El informe difundido por ASAP detalló que las partidas reducidas alcanzan a prácticamente todas las áreas del sistema educativo, incluyendo programas vinculados a alfabetización, infraestructura escolar, formación docente, becas y financiamiento universitario.
Según el relevamiento, la Secretaría de Educación sufrió un recorte neto total de $78.711 millones, cifra que representa una disminución del 1,2% sobre el presupuesto vigente. Sin embargo, el desglose de las distintas partidas operativas muestra reducciones mucho más profundas en sectores específicos.
El impacto en la Secretaría de Educación
Entre los programas afectados, el Plan Nacional de Alfabetización aparece como el rubro con la quita nominal más elevada. El ajuste sobre esta área alcanzó los $35.288 millones, lo que equivale a una reducción del 5,9% de sus fondos.
Otro de los sectores más impactados fue el de Infraestructura y Equipamiento, que registró una de las caídas porcentuales más pronunciadas de todo el esquema presupuestario. En este caso, el recorte ascendió a $21.687 millones, equivalente a una baja del 46,6% de los recursos asignados.
También se vio afectado el Fondo de Compensación Salarial Docente, que perdió $8.930 millones, lo que representa una disminución del 33,8%.
El informe además detalló reducciones en otras áreas operativas y de gestión de la Secretaría de Educación:
- Gestión Educativa y Políticas Socioeducativas: recorte de $6.650 millones (-2,2%).
- Actividades Centrales: baja de $4.768 millones (-12,3%).
- Información y Evaluación de la Calidad Educativa: reducción de $735 millones (-2,2%).
- Innovación y Desarrollo de la Formación Tecnológica: quita de $483 millones (-2,6%).
- Formación Docente: reducción de $161 millones (-1,6%).
- Becas a Estudiantes: disminución marginal de $2 millones.
El detalle de las partidas refleja que el ajuste no se concentró en un único programa, sino que alcanzó de manera transversal a distintas herramientas educativas y administrativas.
El ajuste sobre el sistema universitario
El impacto sobre el sistema de educación superior también quedó reflejado en el informe. Uno de los organismos afectados fue la CONEAU, la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria, que sufrió un recorte de $32 millones, equivalente a una baja del 0,6% de su presupuesto destinado a tareas de evaluación y acreditación académica.
Sin embargo, uno de los puntos más significativos del ajuste aparece en la partida de Asistencia Financiera a Empresas Públicas y Otros Entes dependientes de la Secretaría de Educación, incluida dentro de las Obligaciones a Cargo del Tesoro.
En este rubro se aplicó una reducción de $48.000 millones, lo que representa una caída del 47,9% en el financiamiento indirecto que alcanza a diversos organismos vinculados al sector educativo. La magnitud de esta reducción se conoció a pocas horas de la realización de la Marcha Universitaria, en un contexto de creciente tensión entre el Gobierno nacional y distintos sectores del ámbito educativo y universitario.
Otras áreas alcanzadas por la reducción presupuestaria
El informe de ASAP también incluyó otros programas que registraron bajas en sus partidas presupuestarias. Entre ellos aparecen:
- Cooperación e Integración Educativa Internacional: reducción de $9 millones.
- Asistencia y Coordinación de Políticas Sociales: recorte de $55 millones.
Este último programa suele articular acciones junto al sector educativo, por lo que también quedó alcanzado por la política de ajuste presupuestario.