El consumo privado en la Argentina registró en abril una caída interanual del 0,6%, de acuerdo con los datos difundidos por el Índice de Consumo Privado (ICP-UP), elaborado por la Facultad de Negocios de la Universidad de Palermo. Con este resultado, el acumulado del primer cuatrimestre de 2026 cerró con una contracción del 1,5%, reflejando la persistencia de un escenario de debilidad en distintos sectores de la economía vinculados al gasto de los hogares.
El informe, procesado por la Agencia Noticias Argentinas, indicó además que en la comparación con marzo se observó una situación de estabilidad. Este comportamiento marca una desaceleración en el ritmo de caída que se venía registrando desde mediados del año pasado.
Según la medición desestacionalizada, el índice "regresó a los niveles de octubre de 2025", luego de varios meses de retrocesos consecutivos. El dato fue interpretado dentro del estudio como un signo de moderación en la tendencia descendente, aunque todavía sin mostrar una recuperación consolidada del consumo interno.
El índice elaborado por la Universidad de Palermo
El ICP-UP es un indicador de alta frecuencia que busca anticipar los datos oficiales sobre consumo privado en Argentina. Para ello, utiliza un modelo de regresión lineal múltiple basado en diferentes variables económicas y comerciales.
Entre los indicadores generales analizados en el informe se destacó la evolución de la recaudación del IVA en términos reales, que registró su sexta baja consecutiva, con una caída interanual del 1,3% durante abril.
Este comportamiento se suma a otros datos que reflejan el impacto desigual sobre distintos segmentos del consumo. Mientras algunos sectores mostraron retrocesos pronunciados, otros exhibieron incrementos, aunque de menor intensidad respecto de meses previos.
Compras con tarjeta y señales de desaceleración
Dentro de los indicadores relevados, las compras realizadas con tarjeta de crédito mostraron una suba interanual del 1,3%. Sin embargo, el informe subrayó que este crecimiento fue considerablemente menor al registrado en enero, cuando las operaciones con tarjeta habían mostrado un incremento del 12%.
La desaceleración en el uso del crédito como herramienta de consumo aparece así como otro de los factores observados en el análisis económico del primer tramo del año.
El estudio también realizó una diferenciación entre sectores de consumo masivo, bienes durables y servicios, lo que permitió identificar comportamientos heterogéneos dentro de la economía doméstica.
Caída sostenida en el consumo de carne vacuna
Uno de los datos más relevantes del informe estuvo vinculado al consumo masivo. Según se detalló, el consumo de carne vacuna volvió a caer y acumuló de esta manera nueve meses consecutivos de descenso.
En marzo, la baja interanual fue del 7,6%, consolidando una tendencia negativa sostenida en uno de los productos históricamente más representativos del consumo argentino.
El comportamiento del consumo de carne vacuna se convirtió así en uno de los indicadores más sensibles del deterioro del gasto de los hogares, dentro de un contexto marcado por restricciones presupuestarias y cambios en las decisiones de compra.
Bienes durables: motos en alza y caída en autos
En el segmento de bienes durables, el informe mostró comportamientos contrapuestos entre distintos rubros.
Por un lado, el patentamiento de motos registró un fuerte crecimiento interanual del 52,1% en abril. Por otro, el patentamiento de autos mostró una caída del 14,6% en el mismo período.
Entre los principales datos técnicos relevados en el informe se destacan:
- Caída interanual del consumo privado en abril: 0,6%.
- Contracción acumulada en el primer cuatrimestre: 1,5%.
- Baja real de la recaudación del IVA: 1,3%.
- Suba en compras con tarjeta de crédito: 1,3%.
- Caída del consumo de carne vacuna en marzo: 7,6%.
- Crecimiento del patentamiento de motos: 52,1%.
- Caída del patentamiento de autos: 14,6%.
- Retroceso en restaurantes tradicionales de CABA: 6,0%.
Los servicios en retroceso
En el rubro de servicios, el trabajo indicó que el consumo en restaurantes tradicionales de la Ciudad de Buenos Aires registró durante marzo una caída interanual del 6,0%, siendo la primera baja del año para este sector.
El dato refleja una disminución en el consumo vinculado a salidas y gastronomía, uno de los segmentos que suele funcionar como termómetro del gasto discrecional de los hogares.
En contraste, algunos sectores semidurables mostraron una evolución positiva. El informe señaló que la indumentaria y el calzado en centros comerciales habían registrado en febrero una suba interanual del 3,0%.