La muerte de Carlos "Indio" Solari provocó una profunda conmoción en todo el país y dio lugar a una de las despedidas populares más impactantes de los últimos tiempos. Desde las primeras horas del domingo, miles de seguidores comenzaron a congregarse en las inmediaciones del Polideportivo José María Gatica, en Villa Domínico, donde se realizó el velatorio del histórico exlíder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.
La ceremonia comenzó a las 10 de la mañana y, más de ocho horas después de su inicio, la magnitud de la convocatoria seguía sorprendiendo. La fila de personas que aguardaban para ingresar alcanzaba unas 70 cuadras y atravesaba distintos sectores de Villa Domínico hasta llegar a Sarandí. En medio de cortes de tránsito y de un importante operativo de seguridad, la despedida adquirió las características de una verdadera peregrinación colectiva.
El fallecimiento del músico ocurrió el viernes en su vivienda de Parque Leloir, en el partido bonaerense de Ituzaingó. Solari tenía 77 años y había atravesado durante una década la enfermedad de Parkinson. Según la autopsia preliminar, la causa de muerte fue un "ACV no traumático".
Un adiós que movilizó a todo el país
Desde que se conoció la noticia de su muerte, miles de seguidores se reunieron espontáneamente en distintos puntos de Argentina para homenajear a quien fue una de las figuras más influyentes de la música nacional.
Canciones, banderas, encuentros espontáneos y las tradicionales "misas ricoteras" comenzaron a multiplicarse en diferentes ciudades. Durante el fin de semana también se desarrollaron otras expresiones de homenaje, entre ellas un banderazo realizado en el Obelisco y la presentación de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado en Comodoro Rivadavia.
La despedida central, sin embargo, tuvo lugar en Avellaneda. Allí, una multitud avanzó pacientemente durante horas para ingresar al polideportivo y participar del último adiós.

El mensaje de la familia
En medio del dolor, la familia del músico difundió un mensaje destinado a los seguidores que se acercaban al velatorio. "La despedida al Indio ya comenzó. Todo el mundo está peregrinando en paz hasta donde él espera, dejándole ofrendas, cantos, aplausos y lágrimas", expresaron.
Asimismo, transmitieron tranquilidad respecto de la duración de la ceremonia y remarcaron que habría tiempo suficiente para que todos pudieran despedirse. "Habrá tiempo para que nadie se quede sin adiós", señalaron.

La familia también hizo un llamado a preservar el espíritu de convivencia que históricamente caracterizó a los seguidores del músico. Entre los principales mensajes difundidos se destacaron:
• Peregrinar en paz hacia el lugar de despedida.
• Compartir ofrendas, cantos, aplausos y lágrimas.
• Garantizar que nadie quede sin la posibilidad de despedirse.
• Evitar enfrentamientos y provocaciones.
• Honrar la memoria del artista fortaleciendo los lazos entre los seguidores.
"No será el momento de sacar afuera la rabia, sino de honrarlo; de estrechar los lazos entre nosotros, cuidándonos como él nos lo pidió siempre", manifestaron.
El clima dentro del Polideportivo Gatica
Mientras afuera la fila avanzaba lentamente, dentro del Polideportivo José María Gatica se desarrollaban escenas de profunda emoción. El recinto fue transformado en una capilla ardiente. Telas negras colgaban del techo y una pantalla exhibía la palabra "Indio" junto con dibujos digitales realizados por el propio artista. También podía leerse la inscripción "1949 - ∞".
Frente al ataúd se acumulaban flores, remeras y banderas. Allí, la emoción contenida durante horas de espera terminaba aflorando de manera inevitable.
Personas que se persignaban, abrazaban a sus familiares, levantaban sus teléfonos para compartir el momento mediante videollamadas o intentaban cantar fragmentos de canciones sin poder contener las lágrimas formaban parte de una escena atravesada por el dolor y el agradecimiento.

Historias de una comunidad unida por la música
Entre quienes llegaron para despedir al músico estuvieron Gabriela y Marcos, una pareja que actualmente reside en Catamarca y que se conoció hace 17 años atrás en un recital de Los Redondos realizado cerca del Patinódromo Municipal de Mar del Plata.
Según relató Marcos, una amiga de Gabriela presentó a ambos grupos de amigos y el encuentro fue inmediato. Hoy tienen tres hijos y continúan juntos. "A los Redondos les debo lo más importante que tengo: mi familia. Los amo, los escuchaba cuando era pendejo y los seguí escuchando, también a Los Fundamentalistas. Amo sus canciones, pero me cambiaron la vida de una manera que va más allá de la música: me dieron un amor y a mis hijos", expresó.
Mientras tanto, Gabriela mostraba en su teléfono una fotografía de sus tres hijos, donde el mayor aparece vistiendo una remera de Oktubre.
Un legado que seguirá vivo
Durante toda la jornada, que lejos está de terminar, las canciones de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota sonaron de manera ininterrumpida. Algunas veces fueron acompañadas por coros multitudinarios. Otras, simplemente funcionaron como banda sonora de una despedida marcada por la emoción.
En el cierre de su mensaje, la familia destacó la dimensión artística y humana del legado dejado por Solari.
"El Indio ya no estará para crear nuevas canciones, pero la belleza que dejó sobre nuestras vidas no dejará de producirnos felicidad. Nuestra responsabilidad es continuar esa obra", señalaron.
Con miles de personas aún aguardando su turno para ingresar al polideportivo, la despedida de Carlos "Indio" Solari se convirtió en una demostración masiva de afecto popular, atravesada por la música, la memoria y el sentimiento de una comunidad que eligió reunirse para decir adiós, gracias y hasta siempre.