La versión tradicional del scone, seca y pensada solo como acompañamiento, empieza a quedar atrás. En su lugar, gana terreno una propuesta más actual y funcional: scones rellenos, con mejor textura y sabor, listos en apenas 20 minutos y sin técnicas complicadas.
Esta receta combina una masa simple con un relleno húmedo de crema de almendras y frutillas frescas, lo que convierte a cada unidad en una pieza autosuficiente, ideal para la merienda o el desayuno. No hace falta sumar mermeladas ni quesos: el relleno ya cumple ese rol.
Además, responde a una tendencia clara en la cocina casera: preparaciones rápidas, con ingredientes accesibles y resultados más completos, aprovechando frutas de estación.
Ingredientes (para 6 unidades)
- 250 g de harina común
- 50 g de azúcar
- 10 g de polvo de hornear
- 1 pizca de sal
- 80 g de manteca fría
- 120 ml de crema de leche
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 100 g de crema de almendras
- 150 g de frutillas frescas
- 1 huevo (para pincelar)
- Azúcar extra para la superficie
Paso a paso
- Mezclar en un bowl amplio la harina, el azúcar, el polvo de hornear y la sal.
- Agregar la manteca fría en cubos pequeños y trabajar con las manos hasta lograr una textura arenosa.
- Incorporar la crema de leche y la esencia de vainilla, y unir sin amasar de más hasta formar una masa blanda.
- Estirar la masa sobre una superficie apenas enharinada.
- Colocar la crema de almendras y las frutillas cortadas en el centro.
- Plegar la masa para encerrar el relleno y presionar suavemente.
- Cortar los scones y colocarlos en una placa para horno.
- Pincelar con huevo, espolvorear con azúcar y hornear a temperatura alta durante unos 15 minutos, hasta que estén dorados.
Cómo personalizar la receta
- La crema de almendras puede reemplazarse por pasta de maní, crema de avellanas o ricota endulzada.
- En lugar de frutillas, funcionan bien duraznos, manzanas salteadas o frutos rojos, siempre en cantidades moderadas para evitar exceso de humedad.
- A la masa base se le puede sumar ralladura de limón o naranja, canela, cardamomo o semillas en la superficie para variar el perfil de sabor sin modificar el proceso.