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Se registraron 14 réplicas

Un terremoto de magnitud 7,7 sacudió Panamá y activó alertas por tsunamis

El sismo tuvo su epicentro cerca de Pitaloza Arriba, en la provincia panameña de Herrera, y se sintió con fuerza en Ciudad de Panamá, Costa Rica y Colombia. Las alertas internacionales advirtieron sobre posibles olas peligrosas en las costas del Pacífico, mientras Chile declaró un estado de precaución para la isla de Pascua.

Hotel Dos Continentes derrumbado
Hotel Dos Continentes derrumbado

9 Octubre de 2026 15.40

Un potente terremoto de magnitud 7,7 en la escala de Richter sacudió este viernes Panamá y provocó la activación de alertas por posibles olas de tsunami en distintas zonas costeras de América. El movimiento telúrico generó evacuaciones, interrupciones del suministro eléctrico y reportes de daños en edificios, mientras las autoridades comenzaron a evaluar las consecuencias del episodio.

De acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés), el sismo se registró a las 12.56, hora local, equivalente a las 14.56 en la Argentina, con epicentro a unos 10 kilómetros de Pitaloza Arriba, una localidad rural ubicada en la provincia de Herrera, en el centro-sur del país.

La magnitud del terremoto fue revisada en varias oportunidades por el organismo estadounidense. La estimación inicial fue de 8 grados, luego se ajustó a 7,6 y finalmente quedó establecida en 7,7.

El temblor se sintió con intensidad en Ciudad de Panamá, donde algunos edificios se sacudieron y se dispusieron evacuaciones preventivas. También hubo reportes de que el movimiento fue percibido en otros países de la región, especialmente Costa Rica y Colombia.

Los terremotos de esta intensidad no son habituales en la capital panameña, donde los movimientos sísmicos se registran principalmente en la provincia de Chiriquí. La fuerza del episodio llevó a las autoridades a activar mecanismos de respuesta y a mantener el seguimiento de las posibles consecuencias.

Réplicas, daños edilicios y cortes de electricidad

Después del terremoto principal se reportaron varias réplicas importantes, algunas de magnitud 6, que mantuvieron la preocupación en distintas regiones del país. Las autoridades comenzaron a evaluar posibles daños, especialmente en las zonas centrales de Herrera, Azuero, Veraguas, Los Santos y otros sectores.

Las imágenes difundidas por medios locales y usuarios de redes sociales mostraron consecuencias materiales del movimiento telúrico. Entre los reportes figuraron techos caídos en universidades, edificios evacuados y residentes que se congregaron en las calles mientras esperaban información sobre el alcance de los daños. Uno de los episodios informados ocurrió en la localidad de Penonomé, situada a unos 150 kilómetros al suroeste de Ciudad de Panamá, donde, según imágenes difundidas por medios locales, se derrumbó parte de un hotel. También se reportaron daños importantes en una iglesia y la aparición de grietas en otros edificios.

La actividad cotidiana quedó alterada en diferentes puntos del territorio. De acuerdo con la empresa energética Naturgy, el suministro de electricidad se interrumpió en sectores de seis provincias panameñas como consecuencia del temblor.

Por otra parte, medios locales informaron que el Aeropuerto Internacional de Panamá cerró temporalmente como medida de seguridad. La decisión se produjo en el marco de las precauciones adoptadas después del fuerte movimiento telúrico.

En medio de la emergencia, el presidente panameño, José Raúl Mulino, pidió a los organismos que estaban tomando medidas tras el terremoto que hicieran un "llamado a la calma".

terremoto panama
 

Los testimonios de quienes vivieron el terremoto

La intensidad del sismo quedó reflejada en los relatos de residentes y trabajadores que fueron sorprendidos por el movimiento. En Ciudad de Panamá, numerosas personas salieron de los edificios y se reunieron en las calles, visiblemente conmocionadas por la fuerza del temblor y a la espera de novedades sobre la situación.

"Lo sentimos con mucha fuerza, derribó cosas de la cocina, pero estamos bien, aunque muy asustados", relató Rosendo Domínguez, un residente de 60 años oriundo de Herrera, la provincia donde se produjo el epicentro.

El hombre describió también la reacción de quienes se encontraban en la zona: "Toda la gente está afuera asustada".

En Santiago de Veraguas, en el centro del país, el impacto del terremoto generó preocupación entre los trabajadores. Luis Poveda, empleado de una fábrica, relató que atravesaba momentos de conmoción y que todavía no había logrado comunicarse con sus familiares.

"Estoy en estos momentos en shock y no he podido comunicarme con mi familia", expresó. Otro testimonio correspondió a Arnulfo Santos, trabajador de una fábrica de harina en Santiago, quien describió la evacuación del establecimiento durante el movimiento.

"Todos salimos corriendo afuera del edificio, las líneas eléctricas estaban moviéndose y todo el personal salió afuera", señaló. Los relatos coincidieron con las imágenes que circularon en redes sociales y medios locales, en las que se observaron personas abandonando edificios y reuniéndose en espacios abiertos ante el temor provocado por el temblor.

Alertas por olas peligrosas en las costas del Pacífico

Además de los daños provocados directamente por el terremoto, la posibilidad de un tsunami se convirtió en uno de los principales motivos de preocupación. Tras el movimiento telúrico, el Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico (PTWC, por sus siglas en inglés) emitió una advertencia sobre la posibilidad de que se registraran "olas peligrosas" a lo largo de las costas de varios países.

La alerta comprendió sectores costeros de:

Costa Rica.

Ecuador.

Perú.

Nicaragua.

Guatemala.

El Salvador.

México.

El sistema también señaló la existencia de riesgo de tsunami en Hawái. En paralelo, el Servicio de la Armada de Chile emitió una amenaza de tsunami para las costas chilenas a raíz del terremoto registrado en Panamá.

La situación llevó a las autoridades de Chile a adoptar medidas preventivas específicas en territorios insulares del Pacífico.

Chile declaró estado de precaución 

La directora nacional del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres de Chile (Senapred), Alicia Cebrián, informó que se había declarado un estado de precaución para la isla de Pascua, territorio insular localizado en el océano Pacífico.

La funcionaria explicó el alcance de la medida con una instrucción concreta: "Es decir, hay que abandonar la zona de playa". Cebrián agregó que las autoridades chilenas continuaban trabajando en la elaboración de una alerta amarilla y monitoreaban el resto del litoral para determinar si era necesario activar otros procedimientos preventivos.

"Se está trabajando en la elaboración de la alerta amarilla y monitoreando el resto de la costa de nuestro país para poder evaluar si es necesario generar algún otro proceso en alguna de las regiones", precisó. La advertencia mantuvo bajo vigilancia a distintas zonas costeras mientras los organismos especializados evaluaban la evolución de la amenaza y la necesidad de ampliar las medidas de precaución.

El Canal de Panamá operaba con normalidad

En medio de los reportes sobre daños, evacuaciones y cortes de electricidad, las autoridades responsables del Canal de Panamá informaron que, de manera preliminar, la vía continuaba operando normalmente. El canal constituye una infraestructura estratégica para el comercio marítimo internacional, ya que por allí atraviesa alrededor del 3% del comercio marítimo mundial. Por ese motivo, la confirmación preliminar sobre la continuidad de sus operaciones representó otro de los datos relevantes en las primeras evaluaciones posteriores al terremoto.

Mientras Panamá avanzaba en el relevamiento de daños en edificios y otras instalaciones, las autoridades mantenían la atención sobre las réplicas y las posibles consecuencias del movimiento telúrico. Al mismo tiempo, los organismos internacionales y los servicios de emergencia de distintos países seguían las alertas por tsunami, con medidas preventivas que alcanzaron desde las costas centroamericanas hasta sectores del Pacífico sudamericano.

La combinación de un sismo de magnitud 7,7, las réplicas posteriores, los daños reportados y la amenaza de olas peligrosas convirtió al episodio en una emergencia de alcance regional, con Panamá como epicentro de una situación que obligó a reforzar la vigilancia y las medidas de prevención en varios países.