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Por órdenes de Trump, la NASA deberá explorar un plan comercial para llevar astronautas a Marte

La administración de Donald Trump modificó la política nacional de transporte espacial y ordenó estudiar alternativas con participación privada para futuras misiones al planeta rojo. Además, fijó como meta superar los 1000 lanzamientos y reentradas por año para 2030.

Donald Trump
Donald Trump

22 Agosto de 2026 07.46

La administración de Donald Trump ordenó a la NASA avanzar en el análisis de alternativas comerciales para enviar seres humanos a Marte y garantizar su regreso a la Tierra, como parte de una nueva política destinada a ampliar la capacidad de transporte espacial de Estados Unidos.

La medida quedó establecida en un memorando presidencial sobre la Política Nacional de Transporte Espacial, publicado esta semana por la Casa Blanca. El documento reemplaza la política vigente desde 2013, durante la administración de Barack Obama.

La NASA deberá ampliar el vínculo con empresas privadas

La nueva directiva establece que la NASA deberá facilitar el transporte comercial hacia y desde la Luna, promover el acceso robótico privado a la superficie de Marte y estudiar específicamente distintas arquitecturas comerciales para futuras misiones humanas al planeta rojo.

La intención del Gobierno estadounidense es aumentar la participación de compañías privadas en el desarrollo y la operación del transporte espacial, mediante inversiones y asociaciones entre el Estado y el sector empresarial.

El memorando también establece una meta ambiciosa para 2030: que la infraestructura espacial estadounidense tenga capacidad para soportar más de 1000 lanzamientos y reentradas por año.

El objetivo contempla ampliar las posibilidades de acceso desde la órbita terrestre hasta la Luna y, posteriormente, hacia el espacio profundo.

Todavía no hay fecha para enviar astronautas a Marte

La nueva política no establece una fecha para una eventual misión tripulada a Marte. En cambio, encomienda a la NASA estudiar cómo desarrollar la capacidad tecnológica y logística necesaria mediante soluciones comerciales.

La estrategia apunta a que el sector privado tenga una participación cada vez mayor en el transporte espacial, en línea con el papel que ya adquirieron compañías como SpaceX, fundada por Elon Musk.

El desafío es considerable: durante 2025, Estados Unidos realizó menos de 200 lanzamientos orbitales, por lo que alcanzar una capacidad superior a 1000 lanzamientos y reentradas anuales para 2030 implicaría multiplicar varias veces el ritmo actual.

La competencia con China

La nueva política espacial estadounidense se desarrolla además en medio de la competencia con China por el liderazgo espacial.

Ambas potencias buscan avanzar en sus programas lunares y aspiran a concretar nuevos alunizajes tripulados en los próximos años. Estados Unidos pretende que sus astronautas regresen a la superficie lunar antes de 2030, más de medio siglo después de las misiones Apolo.

En ese contexto, la Casa Blanca plantea que su nueva política debe servir para reactivar el liderazgo estadounidense en el transporte espacial y ampliar la capacidad del país para operar más allá de la órbita terrestre.

La Luna como paso previo a Marte

Antes de una eventual misión humana a Marte, la NASA mantiene sus planes de desarrollar infraestructura en la superficie lunar.

La agencia espacial estadounidense trabaja en proyectos que contemplan el uso de vehículos robóticos para construir infraestructura que posteriormente pueda ser utilizada por astronautas.

La estrategia plantea así una hoja de ruta progresiva: ampliar el transporte espacial comercial, fortalecer la infraestructura lunar y desarrollar las capacidades necesarias para avanzar posteriormente hacia misiones tripuladas al planeta rojo.

Por ahora, el envío de seres humanos a Marte continúa sin una fecha definida, pero la nueva directiva de Trump incorpora formalmente la posibilidad de que empresas privadas participen en el diseño y desarrollo del sistema que permita concretar ese objetivo.