La duodécima audiencia del juicio por la muerte de Diego Armando Maradona volvió a colocar al neurocirujano Leopoldo Luque en el centro de la escena. En una jornada cargada de tensión, marcada por referencias a la autopsia, cuestionamientos al informe forense y movimientos estratégicos de las defensas, el médico aseguró que "es facilísimo ir contra mí" y sostuvo que actuó dentro de los límites de su especialidad.
El debate oral y público, considerado uno de los procesos judiciales más relevantes de los últimos años, comenzó a las 10:30 en el Tribunal Oral en lo Criminal N.º 7 de San Isidro. Allí, antes de la nueva exposición de Luque, el abogado Nicolás D'Albora, defensor de la jefa de cuidados domiciliarios de Swiss Medical, Nancy Forlini, solicitó intervenir para exhibir audios vinculados a su asistida.
La estrategia de las defensas y los audios en discusión
Según fuentes allegadas a D'Albora, la intención fue "contrarrestar" al fiscal Patricio Ferrari, a quien señalaron por haber reproducido un material "fuera de contexto". La maniobra formó parte de una jornada donde las distintas partes buscaron consolidar sus posiciones frente al tribunal y responder a elementos surgidos en audiencias previas.
La reaparición pública de Luque en el estrado se produjo luego de no haber comparecido el martes, cuando declaró el psicólogo Carlos Díaz, y tras el fuerte episodio ocurrido el jueves 14 de mayo. Ese día, Gianinna Maradona sufrió una descompensación y lanzó insultos contra el neurocirujano luego de que se exhibiera un video de la autopsia.
Antes de que comenzara la declaración, Gianinna y Jana decidieron retirarse de la sala. La decisión tuvo como objetivo evitar escuchar el testimonio de Luque y no observar nuevamente imágenes de la necropsia realizada en la morgue de San Fernando.
"Había que bancarlo": la defensa personal de Luque
Al iniciar su exposición, Luque agradeció la posibilidad de volver a declarar y planteó que necesitaba responder públicamente a las acusaciones. En ese contexto, sostuvo que Diego Maradona se encontraba lúcido al momento de recibir el alta médica.
"Agradezco la posibilidad de declarar nuevamente y poder defenderme de toda acusación. El señor Maradona estaba lúcido al momento del alta. Era el mismo que plantó a Putin y al Papa. Se quería ir a su casa", expresó.
El neurocirujano insistió en que cumplió con su rol específico como especialista y afirmó que se lo responsabiliza por cuestiones que excedían su área médica. Incluso, en medio de su exposición, le pidió disculpas a Jana Maradona por los insultos contenidos en audios enviados a Maximiliano Pomargo, ex asistente personal del exfutbolista.
En uno de los tramos más enfáticos de su declaración, Luque aseguró que la relación con Maradona era compleja y que convivía con permanentes tensiones personales y médicas.
"Yo no le prohibí a nadie; había que bancarlo a Diego, perdón que lo diga, pero había que bancarlo. '¡Vos quién sos?', me decía. Me tengo que defender de todo, de la parte cardiológica, de todo".
Las críticas al informe forense y a la autopsia
La defensa de Luque estuvo apoyada en diapositivas y papers médicos con los que buscó fundamentar técnicamente su postura. Durante gran parte de la exposición no respondió preguntas de las partes, salvo algunas intervenciones puntuales del abogado Francisco Oneto.
Sentado frente al estrado de los tres jueces, vestido de traje, con anteojos y visiblemente ofuscado, el médico centró buena parte de su declaración en cuestionar las conclusiones del informe forense.
Entre sus principales afirmaciones, destacó que:
- "No van a encontrar" una miocardiopatía dilatada en ninguna historia clínica.
- Diego Maradona "dejó de tomar medicación cardíaca en 2007".
- No existía un ecocardiograma que acreditara una miocardiopatía dilatada.
- Las cavidades del corazón "no se midieron" durante la autopsia.
Además, reprodujo un fragmento del video de la autopsia en el que se escucha al forense Federico Corasaniti afirmar: "No hay edema en los miembros inferiores".
A partir de esa secuencia, Luque profundizó su cuestionamiento sobre el diagnóstico de insuficiencia cardíaca y sobre la interpretación realizada por los especialistas forenses. Según explicó, la presencia de edema era un elemento central para sostener determinadas conclusiones médicas.
El neurocirujano comparó imágenes de cuerpos con edemas con el cadáver de Maradona y sostuvo que, a su criterio, el exfutbolista "no presentaba" esa condición. Incluso explicó el concepto de "anasarca", señalando que implica que "hay agua por todos lados".
"Diego no tenía edema", afirmó.
Cuestionamientos directos a los peritos
En otro momento de la audiencia, Luque apuntó directamente contra Federico Corasaniti y Carlos Mauricio Cassinelli, a quienes acusó de "realizar un diagnóstico" en plena operación de autopsia.
Para el imputado, esa situación constituyó una "autovaloración pericial", concepto que utilizó para remarcar que, según su criterio, hubo interpretaciones médicas realizadas sin los estudios correspondientes.
"Señores jueces, me tengo que defender como médico", expresó ante el tribunal.
La declaración avanzó durante varios minutos sobre aspectos técnicos vinculados a la Junta Médica y las conclusiones periciales. Sin embargo, en determinado momento, el abogado Francisco Oneto le pidió a Luque que detuviera su exposición debido a que estaba ingresando en cuestiones específicas relacionadas con ese cuerpo médico.
La audiencia dejó nuevamente expuestas las profundas diferencias entre las conclusiones forenses y la postura del neurocirujano, en un juicio que continúa desarrollándose bajo una fuerte expectativa pública y con declaraciones que mantienen alta la tensión dentro y fuera de la sala.