La madrugada de este domingo se convirtió en una pesadilla para uno de los referentes más respetados de la escena del blues y el rock nacional. El reconocido guitarrista Daniel "Alambre" González fue víctima de un violento asalto en su propia vivienda, ubicada en el corazón del barrio porteño de Caballito. Lo que comenzó como un gesto de cordialidad vecinal terminó en un robo que no solo afecta el patrimonio económico del artista, sino que atenta directamente contra su capacidad profesional al haberle sustraído elementos que son fundamentales para su oficio cotidiano.
El hecho delictivo tuvo lugar en un edificio situado sobre la avenida Avellaneda al 100. Según la información proporcionada por la Agencia Noticias Argentinas, el episodio se inició en el acceso principal del inmueble, donde el músico fue abordado por una pareja de delincuentes compuesta por un hombre y una mujer. Los asaltantes utilizaron una modalidad de engaño sumamente efectiva para vulnerar la seguridad del lugar, ya que simularon ser inquilinos del mismo edificio para ganar la confianza de González en el preciso momento en que este se disponía a ingresar a su hogar.
Al creer en la versión de que se trataba de vecinos del lugar, el guitarrista permitió el acceso de los desconocidos al inmueble de forma voluntaria. Sin embargo, la fachada de normalidad se desmoronó apenas cruzaron el umbral y ganaron la privacidad del interior. Una vez dentro del ascensor, la pareja abandonó el simulacro y comenzó a amenazar al músico de manera directa. Bajo presión y violencia, "Alambre" González fue obligado a entrar a su propio departamento, lugar donde los delincuentes finalmente concretaron el asalto con total impunidad mientras mantenían al artista bajo su control.
El botín: herramientas de trabajo e instrumentos sustraídos
De acuerdo con los datos recabados en el parte policial, el robo estuvo enfocado en objetos de alto valor profesional y económico que representan el sustento del artista. Los delincuentes, cuya identidad aún es materia de investigación, lograron sustraer dos guitarras eléctricas y diversos pedales de efectos, dispositivos que son considerados herramientas esenciales de trabajo para la configuración del sonido del guitarrista. Además de estos instrumentos, los malvivientes se apoderaron de equipos técnicos de audio y una suma no especificada de dinero en efectivo que se encontraba dentro de la propiedad.
Tras hacerse con el botín, los dos sospechosos emprendieron la fuga del edificio de la avenida Avellaneda de manera inmediata. Hasta el momento de la redacción de este artículo, las autoridades de seguridad no han registrado detenciones relacionadas con este suceso, lo que ha generado una profunda preocupación en la comunidad musical argentina ante la posible comercialización de estos instrumentos específicos en el mercado negro. La pérdida de estos elementos no solo representa un perjuicio monetario, sino que interrumpe la actividad artística de uno de los guitarristas más emblemáticos del país.
La investigación judicial y el rol de las cámaras
La causa judicial ha quedado bajo la órbita de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N° 18, la cual es liderada por el fiscal Marcelo Ruilopez. Los investigadores han centrado sus esfuerzos iniciales en una serie de tareas técnicas para dar con el paradero de la pareja de delincuentes. El foco principal de la pesquisa actual se encuentra en el análisis exhaustivo de las cámaras de seguridad, abarcando tanto los dispositivos pertenecientes al edificio donde reside González como las cámaras de vigilancia de la zona de Caballito para trazar el recorrido de los asaltantes.
El estudio de estas grabaciones resulta vital para reconstruir la ruta de escape de los malvivientes y lograr una identificación fehaciente de sus rostros, dado que actuaron a cara descubierta durante el engaño inicial. Mientras tanto, el entorno del músico y sus colegas de la escena del blues se mantienen en estado de alerta, difundiendo el hecho para evitar que los instrumentos robados puedan ser vendidos de forma ilegal en plataformas digitales o casas de empeño. El ataque a Daniel "Alambre" González se suma a la lista de hechos de inseguridad urbana en la Ciudad de Buenos Aires, dejando a la Justicia la compleja tarea de recuperar el patrimonio cultural de un artista que ha dedicado su vida a las cuerdas.