Un hecho inusual se registró en el Hospital Interzonal de Niños, donde fue rechazado un kit destinado a una intervención quirúrgica luego de que el personal especializado detectara que contenía una herramienta de origen ferretero que pretendía ser utilizada durante la operación de un menor.
La situación fue advertida a tiempo por el equipo del establecimiento y motivó la inmediata elaboración de informes internos, que posteriormente fueron elevados a las autoridades hospitalarias y al Ministerio de Salud, mientras resta conocerse cuál fue la ortopedia que ingresó el elemento y bajo qué modalidad se produjo esa incorporación.
De acuerdo con la documentación, la alerta fue realizada por el jefe del Servicio de Cirugía, Dr. Sergio Javier Segura, quien puso en conocimiento de las autoridades lo ocurrido tras la intervención de la Central de Esterilización, área encargada de verificar las condiciones del instrumental antes de su utilización en los procedimientos quirúrgicos.
El informe y la alerta
La situación comenzó a tomar estado administrativo a principios del mes de junio. En esa oportunidad, el jefe del Servicio de Quirófano, Sergio Javier Segura, elevó un informe dirigido a la jefa de División de Servicios Técnicos, Laura Schemper, detallando lo sucedido durante el ingreso del material.
Según el documento, al que tuvo acceso Radio Valle Viejo, una ortopedia externa intentó ingresar a la Central de Esterilización un elemento identificado como "corta clavija", de origen ferretero, con el objetivo de ser utilizado en una cirugía. Tras la revisión correspondiente, la Central de Esterilización resolvió rechazar el instrumental al considerar que no reunía las condiciones exigidas para ser considerado un producto médico apto para un procedimiento quirúrgico.
Los riesgos señalados por la Central de Esterilización
La evaluación realizada por el área especializada determinó que el elemento presentaba condiciones incompatibles con los estándares requeridos para este tipo de intervenciones.
Entre los aspectos advertidos por la Central de Esterilización se mencionaron:
- Riesgos microbiológicos.
- Riesgos de corrosión.
- Posible desprendimiento de partículas.
- Fallas mecánicas.
- Consecuencias legales derivadas de su utilización.
Sobre la base de estas observaciones, el elemento fue rechazado antes de ser incorporado al procedimiento quirúrgico para el que estaba destinado. La intervención de los responsables del área permitió detectar la irregularidad durante la etapa de control previo, evitando que el instrumental fuera utilizado en una cirugía.
El recorrido administrativo del expediente
Luego de la elaboración del informe inicial, la situación continuó su curso administrativo dentro del hospital. La jefa de Servicios Técnicos, Laura Schemper, elevó la documentación a la directora asistencial del Hospital de Niños, Patricia Rojas, quien posteriormente informó lo sucedido a la directora general, Graciela Romero.
Finalmente, toda la documentación fue remitida a la Dirección Provincial de Medicina Social Integral, dependencia que, de acuerdo con el circuito administrativo mencionado, habría intervenido en la compra del instrumental. Mientras tanto, continúa pendiente que se informe cuál fue la ortopedia que ingresó el elemento y bajo qué modalidad se produjo esa situación.
La primera vez que pasa
Luego de que el hecho tomara estado público, la directora asistencial del Hospital de Niños, Patricia Rojas, se refirió al episodio.
"Es la primera vez que se da esta situación así de la calidad en instrumental. A veces llega un material que por ahí no tiene, digamos, la condición de abrir o cerrar o de cortar como esperamos y también es un motivo de dejarlo en desuso, ¿no? Porque todo eso se evalúa, que tenga la función que corresponde el material para lo cual se ha solicitado por parte de los profesionales", manifestó en diálogo con una emisora del medio.
Durante la entrevista, también explicó cuál es el procedimiento habitual que sigue el instrumental antes de ser utilizado en una intervención quirúrgica.
Según detalló, "Una vez que la dirección de Di Promesi ya hizo la contratación de la ortopedia y la ortopedia tiene todo el instrumental, es la ortopedia que se dirige al Hospital de Niños y entrega al Servicio de Esterilización y ahí es el equipo de Esterilización con el jefe y todos los responsables profesionales que evalúan el instrumental. Ellos son los que ven si el instrumental está en calidad, seguro o no, y según eso se toma esa decisión".
El rol de DIPROMESI en el proceso
Consultada acerca de cuál habría sido la ortopedia que intentó ingresar el elemento de origen ferretero, Patricia Rojas indicó que esa información no forma parte del ámbito de competencia del hospital.
"En realidad las ortopedias, como vuelvo a repetir, se encarga otra dirección, que es DIPROMESI, y nosotros lo que hacemos es solicitar vía expediente las características que están solicitando a los profesionales, y DIPROMESI es el que se encarga de, obviamente, ver qué ortopedia puede proveer ese instrumental para dar respuesta a lo que se está solicitando", expresó.
De esta manera, explicó que el establecimiento sanitario interviene en la elaboración de los requerimientos técnicos, mientras que el proceso de contratación y provisión corresponde a esa dependencia.
¿Cuál fue la ortopedia?
Durante la misma entrevista, la directora asistencial señaló que no brindaría información sobre la ortopedia involucrada en el hecho.
Al respecto manifestó: "Por una cuestión, digamos, de cuidados voy a tratar de no difundir porque es una acción que tienen que realizar las autoridades superiores".
Mientras continúa el circuito administrativo iniciado tras la detección del elemento rechazado, el caso quedó documentado mediante los informes internos elaborados por los distintos responsables del hospital y elevados a las autoridades correspondientes.
La actuación de la Central de Esterilización y del equipo profesional del Hospital Interzonal de Niños permitió detectar que el elemento identificado como "corta clavija", de origen ferretero, no reunía las condiciones exigidas para un producto médico destinado a una cirugía. A partir de esa evaluación se dispuso su rechazo, se documentó la situación y se dio intervención a las autoridades hospitalarias, al Ministerio de Salud y a la Dirección Provincial de Medicina Social Integral, mientras permanece pendiente la identificación de la ortopedia que ingresó el elemento y la modalidad bajo la cual se produjo ese procedimiento.