La empresa de transporte El Nene SRL presta este miércoles un servicio mínimo en la Capital de Catamarca, luego de la intimación del Ministerio de Transporte, en el marco de un conflicto salarial que continúa sin resolverse en su totalidad. La situación, que lleva varios días de tensión, responde a la falta de pago completo de los haberes de los choferes, lo que derivó en un estado de asamblea permanente por parte de los trabajadores nucleados en la Unión Tranviarios Automotor (UTA).
El escenario evidencia una operatoria limitada del sistema de transporte urbano, con frecuencias reducidas y unidades en circulación por debajo de lo habitual. Esta prestación parcial se sostiene en medio de negociaciones aún abiertas y con compromisos que, según el gremio, no han sido cumplidos en su totalidad.
Depósitos parciales y funcionamiento limitado
El secretario adjunto de UTA Catamarca, Roque Chanquía, explicó que la empresa realizó depósitos parciales que permitieron que una parte de los trabajadores retome sus funciones. Sin embargo, el dirigente fue enfático al remarcar que la normalización del servicio está lejos de concretarse.
"Hay compañeros que están en condiciones de enfrentar el servicio, pero estamos hablando de un porcentaje menor al 50%", afirmó Chanquía, al describir el alcance real de la reanudación operativa en el diálogo que mantuvo con Radio Valle Viejo. Desde el gremio detallaron que el funcionamiento parcial responde a una situación desigual entre los empleados:
- Algunos trabajadores lograron completar ingresos mínimos que les permiten afrontar obligaciones inmediatas.
- Otros continúan con salarios incompletos, lo que les impide reincorporarse al servicio.
Esta fragmentación interna refleja la profundidad del conflicto y expone las dificultades para garantizar una prestación regular en el corto plazo.
Asamblea permanente
La jornada se desarrolla bajo un esquema de reuniones y asambleas permanentes, en las que los trabajadores evalúan el cumplimiento de los compromisos asumidos por la empresa en relación con la cancelación de las deudas salariales.
Chanquía remarcó que el monitoreo será constante, en un contexto donde la confianza entre las partes se encuentra debilitada. La continuidad o eventual ampliación de las medidas gremiales dependerá, en gran medida, de la evolución de estos compromisos y de la regularización efectiva de los pagos.
Preocupación por el futuro del sistema
Más allá de la coyuntura inmediata, el conflicto abre interrogantes sobre la sustentabilidad del sistema de transporte. Desde UTA advirtieron que empresarios del sector ya manifestaron posibles dificultades para afrontar los haberes correspondientes al mes de abril, lo que podría profundizar la crisis y derivar en nuevas medidas de fuerza.
"Estamos realmente preocupados", sostuvo Chanquía, al referirse a un panorama que considera crítico tanto a nivel local como nacional. La advertencia no solo apunta a la situación actual, sino también a la posibilidad de una escalada del conflicto en las próximas semanas.
Impacto en los usuarios
Mientras tanto, la reducción del servicio afecta directamente a miles de usuarios, que enfrentan demoras, complicaciones y falta de previsibilidad en sus traslados diarios. La crisis del transporte urbano se traduce así en un problema de alcance social, que impacta en la rutina laboral, educativa y cotidiana de la población.
Desde el gremio reconocieron este impacto, aunque defendieron la legitimidad del reclamo. "Generalmente el usuario se ve perjudicado, pero detrás de cada trabajador también hay familias", expresó el referente sindical, poniendo en evidencia la dimensión humana del conflicto.
En este contexto, la situación de El Nene SRL se consolida como un foco de tensión que combina variables económicas, laborales y sociales. Con salarios incompletos, servicio reducido y perspectivas inciertas, el conflicto permanece abierto y sin una resolución inmediata a la vista.