Urbanc bendijo a las madres en su día a los pies de Nuestra Madre del Valle
Durante la Santa Misa de este domingo, el obispo diocesano elevó oraciones por las madres, tanto por quienes permanecen junto a sus familias como por aquellas que ya partieron a la Casa del Padre. También pidió por los enfermos y brindó una bendición especial a las mujeres presentes.

En la noche del domingo, el obispo diocesano, Mons. Luis Urbanc, presidió la Santa Misa en el Santuario Catedral, en una celebración en la que las madres ocuparon un lugar especial en las intenciones de oración de la comunidad. A los pies de Nuestra Madre del Valle, el prelado rezó por todas las mujeres que celebraban su día, recordando tanto a aquellas que continúan acompañando a sus familias como a quienes ya partieron a la Casa del Padre.

La celebración eucarística estuvo marcada por un mensaje de fe, reflexión y reconocimiento hacia las madres, en una jornada en la que la Iglesia invitó a profundizar en la Palabra de Dios y en las enseñanzas de Jesús. En ese contexto, Mons. Urbanč también elevó súplicas por los enfermos que se habían encomendado a la oración durante la misa, incorporando sus necesidades a las intenciones compartidas por los fieles.

El encuentro religioso reunió así distintas expresiones de la vida espiritual de la comunidad: la gratitud por las madres presentes, el recuerdo de aquellas que fallecieron y la plegaria por quienes atraviesan situaciones de enfermedad. Todo ello tuvo lugar en el marco de la celebración litúrgica dominical, que convocó a los creyentes a poner sus preocupaciones y esperanzas bajo la protección de la Madre del Valle.

San Lucas y el lugar de la mujer en el Evangelio

Durante esa jornada, la Iglesia recordó a San Lucas, evangelista, una referencia que estuvo presente en la homilía del obispo. A partir de los textos bíblicos proclamados durante la celebración, Mons. Urbanč desarrolló una reflexión sobre la manera en que este evangelista presenta a la mujer y, particularmente, destaca la figura de la Virgen María en el relato de la vida de Jesús.

En su mensaje, el prelado señaló que San Lucas concede una importancia particular a la presencia femenina dentro de su narración evangélica. Para explicar este aspecto, hizo referencia al anuncio del Ángel a la Virgen María, un episodio que permite reconocer el lugar central que ocupa la Madre de Jesús en el relato bíblico.

"Particularmente, San Lucas pone en un lugar muy especial la figura de la mujer, empezando por la misma Virgen María cuando describe el anuncio del Ángel. Entonces, destaca que la mujer ocupa un lugar importante en la predicación de Jesús", expresó Mons. Urbanč.

De esta manera, el obispo vinculó la conmemoración del evangelista con una reflexión sobre la importancia de la mujer en el mensaje cristiano. Su exposición destacó especialmente la figura de María, presentada como una referencia fundamental dentro del Evangelio de San Lucas, y recordó la atención que el evangelista presta a la presencia femenina en la predicación de Jesús.

Palabra de Dios llevada a la vida cotidiana

Además de reflexionar sobre los pasajes bíblicos proclamados, el Obispo invitó a los fieles a profundizar en la lectura de las Escrituras y a asumir sus enseñanzas como una orientación concreta para la vida cotidiana.

En ese sentido, pidió la intercesión de San Lucas para que los creyentes puedan meditar diariamente la Palabra de Dios, comprender su mensaje y, fundamentalmente, llevarlo a la práctica. El obispo hizo hincapié en que el acercamiento al Evangelio no debe limitarse a la curiosidad o al conocimiento intelectual de los textos, sino que tiene que convertirse en un compromiso personal.

Al respecto, afirmó: "Que nos ayude a meditar todos los días, exhaustivamente, la Palabra de Dios, y a poner en práctica aquello que meditamos, que no sea solamente curiosidad sino un desafío personal para poder configurarnos con Cristo, poner en práctica el modo de vivir de Jesús, que tiene que ser nuestro modo de vivir".

La invitación planteada durante la homilía puso el acento en la relación entre la reflexión espiritual y las acciones concretas. Desde esa perspectiva, la lectura de los Evangelios adquiere sentido cuando sus enseñanzas se traducen en una forma de vivir inspirada en Jesús.

 

Una bendición especial antes de la despedida

Hacia el final de la celebración, antes del canto dedicado a la Madre Morena y de la bendición final, Mons. Luis Urbanč invitó a las madres presentes a acercarse al Presbiterio para recibir una bendición especial.

El gesto constituyó uno de los momentos centrales de la misa, al ofrecer a las mujeres que participaban de la celebración un espacio particular de oración y bendición en el día dedicado a las madres. La invitación del obispo se realizó en el tramo final del encuentro litúrgico, luego de las reflexiones centradas en San Lucas y en la importancia de poner en práctica la Palabra de Dios.

La bendición alcanzó a las madres presentes en el Santuario Catedral, mientras que las intenciones expresadas durante la celebración también habían incluido a quienes ya no están físicamente junto a sus familias y a los enfermos que solicitaron oraciones.

De esta manera, la Santa Misa del domingo 18 de octubre concluyó con un gesto de reconocimiento y acompañamiento espiritual hacia las madres, en el marco de la devoción a Nuestra Madre del Valle.

La celebración reunió así la memoria de las madres fallecidas, la oración por quienes continúan acompañando a sus seres queridos y las súplicas por los enfermos, junto con una reflexión evangélica que llamó a los fieles a profundizar en las Escrituras y a convertir sus enseñanzas en una forma concreta de vida. Antes de la despedida, el canto a la Madre Morena y la bendición final completaron una jornada de oración en el Santuario Catedral.