Orgullo Catamarqueño: Orlando Oviedo se consagra en la Feria Cortázar
El artesano orfebre obtuvo el primer premio en fusión de materiales con una pieza de plata y rodocrosita, reafirmando por segundo año consecutivo la excelencia de la manufactura provincial.

En el marco de la 59º Feria Nacional de Artesanías y Arte Popular "Augusto Raúl Cortázar", celebrada del 17 de enero al 1º de febrero en la Plaza San Martín de la ciudad de Cosquín, la orfebrería de Catamarca volvió a posicionarse en lo más alto del podio nacional. El artesano Orlando Oviedo, oriundo de la capital provincial, fue distinguido con el primer premio en el rubro fusión de materiales por una obra que logra amalgamar con maestría la plata y la piedra semipreciosa local.

Este galardón no es un hecho fortuito, sino la confirmación de una trayectoria de excelencia sostenida. Por segundo año consecutivo, Oviedo recibe un premio en este prestigioso certamen, tras haber sido laureado previamente en 2025, lo que demuestra una calidad técnica que se mantiene firme tras más de 15 años de oficio en la joyería artesanal y una constante participación en las ferias más importantes del país y la región.

La obra que cautivó al jurado en esta oportunidad es una gargantilla de plata 925 y rodocrosita calidad Ortíz, considerada la máxima categoría de la piedra nacional extraída de Minas Capillitas. La pieza destaca por ser un trabajo 100% artesanal, en el cual el autor intervino directamente en cada etapa del proceso productivo. Para su creación, Oviedo utilizó materiales íntegramente catamarqueños adquiridos a través de YMAD, encargándose personalmente de la fundición, el pulido, la elaboración del alambre y la lapidación de las piedras.

La complejidad técnica de la gargantilla se manifiesta en la ejecución de una cadena en punto peruano, la cual fue soldada eslabón por eslabón, y un dije central que presenta un sofisticado trabajo en filigrana. Según destacó el artesano, su objetivo fue crear una pieza única que reflejara los frutos de más de una década de capacitación y esfuerzo, logrando un producto que representa fielmente la identidad minera y artística de su tierra.

La participación de Oviedo en esta edición de la feria cordobesa se dio bajo un contexto de fuerte presencia institucional y cooperación. Gracias a un acuerdo de reciprocidad firmado entre la Dirección de Artesanías de Catamarca y la organización de la feria, una delegación de destacados maestros representó a la provincia en diversas disciplinas. Entre ellos se encontraban Juan Pablo Olmos en cuchillería, Rodolfo Robaudi en madera, David Correa en orfebrería, Ruth Reinoso en el rubro textil y Jorge Ignes en el trabajo con rodocrosita.

Este contingente de artistas locales formó parte de un universo de más de 100 artesanos de todo el país que se dieron cita en Cosquín. Para Oviedo, esta nueva distinción se suma a su vasta experiencia en eventos emblemáticos como las ferias de Paysandú y Colón, además de su tradicional presencia en la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho, reafirmando su rol como un embajador fundamental de la cultura catamarqueña.

Homenaje a la memoria textil

La edición número 59 de la Feria Augusto Raúl Cortázar también reservó un espacio para la emotividad y el reconocimiento histórico, rindiendo tributo a grandes maestros mediante la asignación de sus nombres a las ocho carpas del predio. 

En este sentido, la Carpa 2 fue nombrada en honor a Aldacira Flores de Andrada, la icónica tejedora tinogasteña fallecida en 2012. Su legado de mantas bordadas, símbolo del arte textil provincial, fue recordado con una fotografía de su sonrisa luminosa, custodiando el espacio donde la calidad y la variedad de las artesanías de Catamarca volvieron a dejar una huella imborrable.