Un enfermero de 44 años, identificado como Eduardo Bentancourt, fue hallado sin vida en su vivienda ubicada en la calle Fray Justo Santa María de Oro al 2428 en el barrio porteño de Palermo.
El descubrimiento se produjo luego de que su hermana, Rocío Marianela Bentancourt, residente en Gualeguaychú, alertara a la Policía ante la falta de contacto con él desde hacía varios días. Según precisaron fuentes del caso, la última comunicación había tenido lugar el 30 de marzo.
Efectivos de la Comisaría Vecinal 14ª acudieron al domicilio y, tras entrevistarse con la mujer, gestionaron el acceso al departamento con la colaboración de la propietaria, quien facilitó una copia de la llave.
La escena: sin violencia, pero con elementos clave
Al ingresar al inmueble, los agentes encontraron una escena que, si bien no evidenciaba signos de violencia, resultó profundamente perturbadora. Bentancourt estaba sentado en una silla del comedor, con sangre en la boca y sin signos vitales.
Personal del SAME acudió al lugar y confirmó el fallecimiento. La ausencia de indicios de violencia física directa orientó la investigación hacia otras hipótesis, particularmente vinculadas al consumo o manipulación de sustancias.
El análisis posterior del departamento reveló elementos que hoy son considerados centrales para la causa:
- Varias ampollas de medicamentos
- Una jeringa
- Un guante descartable de látex
Estos objetos, hallados en la cocina, encendieron las alarmas de los investigadores.
Fármacos bajo la lupa: una lista extensa y sensible
Entre las ampollas incautadas se identificó una amplia variedad de medicamentos, muchos de ellos de uso hospitalario y con efectos potencialmente peligrosos fuera de un entorno controlado.
Listado de sustancias encontradas:
- Propofol
- Lidocaína
- Difenhidramina
- Dipirona
- Hioscina
- Fentanilo
- Diclofenac
- Clonazepam
- Midazolam
- Dexzametazona
- Adrenalina
- Haloperdol
- Metoclopramida
- Diazepam
- Keterolac
- Cloruro de Potasio
- Ceftriaxona
- Penicilina
- Succinivolina
La presencia de Propofol y Fentanilo, en particular, resulta especialmente significativa. Se trata de los mismos fármacos involucrados en la muerte del anestesista Alejandro Zalazar, un caso que derivó en la investigación de una red de robo de insumos médicos en hospitales porteños, incluido el Hospital Italiano.
El trasfondo: "Propofest" y viajes controlados
El hallazgo de estas sustancias no solo plantea interrogantes sobre las circunstancias de la muerte, sino que también conecta el caso con una investigación más amplia: las denominadas "fiestas controladas" o "Propofest".
Estas prácticas, que se encuentran bajo investigación judicial, implican el uso de fármacos anestésicos en contextos recreativos, muchas veces fuera de cualquier supervisión médica adecuada. En ese expediente, ya hay dos médicos imputados.
Las autoridades no descartan que Bentancourt pudiera haber tenido algún tipo de vinculación con este circuito, aunque por el momento no hay confirmaciones oficiales. La coincidencia en los tipos de sustancias encontradas refuerza esta línea de análisis.
Elementos secuestrados y avance de la causa
Además de los medicamentos, en el domicilio se secuestraron:
- Tres teléfonos celulares
- Documentación personal
- Tarjetas del fallecido
Estos elementos serán peritados con el objetivo de reconstruir las últimas horas del enfermero, sus contactos y posibles actividades recientes.
La causa, caratulada como averiguación de causales de muerte, quedó a cargo de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°21, liderada por el fiscal Carlos Vasser.