Momentos de extrema tensión y desesperación se vivieron en la zona norte de la Capital cuando una mujer ingresó de urgencia a la Comisaría Octava con una bebé de apenas cuatro meses de vida en brazos, manifestando que la pequeña se encontraba ahogada. La rápida intervención de un efectivo policial resultó determinante para estabilizar a la niña y evitar una tragedia.
El episodio ocurrió durante la jornada de ayer y tuvo como protagonista al sargento de Policía Gabriel Lodato, quien actuó de manera inmediata al advertir que la bebé se encontraba desvanecida. Frente a la situación crítica y ante la desesperación de la madre, el efectivo tomó a la pequeña y le practicó la maniobra de Heimlich, logrando finalmente estabilizarla hasta la llegada de profesionales médicos del SAME.
La intervención fue clave para que la niña pudiera recuperar signos vitales y recibir posteriormente atención médica especializada.
Desesperación en la Comisaría Octava
La secuencia se desarrolló en cuestión de minutos, en un contexto marcado por la urgencia y el nerviosismo. Según la información difundida, una mujer mayor de edad llegó hasta la dependencia policial ubicada en el norte de la Capital llevando a su hija de cuatro meses en brazos y manifestando que la bebé estaría ahogada.
La gravedad de la situación quedó evidenciada de inmediato, ya que la pequeña se encontraba desvanecida al momento de ser asistida por el personal policial. Ante el cuadro crítico, el sargento Gabriel Lodato reaccionó rápidamente y comenzó a realizar maniobras de auxilio con el objetivo de restablecer la respiración de la niña.
La rapidez en la toma de decisiones y la intervención inmediata resultaron fundamentales para revertir el cuadro que atravesaba la bebé.
La maniobra que permitió estabilizar a la pequeña
En medio de la emergencia, el efectivo policial aplicó la maniobra de Heimlich hasta conseguir que la niña reaccionara. La maniobra practicada por el efectivo permitió asistir a la pequeña hasta la llegada del personal médico.
La situación generó momentos de enorme tensión dentro de la dependencia policial debido al delicado estado en el que se encontraba la bebé al momento de ingresar junto a su madre. La rápida actuación evitó que el episodio tuviera consecuencias mayores y permitió sostener a la niña hasta la intervención de los profesionales sanitarios.
La evolución de la bebé
Luego de lograr estabilizar a la pequeña, los numerarios de la Comisaría Octava solicitaron de inmediato la presencia de profesionales médicos del SAME. El personal sanitario arribó al lugar y brindó la atención médica correspondiente a la bebé, evaluando su estado de salud tras el episodio.
Según se informó oficialmente, luego de la asistencia médica se determinó que la niña ya no corría riesgo de vida. La intervención coordinada entre el personal policial y el SAME permitió contener una situación crítica que se había desencadenado en pocos minutos y que requirió respuestas inmediatas.