Vacunación en Argentina: avances frente al dengue, la gripe y el VSR, pero hay una alerta
Más de 2.100 personas participaron del XVI Simposio de Fundación Vacunar, donde especialistas analizaron las nuevas estrategias de inmunización frente a virus respiratorios y dengue. El encuentro también puso el foco en la necesidad de recuperar coberturas, combatir la desinformación y reconstruir la confianza en las vacunas.

La vacunación en Argentina atraviesa una nueva etapa, atravesada por avances en inmunización frente al dengue, la gripe, el virus sincicial respiratorio (VSR) y otros virus, pero también por una preocupación creciente en torno a las coberturas y la confianza de la población.

Ese fue uno de los principales ejes que dejó el XVI Simposio de Fundación Vacunar, un encuentro que reunió a más de 2.100 asistentes, entre participación presencial y virtual. Especialistas, investigadores, referentes de salud pública y periodistas participaron de una jornada articulada bajo un eje común: comunicación, ciencia y alianzas para transformar la salud.

El debate planteado durante los distintos paneles fue más allá de la disponibilidad de vacunas o del desarrollo de nuevas herramientas de prevención. La discusión también se concentró en cómo conseguir que esas estrategias lleguen a tiempo, con información clara y con capacidad real de impacto en la población.

En ese marco, el simposio propuso analizar las inmunizaciones a lo largo de toda la vida. El recorrido incluyó la protección durante el embarazo y del recién nacido, así como las estrategias destinadas a adultos mayores y grupos de riesgo.

Gripe: una campaña que comenzó antes

Dentro de las prioridades de esta nueva agenda preventiva, la influenza volvió a ocupar un lugar central. La gripe mantiene capacidad de provocar complicaciones graves, internaciones y muertes, particularmente entre niños pequeños, embarazadas, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.

Ante la circulación temprana de virus respiratorios y la presencia de una variante A(H3N2) con mayor transmisibilidad, este año Argentina adelantó tres semanas el inicio de la campaña antigripal. Hasta el 29 de julio, se habían aplicado 6.019.498 dosis, unas 336.188 más que en el mismo momento de 2025.

El Calendario Nacional de Vacunación contempla la inmunización antigripal para distintos grupos, entre ellos:

  • Personal de salud.
  • Personas de 65 años o más.
  • Embarazadas en cualquier trimestre.
  • Niños de 6 a 24 meses.
  • Personas de 2 a 64 años con factores de riesgo.
  • Otros grupos contemplados en el Calendario Nacional de Vacunación.

Para la temporada 2026, se utilizaron formulaciones trivalentes adaptadas a las cepas recomendadas para el hemisferio sur. El mensaje central planteado durante el panel fue que la vacuna debe indicarse de manera oportuna, idealmente antes del período de mayor circulación viral, aunque mantiene utilidad mientras el virus continúe activo.

Dengue: la vacuna no reemplaza la prevención

El dengue consolidó su lugar como una preocupación estructural dentro de la agenda sanitaria argentina. La dimensión del problema quedó reflejada en los datos correspondientes a la epidemia 2023-2024, que alcanzó a 19 provincias y acumuló más de 556.000 casos y 404 muertes hasta la semana epidemiológica 31 de 2024, de acuerdo con los documentos oficiales citados durante el simposio.

Frente a este escenario, la vacuna tetravalente TAK-003 incorporó una nueva herramienta preventiva. Sin embargo, los especialistas insistieron en evitar interpretaciones simplificadas sobre su utilización.

La vacunación no reemplaza el control del mosquito, la eliminación de criaderos, la vigilancia epidemiológica, el diagnóstico oportuno ni el manejo clínico. La estrategia debe integrarse a una política más amplia y planificada antes de los períodos de mayor incidencia.

En enero de este año, Nación inició la distribución de 170.000 dosis a 11 provincias para completar 85.000 esquemas, teniendo en cuenta que se trata de una vacuna de dos dosis separadas por tres meses.

El criterio adoptado para la estrategia pública fue focalizado de acuerdo con el riesgo epidemiológico. En este contexto, la comunicación también aparece como un componente de la salud pública: ni presentar la vacuna como una solución aislada ni restarle valor como herramienta preventiva para poblaciones seleccionadas.

VSR: nuevas formas de inmunización

El virus sincicial respiratorio (VSR) también ocupó un lugar relevante en el encuentro, como ejemplo de una prevención que incorpora nuevas estrategias según la edad y el nivel de riesgo.

La vacunación materna contra el VSR comenzó en todo el país el 12 de enero para embarazadas de entre 32 y 36 semanas. A esa estrategia se sumó la incorporación de nirsevimab por parte del Ministerio de Salud a la Campaña de Invierno para grupos pediátricos de alto riesgo. El producto reemplazó al palivizumab en niños prematuros y con determinadas cardiopatías congénitas.

Los especialistas remarcaron una diferencia fundamental: nirsevimab no es una vacuna, sino un anticuerpo monoclonal de acción prolongada. Se trata de una forma de inmunización pasiva que aporta anticuerpos ya formados y ofrece protección durante la temporada de circulación viral.

Su incorporación muestra un escenario en el que la prevención combina vacunas y otros productos de inmunización de acuerdo con la edad, la etapa de vida y el riesgo clínico.

El embarazo como una etapa clave de protección

La protección durante el embarazo fue otro de los ejes centrales del simposio. La conferencia principal estuvo a cargo de la doctora Flor Muñoz-Rivas, infectóloga pediatra y profesora asociada de Pediatría-Enfermedades Infecciosas en Baylor College of Medicine, en Houston.

Su exposición abordó el impacto clínico y poblacional de la inmunización materna y puso en primer plano una estrategia destinada a proteger a dos pacientes a la vez: la persona gestante y el recién nacido, mediante el pasaje transplacentario de anticuerpos.

"Las mujeres sanas son la piedra angular de las sociedades sanas", afirmó Muñoz al remarcar el valor de esta estrategia. En Argentina, durante el embarazo se indican:

  • Vacuna antigripal: en cualquier trimestre.
  • Triple bacteriana acelular (dTpa): a partir de la semana 20 en cada embarazo.
  • Vacuna contra VSR: entre las semanas 32 y 36 semanas y 6 días.

La última intervención busca que el recién nacido llegue a sus primeros meses de vida con anticuerpos maternos capaces de reducir el riesgo de enfermedad grave.

La combinación entre vacunación materna y anticuerpos monoclonales destinados a grupos pediátricos de alto riesgo completó este eje de prevención y mostró cómo las herramientas disponibles pueden diferenciarse según la etapa de vida y el perfil clínico.

La caída de las coberturas, una señal de alerta

El otro gran telón de fondo del encuentro fue la evolución de las coberturas de vacunación. Los datos citados durante la jornada expusieron una brecha que genera preocupación. Las estimaciones más recientes de OMS/UNICEF para Argentina ubicaron la tercera dosis de la vacuna con componente difteria-tétanos-pertussis (DTP3) en 75% en 2024, porcentaje que se mantuvo como proyección para 2025.

A este dato se sumó una cobertura del 46% para la segunda dosis de la vacuna con componente sarampión, de acuerdo con la ficha país más reciente de UNICEF.

Los registros deben interpretarse junto con las advertencias relacionadas con la calidad y la transición de los sistemas de carga. Sin embargo, los números dejaron expuesta una distancia importante respecto de los niveles necesarios para sostener la protección comunitaria.

La situación tampoco se limita al escenario argentino. A escala global, la cobertura de DTP3 alcanzó el 85% en 2025, mientras que 19,6 millones de niños quedaron sin vacunar o con esquemas incompletos.

Sarampión: el indicador de una brecha que puede generar brotes

Dentro de este escenario, el sarampión apareció como un indicador especialmente sensible. Su transmisibilidad hace que la existencia de grupos de personas susceptibles pueda derivar rápidamente en brotes.

Por eso, los especialistas insistieron en una serie de medidas concretas destinadas a recuperar los esquemas de vacunación: completar las dosis atrasadas, revisar el carnet en cada contacto con el sistema de salud y evitar oportunidades perdidas.

El XVI Simposio de Fundación Vacunar dejó así planteada una agenda sanitaria que combina nuevas herramientas de prevención con un desafío más profundo: conseguir que las vacunas disponibles lleguen a quienes las necesitan, en el momento adecuado y acompañadas por información clara.