• Dólar
  • BNA $1480 ~ $1530
  • BLUE $1525 ~ $1545
  • TURISTA $1924 ~ $1924

9 C ° ST 8.76 °

Unión Radio 91.3 en vivo

En los últimos 3 años

Prueba PISA: Argentina retrocedió y quedó en el puesto 72 de 91 países

Los estudiantes argentinos de 15 años empeoraron su desempeño en Matemática, Lectura y Ciencias durante los últimos tres años y el país quedó en el puesto 72 entre 91 participantes en el área principal de esta edición. Casi la mitad no alcanzó el nivel básico en las tres materias y en Matemática el 76% no logró los objetivos mínimos.

8 Septiembre de 2026 07.50

Los resultados de la última edición de la prueba PISA vuelven a poner en primer plano el deterioro de los aprendizajes en la Argentina. En los últimos tres años, los estudiantes de 15 años retrocedieron en las tres áreas evaluadas: Ciencias, Lectura y Matemática. La caída no se concentró en un solo campo, sino que se extendió al conjunto de las capacidades que mide el operativo internacional.

En Ciencias, el área principal de la edición 2025, la Argentina quedó en el puesto 72 entre 91 países y economías evaluados. También ocupó la posición 62 en Lectura y la 75 en Matemática. El resultado general muestra que el país volvió a perder posiciones en la comparación internacional y, al mismo tiempo, se alejó de algunos de los avances que había conseguido en evaluaciones anteriores.

La prueba PISA es organizada cada tres años por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y busca medir las habilidades y conocimientos de estudiantes de 15 años en Matemática, Lectura y Ciencias. En la edición 2025 participaron 760.000 alumnos de todo el mundo, que representan a unos 33 millones de estudiantes.

Una caída transversal en las tres áreas

El retroceso argentino adquiere mayor dimensión cuando se compara con los resultados de 2022. Aunque el promedio de los países de la OCDE también disminuyó, la caída de la Argentina fue considerablemente mayor.

El 48,8% de los estudiantes argentinos no alcanzó el nivel básico en el conjunto de las tres áreas. Esto implica que prácticamente la mitad de los adolescentes evaluados presenta dificultades para resolver capacidades elementales que, de acuerdo con los autores del informe, resultan necesarias para desenvolverse en situaciones cotidianas y continuar aprendiendo.

Entre esas dificultades aparecen cuestiones concretas: interpretar información sencilla presentada en un gráfico, comprender textos simples y calcular relaciones básicas de precio por unidad.

Los resultados también muestran una fuerte concentración de estudiantes en los niveles más bajos de desempeño. Apenas el 1,2% alcanzó los niveles más altos en las tres áreas, mientras que en Matemática casi ningún alumno logró ubicarse en los niveles superiores.

La evolución de los puntajes permite dimensionar el retroceso:

  • Ciencias: 393 puntos en 2025, frente a 426 en 2022.
  • Matemática: 367 puntos, el resultado más bajo de la Argentina desde que participa de PISA.
  • Lectura: 382 puntos, cerca del peor registro, que había sido de 374 en 2006.
  • En Ciencias, los 393 puntos de 2025 quedaron prácticamente al mismo nivel que los 391 de 2006.

En apenas tres años, la Argentina perdió 13 puntos en Ciencias, 12 en Lectura y 11 en Matemática. Solo ocho países registraron una caída mayor.

Matemática, el principal punto crítico

El desempeño en Matemática constituye uno de los datos más preocupantes de la evaluación. Apenas el 24% de los alumnos argentinos alcanzó los objetivos mínimos, mientras que el 76% no cumplió con ese nivel básico.

Esto significa que tres de cada cuatro estudiantes no pueden interpretar y reconocer, sin recibir instrucciones directas, una situación matemática sencilla. La comparación regional profundiza el diagnóstico. La proporción de estudiantes argentinos que quedó por debajo del nivel mínimo fue mayor que la registrada en Brasil, Colombia, Costa Rica, Perú, México, Chile y Uruguay, aunque menor que la observada en Guatemala, Paraguay, República Dominicana, El Salvador y Ecuador.

Los porcentajes regionales de estudiantes que no alcanzaron el nivel mínimo en Matemática fueron:

  • Brasil: 72%.
  • Colombia: 71%.
  • Costa Rica: 70%.
  • Perú: 70%.
  • México: 69%.
  • Chile: 59%.
  • Uruguay: 57%.
  • Guatemala: 92%.
  • Paraguay: 91%.
  • República Dominicana: 91%.
  • El Salvador: 87%.
  • Ecuador: 80%.
  • Argentina: 76%.

El director ejecutivo de Argentinos por la Educación, Víctor Volman, consideró que los resultados confirman una tendencia que no puede ser ignorada y puso el foco especialmente en Matemática. Según señaló, 8 de cada 10 estudiantes argentinos de 15 años no alcanzan los niveles mínimos en esa área.

Volman también destacó que la situación debe analizarse junto con señales alentadoras, como la mejora reciente en Lengua registrada por Aprender 2025. Para el especialista, ese contraste demuestra que los avances en un nivel educativo no resultan suficientes si no existe una estrategia sostenida a lo largo de toda la trayectoria escolar.

Ciencias y Lectura también muestran retrocesos

En Ciencias, solo el 41% de los estudiantes argentinos alcanza los conocimientos mínimos. El 59% restante no puede reconocer la explicación correcta de fenómenos científicos conocidos y utilizar esos conocimientos para determinar, en casos sencillos, si una conclusión resulta válida a partir de los datos proporcionados.

En esta área, la Argentina obtuvo 393 puntos, muy cerca del resultado de 2006, cuando había conseguido 391. El mejor desempeño se había registrado en 2022, con 426 puntos. En Lectura, apenas el 40% llegó a los logros esperados. El 60% de los adolescentes no puede identificar la idea principal de un texto de extensión moderada, encontrar información a partir de criterios explícitos —aunque en algunos casos sean complejos— ni reflexionar sobre el propósito y la forma de los textos cuando recibe instrucciones explícitas.

La jefa de Investigación del Instituto de Evidencia Educativa, Romina Durán, señaló a Clarín que el deterioro es transversal y remarcó que la Argentina perdió puntos en los tres dominios respecto de 2022. También sostuvo que, más allá del puesto en el ranking, que puede variar según los países participantes, la señal relevante es que el país retrocede respecto de sí mismo y todavía no muestra una recuperación de los aprendizajes.

Argentina, más abajo en la comparación regional

El retroceso también se observa en la comparación con otros países de la región. En Ciencias, con sus 393 puntos, la Argentina quedó igual que Ecuador, pero por debajo de Perú, Brasil, México, Colombia, Chile y Uruguay.

La clasificación regional quedó de la siguiente manera:

  • Uruguay: 445 puntos.
  • Chile: 442.
  • México: 414.
  • Colombia: 414.
  • Brasil: 409.
  • Perú: 406.
  • Argentina: 393.
  • El Salvador: 385.
  • República Dominicana: 361.
  • Paraguay: 355.

En el plano internacional, China encabezó los resultados, seguida por Singapur, que perdió el primer puesto obtenido en 2022, Macao, Taipei y Japón. En el extremo inferior de la tabla quedaron Kenia, Tayikistán y Rwanda.

Entre los países que más mejoraron aparecen Georgia, Camboya, Jordania y Montenegro, mientras que Argentina quedó ubicada entre las naciones que más retrocedieron en los últimos tres años.

El clima escolar también afecta los aprendizajes

La evaluación no se limita a medir los conocimientos y habilidades de los estudiantes. PISA también analiza el clima escolar, considerado un predictor del rendimiento. Uno de los datos que surge del informe está relacionado con el ruido y el desorden dentro de las aulas. A los estudiantes de los 91 países se les preguntó si en la mayoría o en todas las clases de Ciencias se producían interrupciones provocadas por esas situaciones.

El 58% de los estudiantes argentinos respondió que sí, convirtiendo a la Argentina en el país donde más alumnos señalaron este tipo de dificultades.

La OCDE advierte que el tiempo destinado a resolver llegadas tarde, falta de atención, bullying o interrupciones persistentes termina restando minutos a la enseñanza. Según el informe, en casi todos los sistemas educativos los estudiantes que describen un mejor clima disciplinario en las clases de Ciencias tienden a obtener mejores resultados y a mostrar actitudes más positivas hacia el aprendizaje.

El análisis también señala un aspecto particular de la organización de la escuela secundaria argentina: la existencia de numerosas materias, muchos profesores diferentes y pocos docentes full time hace que cada clase pueda implicar, nuevamente, el desafío de comenzar desde cero.

Los celulares, otra fuente de distracción

El uso de teléfonos móviles dentro de las aulas aparece como otro de los factores que pueden afectar la concentración. El 55% de los estudiantes argentinos manifestó sufrir distracciones a causa del celular, una proporción que solo fue superada por Uruguay, con 57%.

El dato argentino se encuentra muy por encima del 28% registrado como promedio en los países de la OCDE.

El informe sostiene que las escuelas que prohíben los celulares o establecen pautas específicas tienden a registrar menos distracciones entre los estudiantes. Al mismo tiempo, la OCDE no plantea que la tecnología sea negativa por sí misma: puede facilitar el acceso a aplicaciones educativas, herramientas de investigación y plataformas colaborativas.

La advertencia está puesta en que su utilización debe ser intencional, acotada y orientada por los docentes.

Según la OCDE, en promedio, los alumnos que informan que sus clases se ven afectadas frecuentemente por distracciones digitales obtienen 11 puntos menos que aquellos que no reportan ese tipo de distracciones.

Los resultados de PISA 2025 dejan así un diagnóstico amplio: Argentina retrocedió en Ciencias, Lectura y Matemática, perdió posiciones frente a buena parte de la región y exhibió niveles básicos de desempeño que alcanzan a una proporción reducida de los estudiantes. A ese escenario se suman las dificultades vinculadas con el clima escolar y las distracciones digitales, configurando un panorama en el que la discusión sobre los aprendizajes vuelve a quedar en el centro de la agenda educativa.