La expresión "farmear aura" ya forma parte del lenguaje de las redes sociales y los memes, impulsada principalmente por la Generación Z. Su origen está relacionado con los videojuegos y con las expresiones propias de las comunidades vinculadas al anime, aunque con el tiempo el término adquirió nuevos significados y comenzó a utilizarse para describir determinadas actitudes, gestos y comportamientos.
Para quienes superan los 30 años, el concepto puede resultar ajeno o difícil de interpretar. Sin embargo, su significado y las dinámicas que se desarrollaron alrededor de la expresión reflejan los códigos de una generación atravesada por los videojuegos, el anime y la viralidad de internet.
La idea combina palabras y conceptos provenientes de diferentes universos. Por un lado aparece "farmear", un término tomado directamente de los videojuegos. En ese ámbito, significa repetir acciones para acumular recursos, experiencia o puntos, con el objetivo de mejorar el rendimiento de un personaje.
Por otro lado está el concepto de "aura", que en esta tendencia representa el conjunto de atributos simbólicos que una persona proyecta, entre ellos el carisma, la seguridad, la presencia y el magnetismo.
La combinación de ambos términos da lugar a una expresión que describe la realización de gestos, poses o actitudes destinadas a incrementar simbólicamente el carisma y la admiración percibida por otras personas, ya sea frente a un público o a través de las redes sociales.
De los memes a un marcador invisible
El fenómeno comenzó a expandirse entre los fandoms de anime y las comunidades gamer entre 2024 y 2025. Plataformas como TikTok, Instagram y X fueron algunas de las primeras en amplificar la tendencia, que empezó a aparecer en memes, videos y comentarios.
A partir de allí, determinadas expresiones se incorporaron rápidamente al lenguaje utilizado en internet. Frases como "+1000 de aura", "perdió aura" o "+10.000 de aura" comenzaron a utilizarse para celebrar, cuestionar o ridiculizar diferentes conductas.
La lógica funciona como si existiera un marcador invisible capaz de sumar o restar puntos dependiendo de la actitud de una persona. Una respuesta ingeniosa, una pose desafiante, una actitud segura o un movimiento inesperado pueden representar una ganancia de aura.
En sentido contrario, la incomodidad, la torpeza o incluso una risa inoportuna pueden convertirse en una pérdida de esos puntos simbólicos. En esencia, "farmear aura" significa acumular puntos de presencia o prestigio frente a los demás. No se trata de una puntuación real, sino de una forma de interpretar las reacciones que una determinada conducta genera en otras personas.
Cómo funcionan las batallas de "farmear aura"
La expansión del concepto llevó a que el "farmear aura" dejara de ser solamente una expresión utilizada en internet y se transformara en una dinámica presencial. Las llamadas batallas de "farmear aura" no requieren contacto físico ni destrezas atléticas. Son competencias en las que dos participantes se colocan frente a frente y buscan proyectar la mayor presencia posible mediante gestos, poses, movimientos, caminatas, bailes y referencias a memes o figuras deportivas.
Uno de los movimientos más reconocibles es el denominado "six-seven", que consiste en levantar ambas palmas y moverlas de manera alternada. El gesto proviene del meme "6 7", asociado inicialmente al rapero Skrilla y popularizado posteriormente por el basquetbolista LaMelo Ball en la NBA.
También tienen un lugar destacado las llamadas "poses sigma". Quien adopta esta postura muestra una mirada fija e indiferente, mantiene los brazos cruzados y proyecta una actitud autosuficiente, en una referencia directa al meme del "sigma male".
Messi, Cristiano Ronaldo y los recursos para sumar aura
Las referencias deportivas forman parte del repertorio de estas competencias. Entre ellas aparece Lionel Messi, cuya imagen antes de ingresar al campo es recreada por numerosos participantes. También se incorporan celebraciones propias de Cristiano Ronaldo, que pasan a formar parte de los enfrentamientos como recursos destinados a generar una reacción favorable entre quienes observan.
A estas referencias se suman los movimientos de "mewing", una técnica facial popular en redes sociales, y las denominadas "aura walks", caminatas deliberadas cuyo propósito es imponer presencia.
Todos estos recursos forman parte de una dinámica en la que los participantes buscan mantener una determinada personalidad o personaje durante el enfrentamiento. La clave consiste en sostener la compostura, evitar reírse o romper el personaje y conseguir una respuesta positiva del público.
El público como juez de quién acumuló más aura
La reacción de quienes observan ocupa un lugar central en estas competencias. Aplausos, gritos y vítores funcionan como una especie de votación informal para determinar cuál de los participantes logró "farmear" más aura.
La competencia puede adquirir además una estructura organizada. En algunos eventos existen jueces, eliminación por rondas y premios en efectivo para el ganador.
Así, una expresión nacida de los códigos de los videojuegos y amplificada por los memes se convierte en una competencia con sus propias reglas y recursos. El objetivo sigue siendo esencialmente simbólico: proyectar presencia, generar admiración y conseguir que el público reaccione de manera favorable.
De las redes sociales a las plazas
La tendencia tampoco quedó limitada al mundo digital. Las batallas de "farmear aura" comenzaron a organizarse en plazas y espacios públicos de Brasil, Argentina, Bolivia, Perú y Paraguay. En estos encuentros, dos personas se colocan frente a frente dentro de espacios delimitados. A partir de allí, ejecutan gestos, poses, bailes y pequeñas actuaciones con una finalidad concreta: impresionar al público presente.
La dinámica conserva los elementos que hicieron popular al concepto en las redes sociales, pero los traslada a un escenario físico. Lo que antes podía expresarse mediante un meme, un video o un comentario ahora también puede convertirse en una actuación frente a otras personas.
De esta manera, "farmear aura" pasó de ser una expresión vinculada al lenguaje de los videojuegos y el anime a convertirse en un código compartido dentro de las redes sociales y, posteriormente, en una práctica que también encuentra su espacio en las calles.