La protesta en la Escuela N°309 de la localidad de La Puntilla volvió a intensificarse luego de que un grupo de padres decidiera retomar la toma de las instalaciones del establecimiento educativo. La medida fue adoptada como respuesta a la ausencia de soluciones concretas frente a los problemas eléctricos que afectan al edificio y que, según sostienen las familias, impiden garantizar condiciones adecuadas para el normal desarrollo de las actividades escolares.
La decisión de volver a ocupar la escuela refleja el malestar de la comunidad educativa, que continúa a la espera de una intervención que permita resolver de manera definitiva las deficiencias edilicias. Los padres consideran que las respuestas recibidas hasta el momento no resultan suficientes para atender la magnitud del problema y sostienen que el establecimiento requiere una solución integral.
Rechazo a una reparación parcial
Según manifestaron los progenitores, durante la jornada anterior se acercó un rollo de cables como posible alternativa para comenzar a solucionar el inconveniente eléctrico. Sin embargo, esa propuesta fue rechazada por las familias, quienes entienden que el problema no puede resolverse mediante una reparación parcial.
De acuerdo con lo expresado por los padres, la institución necesita una renovación integral del sistema eléctrico, ya que consideran que reemplazar únicamente algunos elementos no representa una solución definitiva para las fallas que presenta el edificio.
La postura adoptada por las familias responde a la convicción de que cualquier intervención debe contemplar una reparación completa de las instalaciones eléctricas para garantizar el funcionamiento seguro del establecimiento y permitir el normal dictado de clases.
La dificultad para avanzar con los trabajos
En el marco del reclamo, los padres también hicieron referencia a las dificultades que, según indicaron, enfrenta el área de Infraestructura Escolar para llevar adelante las tareas necesarias.
De acuerdo con lo señalado por los progenitores, integrantes de esa dependencia les habrían manifestado que no pueden trasladarse hasta la escuela debido a la falta de viáticos, situación que, afirman, impide avanzar con los trabajos requeridos para solucionar el problema eléctrico.
Ese planteo fue incorporado por las familias como uno de los factores que explican la demora en la ejecución de las obras que consideran indispensables para poner nuevamente en condiciones el establecimiento educativo. Mientras tanto, la comunidad educativa continúa aguardando una respuesta que permita superar los inconvenientes que afectan al edificio y restablecer el funcionamiento normal de la institución.
Las familias rechazaron las clases virtuales
Otro de los aspectos abordados durante la protesta fue la posibilidad de implementar clases virtuales como alternativa para garantizar la continuidad del ciclo lectivo mientras persistan los problemas edilicios.
No obstante, esa opción fue descartada por los propios padres, quienes sostuvieron que una parte importante de los alumnos no cuenta con acceso a internet, lo que impediría que todos los estudiantes pudieran participar en igualdad de condiciones.
Las familias consideran que trasladar la enseñanza a una modalidad virtual no resolvería el problema de fondo y, por el contrario, generaría nuevas dificultades para aquellos alumnos que carecen de conectividad.
Desde esa perspectiva, entienden que la prioridad debe centrarse en recuperar las condiciones necesarias para que las clases puedan desarrollarse de manera presencial dentro del establecimiento.
Un reclamo que continúa sin resolución
Con la reanudación de la toma de la Escuela N°309, la comunidad educativa mantiene firme su reclamo mientras espera una intervención que permita resolver las deficiencias existentes.
Los padres sostienen que la solución debe contemplar una reparación integral del sistema eléctrico y consideran insuficientes las alternativas planteadas hasta el momento. Al mismo tiempo, remarcan que las dificultades para concretar los trabajos y la imposibilidad de implementar clases virtuales debido a la falta de acceso a internet de numerosos estudiantes agravan la situación.
Hasta que exista una respuesta que permita solucionar las condiciones edilicias del establecimiento, las familias mantienen la protesta con el objetivo de obtener garantías para el normal desarrollo de las actividades escolares.