En el mundo de los trucos domésticos, algunos se destacan por ser simples, económicos y realmente efectivos. Uno de ellos consiste en colocar una esponja de cocina dentro del lavarropas antes de iniciar el lavado, una práctica que cada vez más personas incorporan para mejorar la limpieza de la ropa.
Aunque pueda parecer extraño, este método tiene una explicación concreta y puede marcar la diferencia, especialmente en hogares con mascotas o prendas que suelen llenarse de pelusa.
Para qué sirve poner una esponja en el lavarropas
Durante el ciclo de lavado, la esponja funciona como un imán natural de pelos, pelusas y fibras sueltas. Su textura porosa atrapa esos restos que normalmente quedan adheridos a la ropa, en especial en:
- Prendas oscuras
- Telas sintéticas
- Ropa de uso diario
- Indumentaria con pelos de mascotas
Mientras el tambor gira, la esponja va recogiendo las partículas que se desprenden, evitando que vuelvan a pegarse en la tela al finalizar el lavado.
Cómo usar correctamente este truco
Para que sea efectivo y seguro, conviene seguir algunas recomendaciones básicas:
- Usar esponjas nuevas o perfectamente limpias, sin restos de grasa o detergente
- Colocarla dentro del tambor, junto con la ropa, antes de iniciar el lavado
- Si hay mucho pelo o pelusa, se pueden usar dos o tres esponjas
- Reemplazar la esponja cuando esté muy desgastada o endurecida
No hace falta modificar el programa del lavarropas ni usar productos adicionales.
¿Sirve para todo tipo de ropa?
Este truco es seguro para la mayoría de las prendas de uso cotidiano, como algodón, poliéster y mezclas sintéticas. Sin embargo, no se recomienda usarlo con ropa muy delicada, encajes, sedas o tejidos finos, ya que la fricción podría dañarlos.
Además, es importante aclarar que la esponja:
- No reemplaza la limpieza del filtro del lavarropas
- No quita manchas difíciles
- No funciona si está vieja, dura o sucia