La Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso (FTCIODyARA) y el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros (SOEA) San Lorenzo alcanzaron un acuerdo paritario con las cámaras empresarias del sector que elevará el salario básico inicial por encima de los 2,7 millones de pesos, consolidando una de las negociaciones salariales de mayor impacto dentro del mercado laboral argentino.
El entendimiento fue alcanzado en un contexto marcado por una elevada conflictividad gremial y por fuertes disputas entre los sindicatos y las empresas del complejo agroexportador. Tras semanas de medidas de fuerza y negociaciones, las organizaciones sindicales lograron cerrar un acuerdo con los representantes de CIARA, CIAVEC y CARBIO, estableciendo un esquema de incrementos escalonados para la categoría inicial del convenio colectivo, correspondiente al escalafón de peón.
Además del aumento salarial, el acta contempla el pago de una suma retroactiva correspondiente a los meses de mayo y junio de 2026, que será abonada íntegramente junto con los haberes del mes de junio, generando una inyección inmediata de recursos para los trabajadores del sector.
Un aumento escalonado que supera los $2,7 millones
El acuerdo firmado entre los sindicatos y las cámaras patronales establece un cronograma de actualización salarial que se aplicará en dos etapas sobre el salario básico inicial de la actividad. El esquema acordado es el siguiente:
- A partir del 1° de julio de 2026, el salario básico inicial ascenderá a $2.578.400, tomando como base el salario anterior de $2.344.000.
- Desde el 1° de septiembre de 2026, el piso salarial se elevará a $2.719.040.
Con este cronograma, el sueldo básico de la categoría inicial del sector quedará por encima de los 2,7 millones de pesos, cifra que posiciona a esta negociación entre las de mayor magnitud dentro del ámbito laboral argentino.
El acuerdo fue alcanzado con las cámaras empresarias CIARA, CIAVEC y CARBIO, que representan a una parte significativa de la industria aceitera y agroexportadora.
Pago retroactivo para mayo y junio
Uno de los puntos incluidos en el acta acuerdo es el reconocimiento de una suma retroactiva correspondiente a los meses de mayo y junio de 2026.
Según lo pactado, ese monto será liquidado en su totalidad junto con los salarios correspondientes al mes de junio. La medida permitirá que los trabajadores perciban de manera inmediata las diferencias salariales acumuladas durante el período previo al cierre de la negociación paritaria.
De esta forma, además de la actualización del salario básico, el convenio incorpora un ingreso adicional destinado a compensar los meses alcanzados por la negociación.
La posición de los sindicatos sobre el impacto económico
Tras la firma del acuerdo, las organizaciones gremiales respondieron a las objeciones formuladas desde algunos sectores empresariales respecto del costo que representa la mejora salarial. Según expresaron en un comunicado conjunto, las empresas del complejo oleaginoso cuentan con capacidad económica suficiente para afrontar el incremento sin afectar su rentabilidad.
Los sindicatos sostuvieron que el costo de la mejora representa una proporción mínima de la facturación anual de las grandes terminales portuarias y plantas procesadoras.
En ese sentido, afirmaron: "Pagan el aumento con un peso de cada mil que facturan; es decir, les cuesta apenas el 0,1% de su facturación anual". Con esa explicación buscaron responder a las versiones que calificaban el reclamo salarial como excesivo o de difícil cumplimiento para el sector empresario.
El fundamento del reclamo salarial
Las entidades gremiales explicaron además que el acuerdo alcanzado se sustentó en el concepto de Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM) previsto en la legislación argentina.
En el comunicado conjunto recordaron que la negociación estuvo respaldada por el artículo 14 bis de la Constitución Nacional y por el artículo 116 de la Ley de Contrato de Trabajo, normas que establecen criterios para la determinación de un salario que permita satisfacer las necesidades esenciales de los trabajadores. Los sindicatos señalaron que el reclamo fue construido sobre la base de garantizar la cobertura de nueve necesidades básicas, entre ellas:
- Alimentación adecuada.
- Vivienda digna.
- Educación.
- Vestuario.
- Asistencia sanitaria.
- Transporte.
- Esparcimiento.
- Vacaciones.
- Previsión.
De acuerdo con las organizaciones sindicales, esos principios constituyeron el fundamento central de la negociación desarrollada con las cámaras empresarias.
Semanas de conflicto antes del acuerdo
La firma de la paritaria llegó después de un período de elevada tensión gremial. Durante las semanas previas se registraron diversas medidas de fuerza impulsadas por los sindicatos, entre ellas la huelga nacional aceitera del 27 de mayo, que afectó el funcionamiento de los puertos exportadores.
Ese conflicto formó parte del proceso de negociación que finalmente concluyó con el acuerdo salarial alcanzado entre las partes.
Tras el cierre de la paritaria, la conducción gremial presentó el resultado como una respuesta frente al contexto político y a las modificaciones impulsadas en materia laboral.
En ese marco, los sindicatos sostuvieron: "Lo hicimos en un contexto donde el gobierno y las patronales han desatado un ataque en todas las líneas contra la clase trabajadora argentina, teniendo como punto máximo la regresiva reforma laboral con la que avanzan contra derechos históricos y pretenden limitar el ejercicio constitucional de la huelga".