profesional estableció que el fallecimiento se había producido por un paro cardiorrespiratorio no traumático. De acuerdo con esa determinación, consideró que no sería necesaria la realización de una autopsia.
La muerte de Manuel Moisés Álvez se produjo, según la fecha consignada en su DNI, apenas cuatro días antes de su próximo cumpleaños, previsto para el 26 de octubre. Su historia quedará ligada a la de un vecino de San Vicente cuya edad extraordinaria despertó interés público y cuyo acceso tardío a la documentación oficial permitió conocer una parte singular de su trayectoria.