El Ministerio de Salud de la provincia continúa desplegando el programa "Verano Cuidado: cuidar la salud mental también es parte del descanso", una iniciativa de alcance comunitario que busca acercar espacios de escucha, orientación e información a la población durante la temporada estival, en un contexto en el que el descanso y el ocio conviven con distintos desafíos emocionales y sociales.
La propuesta, de carácter abierto y gratuito, se desarrolla en espacios públicos estratégicos de la ciudad, con el objetivo de garantizar el acceso a la salud mental sin barreras institucionales. En ese marco, desde la cartera sanitaria informaron que el martes 27 el equipo estará presente en la Plaza de Choya, mientras que el jueves 29 la actividad se trasladará al Parque Lineal, en ambos casos en el horario de 18:30 a 20:30.
El programa está a cargo de la Secretaría de Salud Mental y Consumos Problemáticos, dependiente del Ministerio de Salud, y forma parte de una política pública que apunta a fortalecer la prevención, la promoción de derechos y el acompañamiento comunitario, especialmente en épocas del año que suelen implicar modificaciones en las rutinas cotidianas.
Desde el organismo explicaron que, si bien el verano suele asociarse al descanso, el disfrute y las actividades recreativas, también puede convertirse en un período sensible para muchas personas. Los cambios en los horarios, la interrupción de rutinas laborales o escolares, el aumento del consumo de alcohol y otras sustancias, el aislamiento social, las exigencias económicas y los conflictos interpersonales son algunos de los factores que pueden impactar en la salud mental.
En este contexto, "Verano Cuidado" propone generar espacios de escucha activa, brindar información confiable y promover la concientización sobre la importancia del cuidado de la salud mental y la prevención de los consumos problemáticos. Las actividades están pensadas para la población en general, sin necesidad de inscripción previa, lo que facilita la participación espontánea de vecinos y vecinas que se encuentren disfrutando de los espacios recreativos.
Uno de los ejes centrales del programa es la utilización de espacios públicos como ámbitos de intervención. Desde el Ministerio de Salud destacaron que plazas y parques permiten un acceso amplio y democrático, sin barreras institucionales, y contribuyen a fortalecer el derecho a la salud, la construcción de vínculos sociales y el desarrollo de redes de apoyo comunitarias.
Asimismo, estos lugares de encuentro y recreación se convierten en escenarios propicios para sensibilizar a la comunidad sobre problemáticas vinculadas a la salud mental y los consumos, promoviendo una mirada preventiva, integral y libre de estigmas. La presencia de equipos profesionales en estos espacios permite además orientar a las personas que lo requieran hacia los dispositivos de atención correspondientes.
Desde la Secretaría de Salud Mental y Consumos Problemáticos remarcaron que el programa se enmarca en una estrategia más amplia de descentralización de la atención, acercando el Estado a la comunidad y reforzando la importancia del cuidado emocional como parte integral de la salud.
Con este tipo de acciones, el Ministerio de Salud reafirma su compromiso con una política sanitaria que prioriza la prevención, la promoción de derechos y el acompañamiento cercano, entendiendo que el bienestar mental es un componente esencial de la calidad de vida, también —y especialmente— durante el verano.