La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) de Perú anunció este lunes que Keiko Fujimori es la nueva presidenta del país, luego de concluir el escrutinio definitivo de la segunda vuelta electoral celebrada el 7 de junio. Con el 100 % de las actas contabilizadas, la candidata derechista obtuvo 9.223.396 votos, equivalentes al 50,135 % de los votos válidos, mientras que el candidato de izquierda Roberto Sánchez alcanzó 9.173.755 sufragios, correspondientes al 49,865 %.
La diferencia final fue de 49.641 votos, un margen que convirtió a esta elección en la tercera consecutiva en Perú definida por menos de 50.000 votos. El proceso de conteo concluyó veintidós días después de la votación, en un escenario político marcado por la expectativa y las disputas sobre la validez de algunos sufragios emitidos en el exterior.
La proclamación oficial y el calendario de asunción
El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) tiene previsto proclamar oficialmente los resultados el viernes 3 de julio, acto en el que Keiko Fujimori será declarada presidenta electa del Perú. Posteriormente, el 15 de julio recibirá las credenciales correspondientes y el 28 de julio será investida presidenta en una ceremonia realizada en el Parlamento con motivo del día nacional del país.
Con esta victoria, Fujimori gobernará durante el período 2026-2031, en un contexto de fuerte inestabilidad institucional. En la última década, Perú tuvo ocho presidentes en diez años, producto de una sucesión de destituciones presidenciales promovidas desde el Parlamento, muchas de ellas con votos del propio fujimorismo.
El regreso del fujimorismo al poder
La nueva presidenta es la hija y heredera política del expresidente Alberto Fujimori (1990-2000). La elección representa el regreso del fujimorismo al poder después de veinticinco años, desde que el exmandatario renunció por fax desde Japón tras revelarse un gigantesco escándalo de corrupción que posteriormente derivó en una condena de 25 años de prisión por corrupción y delitos de lesa humanidad.
Para Keiko Fujimori, esta fue su cuarta candidatura presidencial. En las tres anteriores había llegado al balotaje y había sido derrotada por Ollanta Humala en 2011, Pedro Pablo Kuczynski en 2016 y Pedro Castillo en 2021. El resultado definitivo de esta elección le permitió finalmente acceder a la presidencia tras una serie de intentos fallidos.
Una elección con 35 candidatos
La ONPE calificó este proceso como la elección presidencial más compleja de la historia de Perú. En la primera vuelta participaron 35 candidatos, lo que provocó una fuerte dispersión del voto.
En esa instancia, Keiko Fujimori había sido la candidata más votada con apenas el 17,19 % de los sufragios, seguida por Roberto Sánchez con el 12,03 %. La fragmentación electoral obligó a una segunda vuelta extremadamente ajustada y prolongó la incertidumbre política hasta la finalización del escrutinio definitivo.
Roberto Sánchez rechazó el resultado
Tras conocerse el resultado final, Roberto Sánchez anunció que no reconocerá a Keiko Fujimori como presidenta. El dirigente, que participó en los comicios en representación del encarcelado expresidente Pedro Castillo, denunció sin presentar pruebas un supuesto fraude en la votación realizada en el exterior.
Sánchez había solicitado la anulación de esos votos al considerar que le otorgarían la victoria, ya que fue el candidato más votado dentro del territorio nacional. Sin embargo, el pedido no prosperó y el escrutinio definitivo ratificó el triunfo de la candidata fujimorista.
Los números finales de la elección
Keiko Fujimori
Electa presidenta
50,135 % de los votos válidos
9.223.396
Roberto Sánchez
Segundo lugar
49,865 % de los votos válidos
9.173.755
Diferencia
49.641
votos
Actas contabilizadas
100 %
del escrutinio
Un escenario político aún tensionado
La confirmación del triunfo de Keiko Fujimori cierra formalmente el proceso de escrutinio, pero deja abierto un escenario político marcado por el rechazo de su principal rival a reconocer el resultado. La proclamación oficial prevista para el 3 de julio será el siguiente paso institucional antes de la entrega de credenciales y de la asunción presidencial del 28 de julio.
El resultado final consolidó el regreso del fujimorismo al gobierno peruano tras un cuarto intento electoral de Keiko Fujimori y luego de una elección caracterizada por la fragmentación del voto, la estrechez de la diferencia y la prolongación del conteo definitivo durante más de tres semanas.