En un emotivo acto realizado en la tarde de ayer en el Aula Magna de la Universidad Nacional de Catamarca (UNCA), 93 artesanos recibieron sus certificados tras completar la tercera cohorte de la Diplomatura en Tejido en Telar "Urdiendo Futuro", una iniciativa académica que busca fortalecer los conocimientos tradicionales de las comunidades artesanales de la provincia.
La diplomatura cuenta con la certificación de la Facultad de Ciencias Agrarias y es implementada por la Secretaría de Extensión Universitaria, en forma conjunta con el Ministerio de Educación y Trabajo, consolidándose como una propuesta que combina la formación universitaria con la preservación de los saberes ancestrales.
La capacitación estuvo destinada a artesanos de pueblos originarios de Santa María, Laguna Blanca y Chistín, con el propósito de promover el fortalecimiento de las técnicas tradicionales del tejido en telar y su articulación con herramientas de formación académica que contribuyan al desarrollo productivo y cultural de las comunidades participantes.
La ceremonia contó con la presencia del gobernador de Catamarca, Lic. Raúl Jalil; el rector de la UNCA, Ing. Oscar Arellano; el vicerrector, Ing. Carlos Savio; la ministra de Educación y Trabajo, CPN Verónica Soria; el embajador de Panamá, Juan Luis Correa Esquivel; el decano de la Facultad de Ciencias Agrarias, Ing. Eduardo de la Orden; la decana de la Facultad de Humanidades, Dra. Lilia Exeni; los intendentes de Santa María, Érica Inga, y de Villa Vil, Ramón Gutiérrez; la coordinadora de la diplomatura, Gabriel Ávila, además de decanos, autoridades universitarias, provinciales y municipales.

La riqueza cultural de las comunidades
Como parte de la jornada, las autoridades realizaron un recorrido por la exposición de los trabajos finales desarrollados durante el cursado de la diplomatura.
En ese espacio, los artesanos exhibieron piezas confeccionadas mediante técnicas tradicionales, incorporando diseños que reflejan la riqueza cultural y la identidad de las comunidades participantes.
La muestra permitió apreciar el resultado del proceso formativo desarrollado durante la diplomatura y puso en valor el trabajo realizado por los egresados, quienes combinaron conocimientos heredados de generación en generación con las herramientas adquiridas durante la capacitación.
Una propuesta que ya alcanzó a cerca de 400 artesanos
Durante el acto, el secretario de Extensión Universitaria, Ing. Adolfo Agüero, destacó el alcance que la diplomatura ha logrado desde su puesta en marcha y remarcó la importancia de reconocer el conocimiento de los pueblos originarios.
"Reconocemos el enorme valor del conocimiento ancestral de nuestros pueblos originarios. Estamos construyendo un verdadero intercambio entre los saberes académicos y los saberes populares. Nos llena de orgullo que la universidad deje huellas en todo el territorio de la provincia", expresó.
Agüero también informó que, desde el inicio de la diplomatura, alrededor de 400 artesanos ya recibieron formación a través de esta propuesta académica y anunció que próximamente serán lanzadas nuevas iniciativas educativas.

El compromiso de la universidad con el desarrollo provincial
El rector de la UNCA, Ing. Oscar Arellano, sostuvo que la diplomatura representa un ejemplo concreto del compromiso que la universidad pública mantiene con el desarrollo de Catamarca.
"Hay un antes y un después de esta diplomatura. Hoy vemos el resultado en cada tejido, en cada combinación de colores naturales y, sobre todo, en el orgullo de quienes mantuvieron vivos estos saberes ancestrales", afirmó. Además, manifestó el compromiso institucional de garantizar la continuidad de esta experiencia educativa.
"Nos comprometemos a que esta capacitación continúe en el tiempo porque creemos en una universidad pública, gratuita y comprometida con el desarrollo de nuestra provincia", señaló.
La emoción de quienes recibieron el diploma
Uno de los momentos más significativos de la ceremonia estuvo marcado por los testimonios de las artesanas que culminaron la formación. Carmen Gutiérrez, oriunda de Laguna Blanca, compartió la emoción que representó alcanzar este logro luego de una vida dedicada a la actividad artesanal.
"Nunca pensé llegar a este momento. Empecé a hilar a los diez años y toda mi vida trabajé con la artesanía. Esta diplomatura significó un gran avance porque además de perfeccionar nuestro trabajo aprendimos herramientas para comercializar nuestros productos", expresó.
Otra de las egresadas también destacó el valor que tuvo la capacitación tanto en el plano personal como profesional. "Era mi sueño recibir este diploma. Hace muchos años que trabajo junto a mi madre y vivimos de la artesanía. Agradezco profundamente a los profesores que llegaron hasta nuestras comunidades con tanta humildad para compartir sus conocimientos", manifestó.