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Evo Morales desafía a Rodrigo Paz: "Agárrenme aquí o mátenme aquí, no voy a escapar"

El expresidente Evo Morales lanzó un reto público al mandatario Rodrigo Paz, denunciando seguimientos militares y responsabilizando al Gobierno por posibles enfrentamientos en el Chapare. La promulgación de la Ley de Estados de Excepción intensifica la crisis.

9 Junio de 2026 23.44

El lunes, Evo Morales, expresidente de Bolivia y figura central de la política del país entre 2006 y 2019, protagonizó un desafío público de alta tensión al presidente Rodrigo Paz. Según reportaron los diarios La Razón y Los Tiempos, Morales afirmó:

"Presidente, ministros, no me voy a escapar. Agárrenme aquí o mátenme aquí, se los digo de frente, no voy a escapar".

El exmandatario aseguró que permanecerá en el Chapare o en Lauca Ñ, indicando que hasta esos lugares podrían llegar las autoridades para detenerlo. Su declaración contiene una explícita invitación al enfrentamiento:

"Están manejando al F10, a los Rangers, que vengan acá. Si tienen que atacar por tierra o por aire, ataquen".

Con estas palabras, Morales convierte el trópico de Cochabamba en el epicentro de una confrontación política abierta, mientras advierte sobre posibles consecuencias de cualquier acción militar.

Denuncias de seguimiento y vigilancia estatal

En su declaración, Morales denunció que policías y militares han instalado cercas para escuchar sus llamadas, con el objetivo de monitorear sus movimientos en la región. Esta acusación pone de relieve un conflicto directo entre las fuerzas del Estado y un exmandatario con fuerte arraigo social, en un contexto marcado por la reciente promulgación de la Ley de Estados de Excepción.

El expresidente señaló que la norma, promulgada por Rodrigo Paz, debilita las garantías democráticas y los controles institucionales:

  • Debilita las garantías democráticas y la protección de los derechos humanos.
  • Presume la legalidad de las actuaciones estatales, limitando los controles judiciales y parlamentarios.
  • Amplía la intervención militar en conflictos internos, un punto central en la tensión actual.

Acusaciones de alineamiento internacional y riesgos de confrontación

Durante su intervención, Morales acusó a Paz de seguir la línea de Estados Unidos, responsabilizándolo por cualquier derramamiento de sangre en el Chapare. En la radio Kawsachum Coca, con sede en el trópico de Cochabamba, el exmandatario enfatizó:

"Estoy acá, si tienen que atacar por tierra por aire, ataquen. Cuántos muertos habrá, su responsabilidad. Lo que hizo ayer Rodrigo Paz es amenazar a Evo Morales, amenazar al trópico de Cochabamba, cualquier muerto herido es su responsabilidad".

Estas declaraciones se producen un día después de la promulgación de la Ley de Estados de Excepción por parte de Paz, y se inscriben en un contexto de creciente confrontación política que Morales interpreta como una amenaza directa a su integridad y a la de su región de influencia.

El gobierno responsabiliza al narcotráfico

El presidente Rodrigo Paz, al momento de promulgar la Ley de Estados de Excepción, denunció que los bloqueos en el país están impulsados por el narcotráfico. Morales, en respuesta, calificó esta acusación como un ataque directo a su figura y a la población del trópico de Cochabamba, interpretando la medida legal como un instrumento que facilita la intervención militar y limita los controles democráticos.

La tensión refleja un choque de narrativas entre la administración de Paz, que busca atribuir los bloqueos a actores criminales, y Morales, que denuncia una ofensiva política y militar contra él y su base social.

Hacia un punto crítico en el Chapare

La situación se mantiene en un punto crítico, con Morales desafiando abiertamente al Gobierno a detenerlo y responsabilizando directamente a Paz de cualquier consecuencia violenta. La Ley de Estados de Excepción amplifica la capacidad del Ejecutivo de actuar militarmente y restringe mecanismos de control, lo que aumenta la percepción de riesgo en la región.

Con estas dinámicas, el Chapare y Lauca Ñ se perfilan como los escenarios de un enfrentamiento que combina política, seguridad y derechos humanos, marcando un capítulo de alta tensión en la historia reciente de Bolivia.