Es cierto que las reglas están para ser cumplidas, pero es bien cierto también que debe haber excepciones, sobre todo cuando el clima es invernal y se registran temperaturas bajo cero. Esto es lo aducen padres de estudiantes de una escuela de Fiambalá, a quienes se los hace esperar afuera del establecimiento cuando llegan después del toque de campana.
El dato a agregar es que esto pasa cuando en horas de la mañana el registro térmico es de -3°, como viene pasando entre este martes y miércoles. Los tutores reconocen que se debe educar sobre la puntualidad, pero “este castigo”, es considerado “poco considerado e inhumano”, apuntaron a La Unión.

La polémica está puesta en la determinación que tomaron los directivos de la Escuela N° 224 de Fiambalá, y los tutores lanzaron que lo hecho “es inhumano. No se los puede hacer sufrir frío”.
En el medio, apuntan a que hay miedo a manifestarse o reclamar sobre esta medida, por temor a represalias. De no mediar una orden en contrario, los chicos deberán hacerle más caso al despertador, porque el Servicio Meteorológico Nacional ya avisó que se viene un descenso de la temperatura y se va a complicar esperar en la puerta de la escuela.