Un feroz temporal azotó a la provincia de Salta en las últimas horas y provocó inundaciones repentinas, desbordes de ríos y una crisis habitacional que afecta principalmente al sur provincial. Los medios locales reportaron que la magnitud del fenómeno fue tal que se registraron acumulados de agua que constituyen un récord histórico para la zona, obligando al desplazamiento de cientos de familias que vieron sus hogares vulnerados por el avance del agua.
La situación más crítica se vivió en el departamento de Metán y la localidad de El Galpón, donde, de acuerdo con los registros meteorológicos y la información brindada por las autoridades locales a medios provinciales, cayeron 200 milímetros de agua en un lapso de tiempo extremadamente corto.
Este volumen de precipitaciones no solo anegó calles en cuestión de minutos, sino que fue calificado técnicamente como un récord histórico de lluvia para la región. Para dimensionar la gravedad del evento, en sectores críticos como la intersección de las calles Buenos Aires y Juana Azurduy, el caudal fue tan violento que provocó el colapso de un canal subterráneo y la destrucción total del pavimento.
La fuerza del agua transformó arterias urbanas en cauces intransitables, superando cualquier capacidad de drenaje instalada en la zona y dejando una huella de destrucción en la infraestructura pública que requerirá una reconstrucción integral.
Más de 200 evacuados y pérdidas materiales totales
El saldo humano y material derivado de la tormenta es devastador, contabilizándose hasta el momento más de 240 personas evacuadas en El Galpón y zonas aledañas. Muchos de los afectados fueron trasladados al Complejo Deportivo Municipal, que funciona actualmente como centro de asistencia social y sanitaria permanente para brindar refugio a quienes perdieron sus pertenencias.
Los testimonios de los damnificados coinciden en la rapidez del desastre; Claudia Chávez, una de las víctimas, relató a El Tribuno que tras el rebalse del río Juramento la entrada de agua en su hogar fue impresionante y mojó absolutamente todo a su paso.
En el barrio San Francisco, el desborde del río sorprendió a las familias durante la madrugada, lo que impidió cualquier maniobra de resguardo y resultó en pérdidas materiales totales. El sentimiento de desprotección es generalizado entre los vecinos de las zonas más afectadas, como los barrios 20 de Junio y Villa San José, donde se registran rutas anegadas, canales colapsados y se han debido realizar cortes preventivos de suministro eléctrico para evitar tragedias adicionales derivadas de la combinación de agua y electricidad en las viviendas inundadas.
El gobierno provincial, en conjunto con Defensa Civil y equipos de Seguridad, mantiene un operativo de emergencia constante en todo el departamento Metán y la localidad de El Galpón.
Sin embargo, el panorama sigue siendo complejo ya que el Servicio Meteorológico Nacional mantiene el alerta naranja por tormentas para el resto del fin de semana, lo que genera una preocupación latente sobre nuevas crecidas. Ante esta amenaza climática, las autoridades recomiendan enfáticamente a la población mantenerse informada por canales oficiales, evitar circular por zonas inundadas y tener preparados kits de emergencia para actuar con celeridad ante la posibilidad de nuevos desbordes de los ríos.