La alta montaña catamarqueña fue escenario de una jornada dramática que puso a prueba la capacidad de respuesta de los equipos de emergencia y la solidaridad de la comunidad local. Un grave incidente vial y climático, registrado en el sector conocido como Quebrada de Las Angosturas, dejó incomunicado el camino al Paso Internacional de San Francisco y obligó a un despliegue de rescate sin precedentes bajo condiciones meteorológicas extremas.
Atrapados por la correntada
El evento se desencadenó cerca de la medianoche, cuando intensas precipitaciones en la zona cordillerana provocaron el desplazamiento de material y la crecida repentina de los cauces que atraviesan la Ruta Nacional 60. A la altura de los kilómetros 1410 y 1415, la fuerza del agua sorprendió a un automóvil en el que se trasladaba una familia de nacionalidad chilena, integrada por dos personas mayores y dos menores de edad.
Según la información oficial brindada por la Defensa Civil Municipal de Fiambalá y confirmada por Multimedios Abaucán, el vehículo fue alcanzado por la correntada y arrastrado peligrosamente hasta quedar al borde de caer al cauce del río. En un intento desesperado por abandonar el rodado en medio de la fuerza del agua, dos de los ocupantes sufrieron traumatismos varios. Aunque la situación fue de extrema gravedad, fuentes en el lugar confirmaron que, afortunadamente, el hecho no pasó a mayores y los damnificados no presentarían heridas que pongan en riesgo su vida de forma inmediata.
Operativo de rescate
La magnitud del derrumbe y los cortes en la calzada obstruyeron por completo el tránsito, dificultando el acceso de las unidades de apoyo. Ante la imposibilidad de avanzar con vehículos de gran porte debido a la inestabilidad del terreno, el personal de Defensa Civil, acompañado por una enfermera del Hospital de Fiambalá, debió recurrir a un cuatriciclo especialmente equipado para este tipo de contingencias.
Aproximadamente a las 02:30 horas, el equipo de emergencia logró arribar al Refugio Nº 1 "Gallina Muerta", donde las víctimas se encontraban resguardadas. El despliegue incluyó la participación de diversos actores institucionales y civiles:
Defensa Civil Municipal de Fiambalá: Coordinó el protocolo de primera asistencia y el transporte técnico.
Hospital de Fiambalá: Aportó personal de salud para la evaluación inicial en el sitio del desastre.
Comisaría Fiambalá y Bomberos Voluntarios: Trabajaron en el aseguramiento del área y logística de evacuación.
Familia Marcial: Actuaron de forma solidaria socorriendo a los afectados y facilitando su traslado al refugio para protegerlos de las bajas temperaturas y la lluvia persistente.
Choferes de Zijin - Liex: Trabajadores de la empresa de transporte de salmuera brindaron apoyo clave en las tareas de asistencia.
Estado de la ruta y tareas de recuperación
Hacia las 02:45 de la madrugada, mientras la enfermera iniciaba las curaciones y el control preventivo, los rescatistas continuaban trabajando para habilitar el camino y permitir el ingreso de la ambulancia y los móviles policiales. El derrumbe es considerado de magnitud significativa, lo que demanda un esfuerzo arduo para remover la gran cantidad de lodo y piedras arrastradas por el agua sobre la calzada.
Los turistas chilenos serán trasladados al nosocomio local una vez que se garantice el paso seguro, con el fin de realizar una evaluación médica exhaustiva de sus traumatismos. Por su parte, se espera que durante la jornada de mañana personal de Vialidad Nacional se presente en la zona con maquinaria pesada para evaluar formalmente los daños y proceder al despeje definitivo del tramo afectado.
Las autoridades municipales y de seguridad reiteran el pedido de extremar las precauciones al circular por la Ruta Nacional 60. Se insta a la población y a los turistas a evitar el tránsito por sectores de montaña afectados por crecidas, especialmente durante la noche y bajo condiciones climáticas adversas, dada la peligrosidad de estos escenarios que pueden transformarse en trampas mortales en cuestión de minutos.