Colombia vive una jornada decisiva con la celebración del balotaje presidencial que definirá al sucesor de Gustavo Petro. En un escenario político caracterizado por la división y la polarización, dos candidatos con perfiles, trayectorias y propuestas profundamente diferentes se disputan la conducción del país.
Por un lado se encuentra Iván Cepeda, representante del izquierdista Pacto Histórico y considerado el heredero político del actual presidente. Del otro lado aparece Abelardo de la Espriella, candidato del partido derechista Defensores de la Patria, quien construyó su campaña con un discurso de ruptura, seguridad y mano dura.
La elección enfrenta dos visiones contrapuestas sobre el rumbo que debería seguir Colombia durante los próximos años. Mientras Cepeda encarna la continuidad de la experiencia política iniciada por Petro, De la Espriella propone un cambio profundo en la orientación del gobierno.
Más de 41 millones de colombianos están habilitados para participar en los comicios que determinarán quién asumirá la Presidencia el próximo 7 de agosto.
Los números de la primera vuelta
La segunda vuelta llega después de una primera elección celebrada el 31 de mayo, en la que ninguno de los candidatos logró imponerse de manera definitiva. En aquella instancia, Abelardo de la Espriella obtuvo una ventaja cercana a tres puntos porcentuales sobre Iván Cepeda.
Los resultados registrados fueron los siguientes:
- Abelardo de la Espriella: 43%
- Iván Cepeda: 40%
A partir de esos números, el candidato de Defensores de la Patria quedó posicionado como favorito para la segunda vuelta, una condición que, según la información disponible, también es respaldada por la mayoría de las encuestas.
La disputa enfrenta así a dos dirigentes que no solo representan espacios políticos distintos, sino que también expresan visiones diferentes sobre cuestiones vinculadas a la seguridad, los derechos humanos, la política social y la relación del Estado con diversos actores de la vida pública.
Iván Cepeda, la continuidad del proyecto de Petro
Iván Cepeda tiene 63 años y es el candidato del Pacto Histórico. Su postulación aparece asociada a la continuidad del gobierno de Gustavo Petro, quien no puede aspirar a una reelección consecutiva debido a la prohibición establecida por la Constitución colombiana.
Según el analista político colombiano Carlos Moreno, profesor de la Universidad Javieriana de Bogotá, existen similitudes ideológicas entre ambos dirigentes, aunque también diferencias en la forma de ejercer el liderazgo.
"Cepeda tiene una visión más sopesada y un estilo sobrio. Petro es más extremista y propenso a discursos incendiarios. Pero ideológicamente son muy similares", señaló Moreno. La trayectoria de Cepeda está estrechamente vinculada a la defensa de los derechos humanos. Es hijo de Manuel Cepeda Vargas, histórico dirigente comunista asesinado el 9 de agosto de 1994 por agentes del Estado con la complicidad de grupos paramilitares.
A lo largo de los años desarrolló una intensa actividad en ese ámbito. Entre los aspectos más destacados de su recorrido figuran:
- Lideró el Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes del Estado (Movice).
- Impulsó acuerdos de paz con movimientos guerrilleros.
- Fue facilitador del Acuerdo de Paz firmado con las FARC en 2016.
- Participó en diálogos con el Ejército de Liberación Nacional (ELN).
Moreno lo definió como una de las figuras sobresalientes de la izquierda colombiana y destacó que gran parte de su vida estuvo dedicada a la lucha por los derechos humanos.
Su ingreso formal a la actividad política institucional se produjo en los últimos años. Fue diputado entre 2010 y 2014 y posteriormente resultó electo senador en las elecciones de 2021.
La salud, un tema presente en la campaña
Durante la campaña electoral también surgieron cuestionamientos relacionados con el estado de salud del candidato del Pacto Histórico.
Cepeda enfrentó en los últimos años un diagnóstico de cáncer de colon y una lesión cancerígena en el hígado, situaciones que afrontó mediante cirugías y tratamientos de quimioterapia.
Desde sectores vinculados a la campaña de su rival llegaron incluso a sostener que no podía caminar. Ante esas versiones, el candidato respondió públicamente durante la última semana.
"Mi estado de salud es óptimo en este momento. Estoy plenamente facultado, capacitado, estoy en las mejores condiciones para ejercer no solamente lo que queda de esta campaña, sino en el futuro la Presidencia de la República", afirmó.
Abelardo de la Espriella y la promesa de una ruptura total
En el otro extremo del escenario político aparece Abelardo de la Espriella, abogado, empresario y creador digital de 47 años. El candidato de Defensores de la Patria construyó su propuesta alrededor de un discurso centrado en la seguridad y en la necesidad de modificar profundamente las políticas impulsadas por el gobierno de Petro.
De la Espriella es identificado como un admirador del presidente salvadoreño Nayib Bukele. Según la información difundida, no solo reivindica su estrategia de mano dura frente a la criminalidad, sino que también replica aspectos de su imagen personal, como la barba y el corte de cabello.
Durante la campaña sostuvo que, en caso de llegar al poder, abandonará la estrategia de diálogo promovida por Petro y optará por una política de enfrentamiento directo contra grupos guerrilleros y organizaciones criminales, incluyendo bombardeos contra estructuras ilegales.
"Tiene una postura fuerte en materia de seguridad. Busca imitar a Bukele. Pero en términos económicos no es muy distinto a los programas de la derecha tradicional", explicó Carlos Moreno.
Trayectoria pública y controversias
Antes de ingresar a la competencia electoral, De la Espriella alcanzó notoriedad pública por su actividad profesional como abogado en algunos de los casos judiciales más resonantes de Colombia.
Entre sus antecedentes figuran:
- Asesor de las Autodefensas Unidas en el último proceso de paz.
- Abogado de Alex Saab, señalado como operador financiero colombiano-venezolano y considerado testaferro de Nicolás Maduro.
- Defensor de David Murcia Guzmán, creador de DMG.
DMG fue denunciada como una estafa piramidal que afectó a más de 200.000 ahorristas colombianos mediante un esquema Ponzi. Otro episodio que marcó su trayectoria ocurrió en 2017, cuando publicó una columna de opinión en El Heraldo de Barranquilla en la que pidió la muerte de Nicolás Maduro. La polémica derivó en su renuncia al periódico y posteriormente publicó el libro titulado "Muerte al tirano".
Según Moreno, aunque inicialmente aparecía como una figura de perfil liberal, desde el año pasado comenzó a exhibir posiciones considerablemente más conservadoras.
Dos modelos frente a frente
La elección presidencial colombiana enfrenta así dos proyectos claramente diferenciados. Cepeda representa la continuidad de la experiencia política encabezada por Gustavo Petro, con un perfil asociado a la defensa de los derechos humanos y a los procesos de diálogo.
De la Espriella, en cambio, propone una ruptura con ese modelo, reivindica políticas de seguridad más duras e intenta replicar aspectos del esquema aplicado por Nayib Bukele en El Salvador.
Sin embargo, el analista Carlos Moreno considera que existen diferencias estructurales entre ambos países y relativizó la posibilidad de una aplicación plena de ese modelo.
"En Colombia no podrá hacer lo mismo que Bukele. Aquí están más consolidados los contrapesos democráticos", afirmó.
Con más de 41 millones de ciudadanos convocados a las urnas y dos proyectos antagónicos en disputa, Colombia se prepara para una elección que definirá no solo al próximo presidente, sino también la orientación política que adoptará el país a partir del 7 de agosto.v