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Dolor y negligencia en el barrio Ituzaingó

Murió en su cumpleaños: denuncian que la ambulancia tardó 40 minutos en llegar

Un joven de 23 años sufrió un paro cardiorrespiratorio mientras disputaba un partido de fútbol amateur en la ciudad de Córdoba. Pese a los desesperados llamados al 911, los testigos aseguran que la asistencia médica demoró casi una hora en arribar al complejo deportivo.

16 Febrero de 2026 18.14

La ciudad de Córdoba se encuentra conmocionada por un episodio que conjuga la fatalidad de una pérdida prematura con una denuncia de negligencia en la respuesta de los servicios de emergencia. Lo que comenzó como una celebración de vida terminó en una tragedia desgarradora en un complejo deportivo del barrio Ituzaingó, donde un joven de apenas 23 años perdió la vida mientras festejaba su cumpleaños. El hecho ocurrió este domingo por la noche y ha generado una profunda indignación entre los presentes, quienes sostienen que una intervención médica a tiempo podría haber cambiado el desenlace.

Un festejo que terminó en drama sobre el césped

La víctima había cumplido años el sábado, pero decidió postergar la celebración para disfrutar de un partido de fútbol informal y un posterior asado con su círculo íntimo de amigos. El encuentro se desarrollaba en un predio ubicado en la intersección de las calles Galvani y Fulton, un espacio habitual para el deporte amateur en la capital cordobesa. Según relataron las fuentes policiales y los testigos que participaron de la jornada, la secuencia fatal se desencadenó pasadas las 20:00 horas, en un momento en que el juego transcurría sin ningún tipo de contratiempo o fricción física.

Uno de los allegados al joven, en declaraciones al diario La Voz, fue enfático al describir la naturaleza del incidente para despejar cualquier duda sobre una posible agresión o golpe externo. El testigo confirmó que el joven se cayó solo al piso mientras jugaba "lo más bien", asegurando que no recibió ningún pelotazo previo ni existió contacto alguno con otro jugador que pudiera haber provocado el desvanecimiento. El desplome fue súbito y dejó al joven tendido en el centro de la cancha, ante la mirada atónita de sus compañeros que rápidamente comprendieron la gravedad de la situación.

La agonía de la espera y la denuncia de los testigos

Inmediatamente después del desplome, se realizó un llamado de urgencia al sistema 911 solicitando la presencia de una ambulancia de manera inmediata. Sin embargo, la cronología de los hechos relatada por los presentes describe una espera agónica que superó la capacidad de comprensión de los amigos de la víctima. Según la denuncia pública de los testigos ante los medios locales, la ambulancia tardó en llegar más de 40 minutos desde el primer pedido de auxilio.

La indignación se incrementó cuando finalmente arribaron al lugar dos unidades de traslado de forma simultánea, pero en un horario donde el cuadro del joven ya era irreversible. Durante el tiempo que duró la demora, los efectivos policiales que llegaron primero al predio intentaron realizar maniobras de RCP (reanimación cardiopulmonar) en un intento desesperado por mantener los signos vitales del joven. No obstante, al momento en que los profesionales de la salud pudieron tomar contacto con el paciente, confirmaron que ya no presentaba signos de vida, decretando el fallecimiento en el lugar.

El proceso judicial y las causas del deceso

Aunque el primer diagnóstico médico en la escena apuntó a un paro cardiorrespiratorio fulminante, la Justicia cordobesa ha iniciado las actuaciones correspondientes para descartar cualquier otra causal y certificar oficialmente que se trató de un accidente derivado de una descompensación natural. En este sentido, se dispuso el traslado del cuerpo a la morgue judicial, donde el informe del forense deberá arrojar luz sobre las condiciones físicas del joven al momento de su muerte.

Este lamentable hecho deja a una familia destrozada y a un grupo de amigos marcados por la impotencia de haber visto morir a un ser querido en el día de su festejo. La denuncia por la demora en la asistencia médica pone nuevamente en el foco de la tormenta la coordinación de las emergencias en la vía pública, mientras la comunidad de barrio Ituzaingó lamenta la partida de un vecino en circunstancias que, para muchos de los testigos, podrían haberse evitado con una respuesta sanitaria eficiente y puntual.