La operatoria mayorista volvió a registrar un muy alto volumen de negocios por USD 844 millones en el segmento de contado, un contexto en el cual el tipo de cambio cedió un peso para ubicarse a $1.506,50 para la venta. Esta variación configuró la cuarta caída consecutiva para el dólar mayorista. Si bien se trata de una serie caracterizada por bajas marginales, este movimiento técnico llevó al billete a su piso desde el 21 de agosto.
Al examinar el desempeño temporal, el trayecto acumulado en lo que va de septiembre muestra un retroceso de dos pesos, perfilándose para constituirse como el primer mes con desempeño negativo desde marzo último.
Para aportar profundidad analítica a este comportamiento, Gustavo Quintana, agente de PR Corredores de Cambio, aportó su lectura sobre la velocidad de los cambios al señalar que en los dos primeros días de esta semana el tipo de cambio mayorista bajó dos pesos, un registro que contrasta de forma directa con la suba de cuatro pesos registrada en idéntico lapso de la semana anterior.
En paralelo, la estructura regulatoria establecida por la autoridad monetaria mantiene parámetros precisos de intervención. El BCRA fijó un techo para el régimen de bandas cambiarias en los 1.899,56 pesos. Como consecuencia de la cotización actual, el dólar mayorista se ubica a 393,06 pesos o un 26,1% de distancia de ese umbral para la flotación, configurando de este modo la brecha más amplia desde el 8 de mayo de 2025, cuando se ubicaba en el 27%.
El Escenario Minorista, los Precios Paralelos y la Perspectiva de los Analistas
Mientras el segmento de grandes operaciones ajusta sus marcas, el comportamiento del público minorista mantiene una marcada estabilidad. El dólar al público se negoció sin variantes, a $1.530 para la venta en el Banco Nación, cumpliendo ya tres jornadas consecutivas en dicha cotización.
A nivel general del sistema, la información oficial brindada por el BCRA indicó que en las entidades financieras el dólar minorista promedió $1.532,27 para la venta y $1.477,20 para la compra. En la vereda de los mercados paralelos, el dólar blue subió cinco pesos o un 0,3%, alcanzando los $1.560 para la venta, un valor que representa su punto más alto desde el 25 de agosto.
Sobre el trasfondo macroeconómico que condiciona estas cotizaciones, Gustavo Ber, economista del Estudio Ber, profundizó en los factores de liquidez al puntualizar que el dólar mayorista sigue planchado por debajo de los $1.510, observándose una ausencia de alteraciones en las tasas cortas en pesos tras recomponerse la liquidez del sistema financiero.
El especialista añadió un componente clave para entender la sincronía de la política oficial: los relevamientos de precios de alta frecuencia privados siguen siendo monitoreados minuciosamente en busca de evaluar la dinámica del proceso de desinflación, dado que de dicha consolidación dependerían las definiciones futuras respecto al ritmo de reacomodamiento cambiario.
En la misma línea de análisis, Ignacio Morales, Chief Investments Officer de Wise Capital, consideró que este movimiento dio continuidad a la pronunciada desaceleración iniciada el viernes pasado, momento en el cual la plaza financiera registró su retroceso diario más significativo del último mes.
Respecto a los instrumentos de cobertura, Morales detalló el comportamiento de los mercados de futuros:
Los contratos de dólar futuro acompañaron la tendencia descendente de forma generalizada.
El mercado fijó la postura mayorista para diciembre en $1.602,50.
Dicho valor ratifica técnicamente la previsión de un deslizamiento cambiario pausado.
La plaza descarta expectativas de desfasajes bruscos antes de fin de año.
Acumulación de Reservas y el Desempeño del Banco Central
Uno de los ejes analíticos más destacados del período radica en el ritmo de adquisición de divisas por parte del organismo rector. En este sentido, Ignacio Morales advirtió sobre una marcada desaceleración en la capacidad de absorción de la entidad monetaria, la cual acumuló apenas USD 42 millones en los últimos cinco días hábiles, marcando su registro semanal más magro desde la implementación del actual esquema cambiario.
Los datos operativos que describen este enfriamiento en la adquisición oficial de reservas se estructuran de la siguiente manera:
Saldo comprador de septiembre: Suma un total de USD 135 millones.
Promedio diario de absorción actual: Retrocedió a USD 14 millones por jornada.
Promedio diario del mes anterior (agosto): Se ubicaba en los USD 38 millones diarios.
Picos alcanzados en mayo: El ritmo promedio llegaba a los USD 137 millones por jornada.
A pesar de este freno reciente en la intensidad de las compras, el balance positivo acumulado por la autoridad de contralor en el transcurso del año 2026 asciende a 14.218 millones de dólares, evidenciando el colchón de divisas recabado en los meses precedentes.
Complementando esta evaluación, los expertos de Max Capital subrayaron que el BCRA continúa realizando compras limitadas de dólares con un promedio diario de compras en el mes de USD 14 millones.
Asimismo, desde la firma financiera remarcaron que los inversores pueden navegar el mercado a los precios actuales en un período inevitablemente ruidoso de cara a las elecciones presidenciales, argumentando como conclusión que la combinación de cuentas externas sólidas y un colchón de reservas constituye el soporte fundamental que puede limitar la presión sobre la dinámica cambiaria.