Declaró uno de los dos acusados y negó su participación

21 Septiembre de 2021 00.52

En la continuidad del juicio que inició la semana pasada en la Cámara Penal de Segunda Nominación, en donde Carlos Moreno y Argentino Córdoba deben responder por el delito de encubrimiento agravado por ser el hecho presente realmente grave, en la audiencia de ayer, el juez Fabricio Gershani  Quesada, quien lleva adelante el plenario de manera unipersonal, se pronunció ante el planteo de la defensa de Córdoba, quien había pedido la nulidad del proceso en la apertura del juicio, y luego, escuchó a los imputados y a los testigos citados para la audiencia. 


Carlos Moreno fue el primero en sentarse ante el estrado. El mencionado, quien fue condenado en el año 1999 por delito contra la vida en la provincia de La Rioja a prisión perpetua, llegó a Catamarca, según recordó en el mes de febrero, gozando del beneficio de la libertad condicional. Dijo que empezó a ganarse la vida con trabajos de albañilería, en donde conoció a Guillermo Ávila -quien fue condenado por un robo con arma de fuego en abril pasado- quien lo llevó a alquilar en una residencial conocida como “la vecindad de chavo” en la zona de Banda de Varela. 
La madrugada del 15 de abril del 2019, según recordó el testigo, llegó la policía y se los llevó presos a todos porque, supuestamente, Ávila había participado de un asalto en la casa de la familia Martínez. 


“Llegaron preguntando por Ávila y después, nos llevaron a todos a la comisaría. Yo les entregué el dinero que tenía en la billetera algo así como 14 mil pesos, que era lo que había ganado de mi trabajo. Yo se los di a la policía junto a la billetera y otras pertenencias, pero cuando se las pedí porque sé cómo es el tema en las comisarías, me dijeron que no me las iban a entregar porque estaban secuestradas”, señaló el imputado. 


A líneas generales, negó haber tenido algún tipo de participación en el hecho del que se le acusa -haber recibido parte del dinero sustraído en el asalto a la familia Martínez, con el fin de esconderlo de la autoridad- y cargó literalmente sobre su condición de presidiario “un policía me vio la orden de libertad condicional que tengo y me dijo así que estuviste preso, sentate ahí y quedate quieto”, expresó. 


Luego, insistió, a preguntas de las partes, que el dinero era suyo y nadie se lo había dado. Después, fue el turno del otro imputado, Córdoba, quien por recomendación de su abogada optó por guardar silencio. 

Testigos 
Seguidamente, se inició con la ronda de testigos siendo un policía de la División Investigación el primero en declarar. Se trata del oficial Heredia, quien participó la noche del 15 de abril del procedimiento de arresto en la “Vecindad del Chavo” de los ahora imputados y otras personas, quienes ya fueron juzgadas y condenadas en el marco de la misma investigación judicial. 


El policía contó lo ocurrido aquella noche, aun cuando no supo precisar en más de una oportunidad detalles de lo acontecido al ser interrogado por el fiscal y las defensas de los imputados. Luego, declaró un joven de apellido Díaz, quien agredió en la sala al imputado Moreno. “A mí me llevaron esa noche -por la madrugada del 15 de abril- junto a todos los demás, pero no sabía por qué. Si no fuera porque en la comisaría Moreno le dijo a la policía que me dejaran ir porque yo no había andado con ellos, estaría preso”, explicó. 


Luego, declaró el último testigo y el juez pasó a un cuarto intermedio para los próximos días, cuando dará continuidad el juicio y se escuchará a los últimos testigos.