Unicef

Según Unicef, el 2021 fue el peor año para los niños desde la posguerra

"Me dirijo a los que gobiernan y a los que gobernarán: cuidemos el bienestar psicofísico de nuestros hijos"

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31 Diciembre de 2021 13.50

Unicef reveló que el 2021 fue el peor año desde la posguerra para los niños  y alertó por un impactante paso atrás, ya que "en todos los indicadores" se observan violaciones a los derechos de la niñez.

Así lo subrayó el portavoz para Italia de la agencia de la ONU, Andrea Iacomini, quien estimó que se necesitan 10 años "para recuperarnos".
Pero el llamamiento de este año va incluso más allá de las cifras dramáticas a nivel mundial, en áreas de crisis y conflicto, y nos invita a mirar también hacia la 'puerta de al lado' donde la angustia y el miedo, efectos colaterales de la pandemia, pueden haberse deslizado para crear una emergencia irrefutable para la salud mental de los más pequeños.

"Me dirijo a los que gobiernan y a los que gobernarán: cuidemos el bienestar psicofísico de nuestros hijos", dijo Iacomini a ANSA.

El tema es transversal y también en este caso sustentado en los datos: “Los problemas de salud mental afectan a más del 13% de los adolescentes entre 10 y 19 años en todo el mundo”.

Para octubre de 2020, "la pandemia había interrumpido o detenido servicios críticos de salud mental en el 93% de países de todo el mundo", se lee en el reciente informe de Unicef.

Las indicaciones del reporte están dirigidas precisamente a "prevenir una década perdida", que demanda acciones urgentes para revertir el devastador impacto del Covid-19 en niños y jóvenes.

Y si los datos están empeorando en varios frentes, si el impacto es devastador de Afganistán a Birmania, de Yemen a Siria y a Etiopía, escondido bajo un manto de silencio (en 2020, la ONU verificaron 26.425 graves violaciones contra la infancia), se vislumbran las señales que estos dos años de riesgo pandémico dejan sobre toda una generación "basta hablar con nuestros vecinos", insiste Iacomini.

"Tenemos que cuidarlos a ellos, a nuestros niños y adolescentes o los perdemos. Porque como nuestros abuelos han llevado los signos de la guerra, nuestros hijos llevan el peso de estos dos años. Y todo esto les contarán a sus hijos", completó.