Con una profunda expresión de fe y tradición, este domingo se desarrollan en la ciudad capital los actos de cierre del Septenario en honor a Nuestra Madre del Valle, en una jornada marcada por la realización de la Solemne Procesión, que recorre las calles en el marco del 135° aniversario de la Coronación Pontificia de la Sagrada Imagen.
La celebración adquiere además un significado especial al inscribirse dentro del Año Jubilar Diocesano por el Bicentenario del Nacimiento del Beato Mamerto Esquiú, sumando así una doble conmemoración que convoca a autoridades eclesiásticas, fieles, peregrinos y devotos.
Este acontecimiento religioso representa uno de los momentos más relevantes del calendario litúrgico local, en el que la comunidad se congrega para participar de una manifestación colectiva que combina historia, espiritualidad y tradición.
El inicio del recorrido y el paso de los peregrinos
La Solemne Procesión comenzó en la intersección de calle República y avenida Virgen del Valle, un punto emblemático donde se encuentra ubicada la Corona gigantesca en el Paseo General Navarro, conocido como La Alameda. Desde este sector inicial, se da paso al recorrido de las delegaciones de peregrinos, quienes avanzaron frente a la Imagen bendita, que en esta ocasión está acompañada por la imagen del Beato Mamerto Esquiú, reforzando el carácter conmemorativo de la jornada.
El tránsito de los fieles por este punto marca uno de los momentos más significativos del inicio de la procesión, donde la presencia de las imágenes sagradas se convierte en eje central de la manifestación religiosa.
El recorrido
Tras el paso inicial, la procesión va a continuar su trayecto por distintas arterias de la ciudad capital, siguiendo un itinerario establecido que articula puntos clave del centro urbano.
El recorrido previsto comprende:
- Calle Camilo Melet
- Calle Mariano Moreno
- Descenso por San Martín
- Continuación por Rivadavia
- Retorno por República hasta el Paseo de la Fe
Este circuito permite que la manifestación religiosa atraviese distintos sectores de la ciudad, convocando a una amplia participación de la comunidad a lo largo del trayecto.
Orden de las imágenes
El desplazamiento de las imágenes responde a un orden previamente establecido que organiza el desarrollo de la procesión. En primer lugar va a avanzan la imagen del Beato Mamerto Esquiú, seguida por la imagen de Nuestra Señora del Valle, que es el centro de la devoción. La imagen de la Virgen es acompañada por el Señor Obispo Mons. Luis Urbanc, junto al Presbiterio, autoridades y una numerosa presencia de devotos y peregrinos.
Este esquema refleja la estructura litúrgica del evento y el rol de las distintas figuras dentro de la celebración, consolidando un marco de solemnidad acorde a la importancia de la jornada.
Una expresión de fe que atraviesa generaciones
El cierre del Septenario en honor a la Virgen del Valle, en el marco de los 135 años de su Coronación Pontificia, es un evento de profunda relevancia para la comunidad catamarqueña.
La conjunción de elementos como la presencia de las imágenes sagradas, el recorrido por la ciudad, la participación de autoridades eclesiásticas y la convocatoria de fieles configura una escena donde la fe se expresa de manera colectiva.
En este contexto, la Solemne Procesión no solo marca el final de un ciclo litúrgico, sino que también reafirma la vigencia de una tradición que se mantiene a lo largo del tiempo, integrando historia, espiritualidad y comunidad en un mismo acto.