El flan casero es un clásico, pero muchas veces el tiempo o las ganas de prender el horno juegan en contra. Para esos días en los que se busca algo dulce y fácil, existe una alternativa que se prepara en minutos y solo necesita frío para quedar lista: el flan sin horno.
Esta receta es perfecta para quienes quieren disfrutar de un postre tradicional, pero con una vuelta de tuerca. El resultado es un flan suave, cremoso y aireado, que se arma con ingredientes básicos y sin pasos complicados. Además, se puede sumar caramelo en la base para darle ese toque irresistible.
Cómo hacer flan casero sin horno
Ingredientes:
- 500 ml de leche
- 3 huevos
- 80 g de azúcar (o endulzante a gusto)
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 1 sobre de gelatina sin sabor (7 a 10 g)
- 3 cucharadas de agua (para hidratar la gelatina)
- Caramelo (opcional, para la base)
Paso a paso:
- Hidratá la gelatina sin sabor: colocala en el agua y dejala reposar unos minutos hasta que tome una textura firme.
- Batí los huevos con el azúcar hasta que se integren bien. Sumá la leche y la esencia de vainilla, mezclando todo.
- Disolvé la gelatina hidratada (podés hacerlo unos segundos en microondas o a baño maría) y agregala a la preparación, integrando bien.
- Para lograr una textura más liviana, batí enérgicamente la mezcla y así vas a conseguir un flan aireado.
- Verté la preparación en una flanera o en moldes individuales. Si querés, podés poner caramelo en la base antes de sumar la mezcla.
- Llevá a la heladera por 1 a 2 horas, hasta que el flan tome consistencia y esté listo para desmoldar y servir.